Archivo | marzo 2011

Para fomentar la convivencia familiar (segunda parte)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Enseñanza impartida en conferencia de mujeres en la Iglesia Bautista de la Colonia Ayestas, Tegucigalpa, MDC, 21 de Febrero 2009.

III.- LA ACTITUD DE JESUS HACIA LA FAMILIA

Jesús valoriza a la familia. Nunca debemos olvidarnos de la realidad de que él amaba la institución familiar. El la creó al principio. Por ejemplo:

1.- Afirmó haber venido a dividir las familias de sus seguidores (Mt 4.18–22; 10.34–38; Lc 9.59–62), pero al mismo tiempo anuncia un nuevo orden de familia (Mc 3.31–35; 10.28–31).

2.- Restaura hijos a sus padres (Mt 15.21-28; Lc 7.11; 9.37–45).

3.- Reintegra a endemoniados a su pueblo y familias (cf. Mc 5.1.20)

4.- Le importaba el bienestar de las familias de los que estaban socialmente marginados, como el de los prominentes  (Mc 5.21–43).

5.- En una sociedad que poco valoriza a los niños, Jesús los presenta como modelo y requisito para entrar a su Reino (Mc 9.33–38; 10.13–16).

Su concepto de la familia es concreto y realista, nunca teórico. Por eso rechaza el planteamiento de los saduceos sobre la ley del Levirato (Lc 20.27–38). Su actitud hacia el divorcio es mesurada (Mt 19.1–12; cf. Mc 10.1–12) y hacia el adulterio, misericordioso (Lc 7.36–50; Jn 8.1–11), inculpando más al hombre que a la mujer. Encarnado en un pueblo anonadado por crisis sociales y familiares, Jesús se solidariza con las víctimas, creando una nueva familia de la cual Él es cabeza y miembro integrador (Mc 10.28–31; cf. 3.31–35).

La familia cristiana tiene más que ver con calidad de vida en común que con estructuras determinadas y funciones definidas. Compárese la relación de Priscila con Aquila (Hch 16.3 y 2 Ti 4.19) y de Timoteo con su madre y abuela (Hch 16.1 y 2 Ti 1.5).

IV.- NUESTRO DEBER ES PROMOVER LA CONVIVENCIA FAMILIAR

CONÓZCANSE COMO FAMILIA

Tal vez parezca un tanto difícil si consideramos el factor tiempo y las múltiples tareas que realiza cada uno, pero si se lo proponen es seguro que dará resultado si buscan siempre calidad en el tiempo que pasan juntos, lo cual NO ES SUSTITUTO DE LA CANTIDAD DE TIEMPO. Hay que tener cuidado con estas palabras, “calidad y cantidad”; muchos padres se dan terapia a sí mismos diciendo que ellos pasan calidad de tiempo con sus hijos y eso es lo que importa, no tanto la cantidad. Pero, ¿qué diría la chica de 13-14 años que desea contarle algo importante a su madre, y ella la escucha muy interesada y atenta… tres minutos? ¿Fueron esos tres minutos “tiempo de calidad?

De paso, los padres deben procurar que al menos en una de las comidas diarias, esté toda la familia reunida, CON EL TELEVISOR APAGADO de ser posible. Habrá que hacer ajustes, pero los beneficios de ese momento familiar no se pueden comparar con nada en la vida.

Imitemos ejemplos de personajes bíblicos que, con su confianza puesta en el Señor, estuvieron dispuestos a pagar el precio de promover la unidad de sus familias, dijeran lo que dijeran y pasara lo que pasara:

1.- Noé

2.- José

3.- Amram y Jocabed

4.- Josué

5.- Ruth y Noemí

6.- Ester

7.- Job

8.- Andrés

9.- Salomé, la madre de Jacobo y Juan

10.- Martha, María y Lázaro

11.- Cornelio

12.- Priscila y Aquila

13.- Lidia

14.- El carcelero de Filipos

15.- Loida y Eunice

Para fomentar la convivencia familiar (primera parte)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Enseñanza impartida en conferencia de mujeres en la Iglesia Bautista de la Colonia Ayestas, Tegucigalpa, MDC, 21 de Febrero 2009.

¿Qué es la convivencia familiar? Puede ser que creamos que sabemos lo que esta frase significa, pero, no lo practiquemos en nuestros hogares. El hecho de que todos estemos en casa a la misma hora, no  quiere decir que estemos teniendo convivencia familiar. Solo porque durmamos en el mismo cuarto, no quiere decir que somos expertos en convivir juntos. Eso es simplemente presencia. Muchas veces los padres están en casa, pero su atención y su interés no está en saber de sus hijos; el esposo o la esposa están en casa pero no están interesados en saber el uno en el otro. Eso no es convivencia.

