¿Cómo es una mujer virtuosa?

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

La palabra feminidad ha caído en tiempos difíciles… abundan “nuevos” conceptos sobre lo que las mujeres de nuestros tiempos deben ser y hacer, y casi todos ellos, son contrarios al modelo bíblico. Pero nosotras no podemos partir de otro sitio que no sea la Biblia; cualquier estudio que hagamos sobre las mujeres creyentes, no puede comenzar sin considerar el cap. 31 de Proverbios. ¿Se pueden aplicar estas cosas en nuestras vidas, en la actualidad? Definitivamente, sí.

Feminidad según el Diccionario Webster es, tener cualidades o características tradicionalmente normales en las mujeres, como sensibilidad, delicadeza o hermosura. Pero, en palabras de Elisabeth Elliot, la feminidad es un don que nos ha sido concedido. Sin embargo, en nuestros tiempos, parece que algunas mujeres se avergonzaran de ese don. No fue esa la idea de Dios cuando nos diseñó. Debemos comprender que mientras más mujeres seamos, más hombres serán los hombres, y Dios será glorificado. El feminismo ha engañado a tantas mujeres en nuestros días, haciéndoles creer que necesitan tener poder, que deben ser libres… pero, ¿poder para qué? ¿Libertad para ser y hacer qué?

Ya sabemos que para el Señor, tanto hombres como mujeres son de gran valor; Cristo no derramó más de su sangre por los varones que por las mujeres (Gálatas 3:28, I Cor. 11:11-12). Somos iguales en este sentido, pero no iguales en las funciones y en las tareas que Dios nos ha asignado. Debemos comprender esto y estar agradecidas con Dios, porque solo nosotras podemos hacer esas tareas bien hechas; los hombres no pueden… ellos tienen otras funciones y tareas, para las que nosotras no estamos capacitadas. La Escritura está repleta de instrucciones sobre cómo las mujeres pueden representar su feminidad: Ayuda idónea (Gén. 2:18); demostrar gracia (Prov. 11:16); vivir una vida pura (I Pedro 3:1-2); vestir con modestia (I Tim. 2:9, I Pedro 3:3); desarrollar un espíritu afable y apacible (I Pedro 3:3-4); someterse a su esposo (Efes. 5:22) y enseñar a las mujeres jóvenes (Tito 2:3-5).

Comenzaremos ahora a considerar el pasaje de Proverbios 31. Once cualidades de carácter destacan en este pasaje sobre la mujer virtuosa. Las veremos brevemente:

 1.- VIRTUOSA (31:10)

La excelencia moral, las buenas acciones, pensar en lo verdadero, honesto, digno, justo, puro, amoroso, de buena reputación, digna de ser alabada, caracterizan el principio de ser virtuosa. La virtud es un poder y una fuerza efectiva que debería penetrar todos los pensamientos, acciones y relaciones de la mujer virtuosa. Cuando se integran a su vida, estas cualidades generan poder y demandan respeto. Rut 3:11 nos da una referencia de una verdadera mujer virtuosa, a la cual se le reconocía como tal por su excelente reputación.

El carácter de una mujer antes del matrimonio, determinará su calidad como esposa, por ello, es vital que cada mujer, aprenda la virtud desde sus primeros años. Vivir una vida caracterizada por la virtud debería ser la ambición de toda mujer creyente.

 2.- DIGNA DE CONFIANZA (31:11-12 y 23)

El carácter de ella motiva a los demás a responder con confianza. El estilo de vida de ella implica que está formada en asuntos como seguridad, amor, servicio, límites, libertad, disfrute, fe y estímulo. Quienes la rodean se ven motivados a alcanzar todo su potencial. Esta mujer puede alimentar el carácter de los demás, y maneja este privilegio mediante el poder del Espíritu Santo (Gál. 5:22-23).