Luego nos quejamos de que nuestros hijos no nos tienen confianza, que no nos cuentan sus cosas, que le tienen más confianza a los amigos y eso es de esperarse porque, ¿cuándo nos dimos tiempo para convivir, para platicar con ellos? En cambio los amigos sí que los escuchan. Igual con los cónyuges.

En este estudio no abordaremos lo referente a la adoración, servicio y estudio bíblico en familia porque, ya hemos estudiado eso en otras ocasiones. Hemos dicho que la responsabilidad de dirigir y promover el estudio bíblico y devocional en la familia le corresponde al esposo, pues él es el pastor de su hogar. Pero sí vamos a recordar que a ningún hijo le gusta que un desconocido le venga a dar órdenes como si fuera su padre, y menos si el desconocido es su propio padre, que está en casa, pero nunca está para sus hijos. Por otro lado, lo que estudiaremos de la convivencia hoy, es la tarea que definitivamente, debe hacerla la esposa y madre. A ella le dio el Señor las cualidades para llevarla a cabo.

I.- LA CONVIVENCIA FAMILIAR ES UNA CUESTION DE RESPETO

Si comparto mi vida y mi casa con el grupo de personas a las que llamo “mi familia”, es una falta de respeto que los ignore, que no pregunte por sus asuntos, que no esté enterada de sus preocupaciones y alegrías. En el caso de los niños la cosa es más delicada pues, hoy no parece que abunde el respeto ni la preocupación por el daño que nuestras actitudes puedan hacer a los pequeños que nos rodean. “Son tan chiquitos que no cuentan”, parecen pensar los adultos. Se les convierte incluso, en objetos al servicio del egoísmo de los mayores. Solo nos acordamos de ellos cuando necesitamos que hagan algún mandado, que vayan a la pulpería o que limpien algún lugar de la casa.

II.- LA CONVIVENCIA FAMILIAR ES UNA CUESTION DE PREVENCION

La convivencia familiar puede ser el camino que ayude a prevenir algunos problemas que, por la ausencia de la unión en la familia, se manifiestan en nuestra sociedad de diversas maneras. Por ejemplo, nos puede y nos quejamos de que existan a nuestro alrededor bandas de adolescentes pandilleros y vándalos. Lo lamentable es que los pandilleros no nacen, se hacen, y son varias las causas que los inducen a formar esos grupos indeseables hasta para ellos mismos:

1. El hogar infeliz, los esposos desunidos, los padres irresponsables que no crean un clima de confianza y diálogo con los hijos. La ausencia de una educación hacia la afectividad, a la libertad, al amor, al sentido social.

2. La escuela que instruye pero no educa, que promueve sabios pero no hombres íntegros porque se excusa diciendo que no es su labor. Además, si no está en combinación con los padres de familia nada puede hacer.

3. La sociedad, ese mundo de adultos en donde muchas veces predomina la ambición del dinero y del placer, que sacrifica -en el insaciable afán por obtenerlos- con mucha frecuencia la convivencia con los hijos. La vida social exagerada de algunas madres y padres de familia.

4. Los medios de comunicación social como el cine, televisión o revistas en cuyo contenido prolifera la violencia y el sexo.

5. La falta de valores trascendentales. El no saber dar al ser humano la dignidad que merece. Todo esto y muchas otras circunstancias son las que permiten que niños inocentes y limpios se conviertan después en jóvenes rebeldes, vacíos y sin porvenir halagador. Primero la sociedad los crea y luego se asusta de ellos.

MATRIMONIO CREYENTE… ¡¡¡¡¡ATENCIÓN!!!!! Protejan la pureza de su matrimonio

1.- No esté a solas con un hombre o mujer que no sea su cónyuge. (Aplicable como regla general a la vida)

2.- No favorezca una atracción a base de elogios con nadie.

3.- No acepte asumir un papel de protector con ninguna mujer que no sea su esposa, ni la mujer debe permitir que otro hombre que no es su esposo, actúe como su protector.

4.- Si algo inadecuado le está sucediendo, busque un hermano maduro y digno de confianza y cuénteselo.

5.- Cultive cada día la intimidad espiritual y física con su cónyuge.

6.- Pida cada día al Señor la protección que necesita como hombre cuando ande fuera de su casa, y como mujer cuando no está con su esposo.

La enseñanza y discipulado de mujeres jóvenes y adultas (segunda parte)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Conferencia para maestras de Escuela Dominical y de discipulado, y mujeres que desean en el futuro desempeñar este trabajo. Iglesia Bautista Independiente Dios Soberano, San Pedro Sula, Cortés, 9 y 10 de Abril 2009.

II.- EL DISCIPULADO

El discípulo es en esencia un estudiante; lo cual significa que necesita un maestro. El campo de trabajo de una maestra de discipulado incluye niñas y niños en edad escolar (varones, hasta 12 años), jovencitas, mujeres adultas y adultas mayores.

La forma de discipulado que seguimos en nuestras congregaciones, se parece al modelo en que Jesús trabajó, es decir, tomar aparte una persona (o varias) y encargarse responsable y sistemáticamente de enseñarle los fundamentos doctrinales que la Biblia contiene y de entrenarla para su vida cristiana. En I Tesal. 2, tenemos el modelo de discipulado que debemos seguir.

1.- ¿Quién podría ser la maestra?

No es recomendable que este trabajo lo haga alguien que tiene poco tiempo en la fe, eso es seguro. Definitivamente, debe ser una hermana que esté dispuesta a hacerlo, y que comprenda las implicaciones de dedicar tiempo y esfuerzo a la instrucción de alguien, aún sabiendo que las cosas pueden no resultar como ella piensa, el discípulo puede fallarle, puede resultar ser una persona aún inconversa, etc. Pero esas cosas no la detendrán en su deseo de hacer este trabajo. Jesús fue el maestro perfecto de discipulado; fue paciente, ingenioso, oportuno, motivador… y eso que él siempre supo la clase de personas con las que trabajaba. Aún sabiendo las imperfecciones y debilidades de ellos, no renunció a la decisión que había tomado de amarlos, instruirlos y entrenarlos; aún a Judas, que lo traicionó.

Por otro lado, no bastaría que ella tuviera toda la voluntad de hacerlo si en la iglesia no se le reconoce como una joven o una mujer ejemplar y con suficiente madurez espiritual, lo cual podrá notarse al examinar su conducta. Su buen testimonio es vital para que se le tome en cuenta para este trabajo. Debe congregarse con fidelidad, debe ser puntual con sus diezmos, entre otras cosas.

2.- ¿Qué clase de preparación debe tener esta maestra?

Dentro de lo posible, una maestra de discipulado, debería haber sido discipulada por alguien con anterioridad. Esto significa que si alguna hermana desea involucrarse en el discipulado, debe ella misma tener la experiencia de ser discípula primero. Esto es muy útil porque, ella conocerá de primera mano el material usado para estudiar, sabrá las posibles dificultades que su alumno podría tener y podrá ayudarle mejor a resolverlas.

Básicamente, ella debe tener la experiencia de haber sido discípula, y debe conocer detalladamente el material que sirve de guía para estudiar la Biblia. Es posible que no todas las mujeres de la iglesia se conviertan en maestras de discipulado, pero TODAS deben ser discipuladas; deben mantenerse estudiando.

3.- ¿Cómo se designa esta maestra?

El proceso comienza dentro de la clase misma de mujeres. La maestra de la clase, debe observar entre sus alumnas que ya han cursado el discipulado, identificar los dones o habilidades de ellas, sus puntos fuertes y débiles, su disposición y espíritu de trabajo. Debe decidirse por seleccionar a algunas, para comenzar. Luego, debe hablar con ellas y proponerles el asunto. Si ellas se muestran interesadas, debe entonces acudir al pastor e informarle que hay hermanas dispuestas para realizar trabajo de discipulado en cuanto haya oportunidad. La maestra de la clase de mujeres debe brindarles ayuda y asesoría si es necesario. A veces, inconcientemente, las hermanas designan en su mente a la maestra de discipulado. Piensan cosas como esta: “ya se sabe que la esposa del pastor es la que va a discipular a las nuevas creyentes; yo no tengo nada que ver en eso porque, es trabajo de ella.” Esta idea está equivocada, y no es necesario detallar por qué.

4.- ¿Cómo debe hacer su trabajo esta maestra?

Normalmente, a un nuevo creyente no se le ofrece el discipulado el mismo día de su profesión de fe. Hay pastores que recomiendan esperar unas cuantas semanas para ver la conducta de este nuevo convertido antes de informarle que existe un curso de discipulado para él o ella. En todo caso, es la recomendación del pastor de cada iglesia la que debe considerarse.