Ella puede vivir en el mundo de hoy con esposo o sin él, porque pasajes como Salmo 37:3-4, Proverbios 3:5-6 y Jeremías 29:11-13 son su lema personal. Además confía en su Padre Celestial, y está convencida de que su sol y escudo, es el Señor. Sale excelente en la evaluación que de ella hacen los demás; su esposo, si lo tiene, o el resto de su familia con quienes convive.

Tiene estabilidad en su vida, basada en una creciente relación con el Señor más que en las circunstancias. Es capaz de resistir la tentación porque conoce I Cor. 10:12-13.

 3.- ENERGICA (31:13-16, 18, 24, 27)

Esto significa que su fuerza es ejercida eficientemente. Conoce sus ventajas y responsabilidades, desarrolla sus talentos, muestra capacidad de estar alerta y conciente, es trabajadora, no negligente.

Es ejemplo para otras mujeres y para sus propios hijos por su participación personal y física en la administración de su casa (hace las cosas ella misma o entrena ella personalmente a sus colaboradores o a sus hijos para que las hagan bien), supervisa, promueve los talentos de sus hijos, participa ella misma en la obra del Señor. Sigue el modelo del Señor, preocupándose más por los que están bajo su cuidado que por ella misma. Cuando dice “su lámpara no se apaga de noche”, no quiere decir que está tan ocupada que ni descansa; sino que ella sabe también administrar su tiempo de descanso para mantenerse fuerte durante el día cuando se necesita su presencia.

 4.- FISICAMENTE CAPAZ (31:17)

Ella se preocupa por lo que es conveniente para su cuerpo, en lo que se refiere a alimentación y ejercicio. Desde luego que ella, estará más preocupada por desarrollar su carácter, pero no desatenderá su organismo. Ella no se extralimita en actividades que sobrepasan su capacidad física. Sabe que puede hacer muchas cosas, pero no todas esas cosas DEBE hacerlas; sabe cuándo decir “NO”.

La mujer virtuosa reconoce que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, por lo tanto se siente responsable de hacerlo una habitación apropiada para él. Su cuidado por su salud física se basa en que, sabe que necesita estar saludable para cumplir con sus responsabilidades eficientemente. Por ello, procura estar libre de todo hábito que pueda herirla física, mental y espiritualmente. Sabe, además, que la recreación es importante; Marcos 6:31, Jesús sabía que sus discípulos necesitaban distraerse y descansar; ella lo hace también.

Ella acepta cuando no puede hacer una cosa; no pasa comparándose con las demás mujeres en cuanto a la capacidad de ellas y la suya. También, conoce el ciclo de su organismo; se acomoda a sus altas y bajas. El cuidado que ella tiene de su cuerpo, le permite asumir responsabilidades en las vidas de otros; es equilibrada en el cuidado de su cuerpo y de su casa, para no terminar exhausta y tensa.

 5.- ECONOMICA (31:18a)

Presupuesto y dieta… ella sabe la importancia de tener un presupuesto familiar, sin importar el monto de los ingresos. Además el principio de ser económica, implica ahorro en el tiempo, dinero, combustible y cualquier otro recurso de que dispone. No derrocha. Además, puede realizar algunas tareas ella misma, no necesita pagar a alguien que las haga.

Busca consejo para comprar; no es impulsiva en esto. Considera lo que necesita adquirir con reflexión (¿es esto realmente necesario en la casa o para mí? ¿Es este el mejor precio que puedo conseguir? ¿Puedo esperar un poco más antes de comprarlo?).

 6.- DESINTERES (31:19-20)

El egoísmo está eliminado de su carácter. El egoísmo nace del orgullo, el cual es el primero en la lista de pecados detestados por Dios (Prov. 6:16-19). Ella sabe que todos los recursos con los que cuenta son un don del Señor, para ser usados con discreción y sabiduría (Deut. 8:18). Recuerda también Prov. 19:17. Ella mantiene una actitud de contentamiento (I Timoteo 6:6-8). Es generosa, no tiene su esperanza en los bienes que posee para sentirse segura.