La maestra de discipulado debe fijar un horario y destinar un día específico para reunirse con la persona con la que va a estudiar. Este día y hora deben considerarse INAMOVIBLES; si en alguna ocasión la reunión no puede hacerse, debe haber una causa justificada para ello.

La maestra puede usar el material con que ella misma estudió, pues es el que mejor conoce. Si la Iglesia adquiere nuevos materiales de discipulado, antes de implementarlos, deben ser estudiados por el pastor y los maestros de escuela dominical, por si hay que hacer correcciones, pues, ya sabemos que es difícil encontrar material que esté totalmente apegado a la Biblia.

La maestra puede incluir en su programa de trabajo, una reunión especial con su discípulo(a). Esta reunión no será para estudiar sino para socializar, para tener compañerismo. Puede invitarlo(a) a su casa, o visitarlo(a) en la suya. Si es un niño o niña cuyos padres no van a la iglesia pero dieron su autorización para que se le impartiera  el discipulado, sería muy útil presentarse a ellos y entablar alguna clase de relación.

Si todo sale bien y el discípulo(a) concluye el curso, la maestra debe hacerle un reconocimiento por su perseverancia, si quiere, puede obsequiarle un libro que le convenga o cualquier otra cosa; en todo caso, debe alegrarse de forma especial con su alumno(a); de parte de la iglesia, se le podría entregar un pequeño diploma. Esta última sugerencia, es muy especial para los niños, pues a ellos les gusta que se les reconozcan sus logros. En todo caso, el principal compromiso de la maestra es instruir y entrenar. De ninguna manera estoy afirmando que la maestra está obligada a hacer regalos e incurrir en gastos que le provoquen inconvenientes. Si eso pasa, el discipulado para ella se convertirá en una carga demasiado pesada y no le gustará involucrarse en eso.

5.- ¿Cómo saber qué maestra puede trabajar con determinado alumno?

Algunas hermanas de nuestras congregaciones se dan a la maravillosa tarea de animar a los tímidos para que hagan pública su profesión de fe. Sería muy lindo que, la misma persona que me animó a hacerlo, fuera mi discipuladora.

En otras situaciones, esta nueva convertida, ya tenía una amistad anterior con alguna de las mujeres de la iglesia. Sería conveniente que esta amiga, la discipulara.

Hay también casos en los que las personas manifiestan interés porque alguna hermana específica sea su maestra, lo cual también puede resultar bien.  Todo debe ir encaminado a que en el desarrollo del curso, el discípulo(a) se sienta en confianza con su maestra.

Pensé que es necesario ahondar más en el tema del discipulado porque, es un campo de trabajo más amplio en el que todas pueden involucrarse. No todas pueden ser maestras de escuela dominical, pero casi todas, pueden acabar siendo maestras de discipulado.

Creo definitivamente, que las iglesias ganan muchísimo al instruir las mujeres de su membresía. Nunca tendré palabras suficientes para describir el bien que se hace a sí misma una congregación cuando cuida de la instrucción y entrenamiento de las mujeres que la componen. De los brazos de ellas saldrán los líderes que estarán al frente en el futuro. Instruirlas a ellas en la piedad y el conocimiento de Dios, es invertir en el futuro de la Iglesia.

La enseñanza y discipulado de mujeres jóvenes y adultas (primera parte)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Conferencia para maestras de Escuela Dominical y de discipulado, y mujeres que desean en el futuro desempeñar este trabajo. Iglesia Bautista Independiente Dios Soberano, San Pedro Sula, Cortés, 9 y 10 de Abril 2009.

Introducción

¿Es realmente necesario que la iglesia invierta tiempo y dinero para enseñar a las mujeres? ¿Qué aportan ellas a la congregación? La Biblia dice que los hombres son los encargados del liderazgo… ¿es realmente necesario enseñar, entrenar y discipular a las mujeres? ¿No pueden ellas aprender cuando van a los cultos? ¿Para qué sirve la clase dominical de las mujeres? ¿No será mejor que ellas aprendan junto con los hombres? Estas y otras preguntas semejantes han surgido en el pensamiento de muchos creyentes y algunos de ellos, no tienen una posición concreta al respecto.

Creo firmemente, que una iglesia que descuida el aprendizaje y crecimiento espiritual de las mujeres que la integran, está descuidando y desobedeciendo algunos de los mandamientos que el Nuevo Testamento tiene para la iglesia, entre ellos el de Efesios 4:11-16, donde claramente dice que TODOS los miembros del cuerpo de Cristo deben llegar a la unidad en la fe y el conocimiento, sin mencionar que estaría menospreciando a un grupo de personas por las que Cristo derramó su sangre. Por otro lado, la mujer a la que le parece innecesario y fatigoso el estudio de la Biblia, que manifiesta menosprecio a la Escuela Dominical y particularmente a la clase de mujeres, menosprecia su propia alma, y debería preguntarse a sí misma, si realmente es salva, porque, NO ES NORMAL que una persona que ha creído en Cristo como Salvador y todo lo que eso implica,  no se vuelque en gratitud hacia su Salvador y no anhele servirle y conocerle más y mejor. La Escuela Dominical se celebra en el día del Señor; ESE DÍA NO ES NUESTRO… LE PERTENECE A DIOS.

Hablaremos de los dos espacios básicos que hay en la Iglesia, en los que la mujer creyente puede desempeñarse y participar activamente: LA ESCUELA DOMINICAL Y EL DISCIPULADO.

I.- LA ESCUELA DOMINICAL DE MUJERES

¡Qué momento tan especial es la Escuela Dominical! Es el momento para estudiar juntas, para discutir temas importantes de la Biblia, para hacer nuestras preguntas, etc…

No nos extenderemos en asuntos como el plan de clase, los tipos de alumnos, cómo preparar la lección, etc. pues no tendríamos tiempo para detallar sobre ello, y creo que es mejor que cada maestra trate estos temas con su grupo en su congregación. Estas cosas, es sumamente importante saberlas porque son el marco donde situamos la enseñanza. No están en la Biblia pero, Dios nos permitió conocer y leer de personas a las que él les dio inteligencia suficiente para explicar estas herramientas de la enseñanza. No debemos hacerlas a un lado.

Tito 2:1, “… habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina”; Tito 2:3, “… reverentes en su porte… maestras del bien”. De estos pasajes deducimos que en la clase de mujeres se debe enseñar:

1.- Doctrina bíblica (fundamentos)

2.- Las virtudes del carácter de la mujer creyente (vida práctica)

En ambos casos, la enseñanza implica partes teóricas y partes prácticas, es decir, la explicación, la entrega de materiales de apoyo, asignación de lecturas, y las aplicaciones, esto es, ejemplos de casos reales o hipotéticos para aplicar lo aprendido. Nunca deben faltar las aplicaciones dentro de los objetivos de un plan de clase, pues la vida cristiana no es teoría nada más.

¿QUIENES PERTENECEN A LA CLASE DOMINICAL DE MUJERES?

Por lo general, está compuesta de las mujeres casadas de la congregación, pero a veces puede variar. En algunas iglesias, las adultas mayores, las adultas de mediana edad y las jovencitas están en la misma clase. Pero no solo eso… en la clase dominical de mujeres se encuentran mujeres casadas o solteras felizmente, casadas o solteras infelizmente, madres solteras, mujeres con muchos hijos o sin hijos, talvez viudas, talvez divorciadas, mujeres que se profesionalizaron y otras que no lo hicieron, unas que se sienten frustradas y otras realizadas, mujeres mayores o muy jóvenes, mujeres sencillas y otras complicadas, de mente abierta o de mente cerrada, muy dispuestas o nunca dispuestas, muy dulces o muy ásperas, conformistas o excesivamente perfeccionistas…. Así que, dada la gran diversidad de alumnas, los dos puntos antes mencionados, deben adaptarse pensando en las necesidades del grupo específico de mujeres con quienes se trabaje.

Sin importar la clase de mujer que una sea, si es miembro de la Iglesia de Cristo, DEBE INTEGRARSE al trabajo de la clase dominical, sea como alumna o maestra. Si desea alguna vez ser maestra de la clase, debe capacitarse intelectual y sobre todo espiritualmente; pero si está segura que el Señor no la llamó para eso, entonces, debe distinguirse por ser de las alumnas más responsables y diligentes en estudiar, hacer sus tareas y aportar en lo que pueda para mejorar la clase.

No vamos a extendernos demasiado en este tema porque, es claro que no todas las hermanas tienen oportunidad de trabajar en este campo. Veremos ahora, un campo diferente de trabajo, uno al que a veces no se le presta mucha atención, y en el cual, la participación de las mujeres es valiosísima.

La necesidad de un liderazgo verdadero (segunda parte)

Pastor, Roberto Manzanares

Mensaje predicado en conferencia de líderes en la Iglesia Bautista Independiente Dios Soberano, San Pedro Sula, año 2005.