Además, nunca está demasiado ocupada en sus propios asuntos como para no ayudar a otros. Responde rápido cuando se le solicita ayuda, y es oportuna en ofrecerla cuando no se le pide. Tiene la actitud de Dorcas, que abundaba en buenas obras. No solo comparte sus bienes sino también su tiempo con otros, sin acepción de personas.

 7.- ESTÁ PREPARADA (31:21-22 y 27)

Demuestra planificación y previsión para circunstancias imprevistas. Se abastece de provisiones para necesidades eventuales, en vez de vivir de crisis en crisis. Pero también se aprovisiona espiritualmente. Así como ahorra dinero, también tiene una reserva espiritual para tiempos de desafío. Mantiene sus prioridades en orden, con lo espiritual al principio de la lista.

 8.- ES HONORABLE (31:25)

Ella tiene integridad, lo cual se demuestra porque los demás le manifiestan respeto. Tiene un grande y agudo sentido de lo correcto y lo incorrecto, y su rectitud es evidente ante todos. Si está casada, esta conducta en ella deja muy bien a su esposo, pues ella nunca le será vergüenza ni estorbo. Su reputación es de honestidad. Conduce su vida de manera digna del llamado que Dios le ha hecho (Efes. 4:1-2). Controla su cuerpo y lo presenta como sacrificio vivo al Señor, no para servir al pecado. Glorifica a Dios en su cuerpo físico y dentro del Cuerpo de Cristo.

 9.- ES PRUDENTE (31:26)

La prudencia implica sabiduría y consideración cuidadosa de las consecuencias, especialmente en el uso de la lengua. Sus palabras exhiben buen juicio y discreción; en lugar de ser agresiva y dominante, muestra suavidad y compasión. Puede ser amable y firme; puede guardar confidencias, es veraz; sabe que de la abundancia de su corazón hablará su boca. Se expresa bien de su esposo y es objetiva cuando habla de sus hijos. Cuando conversa, mantiene estas preguntas en mente:

  • ¿Es esto amable?
  • ¿Es necesario decirlo?
  • ¿Es verdad?
  • ¿Es un chisme?
  • ¿Estoy dando más importancia a mi propia opinión en vez de escuchar a los otros?

Ella enseña el valor de las palabras apropiadas. Sabe reconocer un trabajo bien hecho, apoyar a alguien herido, confrontar bíblicamente, cultiva una actitud tranquilizadora y positiva. Planea entregar notas de aliento o pequeños regalos inesperados, que pueden animar al que está abatido, y lo hace sin esperar nada a cambio.

 10.- ES AMOROSA (31:29)

Ella lo muestra en primer lugar con los de su casa, sea soltera o casada. Luego, con sus amigos, vecinos y parientes. Todo esto es porque, ella tiene un firme compromiso con el Señor. Ella ha aprendido lo que dice Tito 2:3-4, pues, no solo lo practica ella, sino que enseña con palabras y con el ejemplo a otras mujeres, para que aprendan a amar a sus esposos e hijos.

Su entrega en sus tareas domésticas para el bien de su familia, hace que ellos espontáneamente la elogien… cada día despiertan regocijándose de que ella vive con ellos y les pertenece. Trabaja creativamente con su esposo, lo conoce lo suficiente para amarlo y honrarlo, como para ser su compañera y amiga. Ella es el modelo de las virtudes que enseña a sus hijos cada día.

 11.- TEME A DIOS (31:30)

Lo reverencia totalmente; lo ama con todo su corazón. Sus valores son los que la Biblia enseña. Ella tiene sed de Dios; se somete a su voluntad y siempre está evaluando su condición espiritual. No permite que su relación con Dios se vuelva rutinaria y gravosa. Considera I Cor. 10:6-12 para no caer en las trampas en que los israelitas cayeron. Ama lo que Dios ama, y odia lo que Dios odia.

(Adaptado del libro “Piense conforme a la Biblia”, del Pastor John MacArthur)

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