V.- DECLARA LA VOLUNTAD DE DIOS CON EL COMPROMISO DE UN PROFETA (SALMO 119:13 Y 43).

a) Esto se aplica mayormente a los que predican y enseñan. El líder verdadero no se deja gobernar por el temor de los hombres; el líder necesita valor y coraje santo para permanecer firme en la proclamación de la verdad.

b) II Timoteo 4:2, el temor a los hombres es un lazo, es una trampa, y el que cae en ella, no podrá anunciar la Palabra de Dios. El temor lo detiene de decir lo que debe decir, de dar la reprensión que tiene que dar, de exhortar como debe exhortar. ¿Por qué? Por el temor a que la gente se ofenda o piense mal de él, o crea que lo que dijo fue por alguien en especial.

c) Si dejamos que esta mentalidad nos gobierne, no tendremos nada que decir desde el púlpito, ni seremos de ayuda a los hermanos. La responsabilidad de los que enseñamos la Palabra de Dios es anunciarla a pesar de todo. Necesitamos compromiso fiel para anunciar la Palabra de Dios en un mundo lleno de personas hipersensibles que se ofenden por cualquier cosa.

VI.- MANTIENE  SIEMPRE UNA ACTITUD Y UN CORAZON DE SERVICIO (I CRONICAS 11:2)

a) Saúl controlaba, David inspiraba; Saúl usaba a la gente, David amaba a su gente; Saúl se aprovechaba del pueblo, David servía a su pueblo. El liderazgo y autoridad debe nacer y ser controlado por un corazón de servicio; debemos mantener en nuestra mente que somos siervos, no señores.

b) En la Iglesia, nadie debe tomar un puesto de liderazgo para enseñorearse de los demás o para ser servido. El liderazgo en la Iglesia debe ser asumido para el servicio a otros y para buscar el bien de los demás.

c) Debemos imitar el ejemplo del servicio del Señor Jesús; él no usó su liderazgo para tomar ventaja de los demás o para obtener reconocimiento o un lugar prominente. El solo buscaba el bienestar de las almas. Mateo 20:28, si nos dejamos controlar por el espíritu de la preeminencia, de querer controlar y gobernar desmedidamente, no tendremos bendición en  nuestra labor, y lo que hagamos no será para bien de nuestras ovejas ni para promover la gloria de Cristo sino la nuestra. Que Dios nos libre de tal cosa.

d) Mateo 20:25-27, hay hombres que se enseñorean de las gentes para lograr sus ambiciones egoístas. Estos líderes no quieren servir sino ser servidos. Jesús dijo a sus discípulos que eso no debería ser motivo por el que ellos asumieran el liderazgo. La autoridad del líder en la Iglesia, debe ser usada para servir con humildad al pueblo de Dios. Nuestro liderazgo no es para imponer nuestra voluntad sino para enseñar la voluntad de Dios; no es para engrandecernos a nosotros mismos sino para engrandecer a Cristo, y para buscar constantemente el bienestar de la grey. Debemos imitar el ejemplo de Cristo que vino a servir y no a ser servido.

e) El hecho de que los líderes seamos siervos no niega que tengamos autoridad para gobernar la Iglesia, Hebreos 13:17, I Tim. 5:17, I Tesal. 5:12. El hecho de que Cristo fue como siervo, no significa que no tenía autoridad para gobernar sus ovejas. La autoridad que hemos recibido de Dios es para que sirvamos. Ni Jesús ni sus apóstoles usaron su autoridad para hacer daño a las ovejas, para cometer abusos, o para tomar ventaja sobre ellas sino, para protegerlas y edificarlas.

VII.- ASUME LA RESPONSABILIDAD DE FORMAR OTROS LIDERES (I CRONICAS 11:10)

a) La diferencia en nuestro liderazgo, depende mucho de las personas con que nos rodeemos. Saúl nunca aceptó personas que competían, según él, con su prestigio. David se rodeo de hombres que hacían grandes cosas. Saúl solo tenía dos líderes, pero David tenía más de cuarenta. David procuraba ir siempre delante de su gente, y permitía la iniciativa de sus líderes.

b) Jesús nunca escogió personas ociosas, sino ocupadas. David buscó líderes que demostraron trabajo y servicio. Debemos buscar personas que cumplan y desarrollen la misión, y para eso debemos hacer lo siguiente:

1.- Buscar la materia prima adecuada.

El servicio del Señor no se hace a la fuerza, por lo que debemos buscar entre los hermanos a aquellos que se les vea deseo sincero de hacer un trabajo, es decir, que tengan la disposición en su corazón para hacerlo. Un corazón dispuesto a servir es lo más importante. Este trabajo debe ser realizado por los líderes ya establecidos en la Iglesia.

2.- Dando capacitación (Hechos 18:24-28)

No solo por tener un corazón dispuesto se está listo ya para ser un líder. Necesitamos proveerles la debida capacitación, no solo en lo teórico sino también en lo práctico. Nadie aprende a conducir con solo leer un instructivo de manejo; se necesita la práctica. Apolos tenía un corazón dispuesto, pero le faltaba capacitación.

La capacitación que recibió fue efectiva, porque Priscila y Aquila llevaban una vida santa que daba credibilidad a su enseñanza. Debemos invertir tiempo en este proceso, ya que Jesús tardó al menos tres años para formar a sus discípulos.

3.- Desarrollando su vida y su carácter.

No basta un corazón dispuesto y una capacitación completa… el líder también debe desarrollar una vida con carácter íntegro. Este carácter lo hemos desarrollado ya en esta conferencia.

CONCLUSION:

II Corintios 12:15, el líder verdadero no escatimará nada de lo que Dios haya puesto en sus manos para buscar el bien de su pueblo.

La necesidad de un liderazgo verdadero (primera parte)

Pastor, Roberto Manzanares Contreras

Mensaje predicado en Conferencia de Líderes en la Iglesia Bautista Independiente Dios Soberano, San Pedro Sula, año 2005.

I Crónicas 11:1-3. Un líder verdadero es un hombre estable, es un hombre de carácter, es un hombre comprometido a cumplir la voluntad de Dios, no importando el costo que tenga que pagar. Esta clase de líder está dispuesto a sobrellevar la carga y la responsabilidad que su posición le confiere. Consideraremos a dos líderes en el Antiguo Testamento, los cuales fueron puestos por Dios sobre su pueblo. Uno de ellos fracasó y el otro triunfó, ¿Qué hizo la diferencia entre el liderazgo de ambos? Veamos algunas características que un líder verdadero buscará tener y desarrollar en su vida:

I.- SE DESTACA POR UNA FUERTE COMUNION CON DIOS.

a) Saúl y David eran muy diferentes en su relación con Dios. Saúl no meditaba, David tenía meditación diaria. Saúl oraba poco, David tenía en la oración un estilo de vida. Saúl no acostumbraba consultar a Dios, David consultaba a Dios continuamente (I Samuel 30:7-8). El líder verdadero se destacará por su relación íntima con Dios. El hombre al que Dios use se destacará por su amor a Cristo; este amor le impulsará a tener una fuerte comunión con Dios.

b) Su amor y comunión con Dios lo llevará a dejarse a sí mismo para servir a Dios y a su pueblo en todo tiempo. Será fiel cuando haya alabanza y cuando haya crítica; cuando es fácil y cuando es difícil; cuando le agradezcan y cuando le lancen piedras. Spurgeon dijo: “No podemos ser tan altos en posición y tan bajos en devoción.”

c) El líder verdadero tendrá como prioridad en su vida la comunión con el Señor. Sin esta comunión caerá en el orgullo cuando hayan bendiciones, y en desánimo extremo cuando hayan problemas, porque confiará y peleará con sus propias fuerzas y no con las del Señor.

II.- ES VALIENTE FRENTE AL PELIGRO Y LA DIFICULTAD.

a) I Samuel 17:11. Goliat era un problema serio para Saúl, tanto que tuvo miedo. I Samuel 17:26, Goliat era una oportunidad para servir y glorificar a Dios. I Samuel 17:28, aún en medio de las críticas de los que no querían combatir ni que otros combatieran, David fue valiente y firme en su afán de servir al Señor.

b) Saúl castigaba a otros por sus frustraciones pero David oraba y confiaba en Dios cuando estaba frustrado. Frente a la dificultad y el peligro, Saúl esperaba que otro resolviera el problema; David tuvo iniciativa y valentía frente al problema.

c) El líder verdadero no huirá cuando venga el peligro, sino que se someterá a la voluntad de Dios. No abandonará a las ovejas sino que se mantendrá firme esperando únicamente en el Señor (II Timoteo 2:3). Sufrirá por la obra y las ovejas de Cristo si fuese necesario. Buscará primeramente la voluntad de Dios y el bienestar de sus ovejas antes que sus comodidades.

d) Frente a las dificultades será valiente y esperará en el Señor. Hay cosas que requieren mucho tiempo, y por eso deberá ser firme y paciente. Cuando Moisés hizo las cosas rápido, fue y mató un egipcio y después debió salir corriendo. Dios no hará nada rápido en la Iglesia; él tomará su tiempo. La firmeza y el valor en las dificultades no salen así porque sí; hay que pasar las pruebas sin desanimarnos ni dejarnos engañar por el enemigo. David pudo matar a Saúl pero no lo hizo, porque en medio del peligro, siempre esperó en el Señor. Tenemos que fortalecernos para ser verdaderamente útiles al Señor. Si anhela ser un líder verdadero, deberá ser firme, paciente y valiente.

e) Si mira que pasan los días, meses y años y no ve los frutos que espera, tenga paciencia. El Señor actuará cuando fuere tiempo. Confíe y espere en el Señor, sujétese a su voluntad, instruya a los que están a su cargo. Procure fortalecerse y ejercitarse en la gracia de Dios y él le hará un líder valiente y firme.

III.- EJERCE LA AUTORIDAD CON AMOR Y SABIDURIA.

a) Saúl daba órdenes e imponía su autoridad, David lograba resultados porque inspiraba con su ejemplo. Saúl deseaba controlar al pueblo, David amaba al pueblo.

b) Necesitamos ejercer nuestra autoridad con amor y sabiduría, dando la exhortación necesaria, el aliento apropiado, haciendo ver a los otros cómo deben andar. I Timoteo 3:5, Pablo nos hace ver la necesidad de un liderazgo activo. Muchos padres se quedan viendo la televisión mientras sus hijos se portan mal o se pelean entre ellos. Estos padres no toman la iniciativa de ejercer un gobierno sabio y amoroso. Una conducta así en un Pastor u otro líder en la Iglesia, no es aceptable. No debemos ser pasivos sino activos, dando guía a los que Dios ha puesto bajo nuestro liderazgo.

c) De esta manera, nuestras ovejas van a sentirse motivadas a compartir con nosotros lo que anda mal en vez de andar intrigando o chismeando lo que no está bien en la Iglesia. El ejercicio de la autoridad sabia y amorosa no permitirá que el maligno tome ventaja en la obra de Dios.

d) el líder verdadero siempre tomará la iniciativa dando la exhortación y el consejo a tiempo y fuera de tiempo.

IV.- CULTIVARA SU VIDA DE ESTUDIO EN LA PALABRA DE DIOS (SALMO 119:33-35).

a) Sea un Pastor, maestro o cualquier otro líder en la Iglesia, necesita dar dirección según lo que enseña la Palabra de Dios. Por lo tanto el líder siempre debe procurar aumentar su conocimiento de la Biblia y de cómo aplicarla correctamente.

b) II Timoteo 4:13, Pablo no sólo pensaba en sus necesidades físicas, sino también en las intelectuales, y mayormente en las espirituales. El perezoso y descuidado, no se está preparando para el liderazgo verdadero. II Timoteo 2:7, ¿cómo Dios daría entendimiento a Timoteo? ¿a través de la pereza mental? ¿sólo orando? Claro que no; el texto dice: “considera”.  Esta palabra es del griego “noiéo”, que significa: “ejercer la mente”. Pablo dice a Timoteo, “usa la cabeza”. Para considerar es necesario aplicar todas nuestras facultades mentales. Timoteo debía tomar tiempo para meditar y razonar las cosas que Pablo le había enseñado. Debemos usar nuestras facultades mentales que Dios nos dio, para aprender cada día más de su Palabra.

c) Necesitamos también cultivar las áreas de nuestro intelecto en las cuales seamos débiles. Puede que tengamos poca preparación académica, pero podemos cultivarnos en gramática, historia, ciencia, geografía, etc. Un verdadero líder toma tiempo para aprender; necesitamos cultivarnos en todas las áreas del conocimiento. Spurgeon dijo que una buena biblioteca debe considerarse como una parte indispensable del ministerio en la Iglesia.

d) Saúl no cultivaba su vida, en cambio David cultivaba su vida en la música. La Biblia dice que tocaba muy bien arpa; eso no se logra de la noche a la mañana. Educó su voz, se fortalecía y practicaba habilidades, como el uso de la onda. Su puntería demostraba las horas de práctica que eso requería.

e) Cuanto mejor sea nuestra condición mental y espiritual, efectuaremos mejor la obra que el Señor nos ha encomendado.