Archivo | mayo 2011

Administradoras del hogar

Queridas amigas y hermanas, les comparto un enlace donde pueden leer un documento muy especial sobre el tema de la administración de nuestros hogares. Incluye cuestionarios para llenar, así que pueden imprimirlo porque los autores conceden permiso para reproducirlo. Consideremos las preguntas, escribamos honestamente nuestras respuestas, y pongamos manos a la obra en todo lo que esté deficiente. Que sea de bendición para todas.

http://obrerofiel.s3.amazonaws.com/mujeres/Buena%20administracion%20del%20hogar.pdf

¡¡SÍ, sí; NO, no!! (Primera parte)

Por: Débora Contreras

Pero que sea vuestro hablar; Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede”. (Mateo 5:37)

Este versículo parece sencillo de aplicar, pero es mas difícil de lo que pensamos, ya que estas dos palabras por mas pequeñas que parezcan tienen un gran poder en nuestro andar.

Para algunas personas puede parecer absurdo que de un SÍ o de un NO, dependan muchas decisiones en la vida, decisiones que marcan un buen o mal camino.

Si vemos una de las partes del versículo porque lo que es más de esto,…” nos indica que Jesús en ese momento deja una pauta para detenernos en nuestra manera de hablar, moderando nuestras palabras, para no caer en la parte final del verso de mal procede” es decir, que por mas pequeñas que sean estas palabras, no solo miden nuestro hablar sino que nuestro actuar a la vez.

Toda pregunta debe recibir una respuesta y en la mayoría de los casos esa respuesta requiere acción; es decir, que si  decimos SÍ para algo que no es agradable a los ojos de Dios, estamos pecando; así mismo si decimos NO para algo que bien podemos hacer para beneficio para obra del Señor, de igual manera estamos pecando.

Entonces comencemos analizando el “Sí, sí”:

La palabra SÍ expresa afirmación, por lo tanto para nosotras como siervas de Dios el SÍ debe ser constante para trabajar en la Iglesia y en todos los proyectos que esta busca emprender.

La palabra SÍ responde a una pregunta positivamente, por lo que requiere de cuidado en dónde y para qué la expresamos. El SÍ, siempre debe estar centrado para lograr un beneficio para nosotras mismas o para los demás, pero nunca debe estar enfocado en motivaciones egoístas, en algo que nos haga daño o para realizar acciones contrarias a nuestras convicciones.

Si decimos SÍ a las cosas del mundo estamos rotundamente cerrando las puertas para vivir una vida en santidad para Dios.

Amadas hermanas, nosotras tenemos muchas oportunidades en la Iglesia, para atender al llamado de Dios con entusiasmo, para afirmar en nuestros trabajos quién es el Rey y Señor de nuestras vidas, demostrando que SÍ hemos tenido un cambio, que SÍ deseamos ser de bendición para otros, que SÍ creemos en las promesas de Dios a pesar de las pruebas, que SÍ podemos ser mujeres de provecho para la sociedad aplicando una conducta casta y piadosa, que nuestros hijos SÍ pueden ser luz entre tanta maldad…Sí, sí podemos, solo con una correcta y bíblica actitud, de confianza en el Señor, podremos ser obreras eficientes y mujeres plenamente felices para la gloria de nuestro Señor. Ahora, ¿que podemos decir del “No, no”?

La palabra NO expresa una negación, algo que no deseamos hacer o rechazamos obtener. Para muchas personas, el decir NO, refleja una actitud de pesimismo que hace que la persona no esté destinada a ser exitosa si cuenta con una actitud así… pero veamos cómo la Biblia contradice tal pensamiento… “Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, participes con ellos”. (Efesios 5:6-7)

El NO, encierra una posición de fidelidad en la vida de una mujer creyente. En muchas ocasiones, es a nosotras la mujeres, que nos toca decir NO, cuando nos pretende un joven que no cumple con los requisitos que describe la Biblia, cuando nos piden vestir a la moda del mundo, cuando se nos invita ir a la playa y nos intentan convencer de vestir trajes deshonestos, cuando para ser una excelente empleada hay que participar en todo, aún en aquellas cosas que ofenden nuestras convicciones para quedar bien con los jefes, etc.

Entonces la palabra NO, es una muestra de que el Señor Jesús con ella, nos dio la autoridad de negarnos a ser parte de los vanos placeres y vergüenzas de este mundo. Cuánto nos ayuda saber decir NO en los momentos más apropiados….recuerdo una ocasión estando en el colegio, que la carrera de Turismo junto con la dirección del colegio, organizó una excursión a  una de las playas de nuestro país. Por ser parte de la directiva del aula y del Consejo Central de estudiantes, era mi deber participar en dicha actividad… obviamente, desde el primer momento me negué. Primero, por ser el día de ese evento un Domingo, día del Señor; segundo era un proyecto de otra carrera que no era la mía, por lo que el NO fue mi posición, y nunca olvidaré ese día…el grupo de compañeras al que pertenecía me pidió que fuera con ellas, que si era así ellas tendrían permiso para ir, que dijéramos que era obligatorio… a todo esto seguí negándome… cómo me hubiera gustado poder haber conocido el pensamiento de aquella joven que se terminó ahogando en esa excursión… ella le mintió a su madre, se escapó de su casa y se fue a ese viaje sin permiso, lo cual le costo muy caro. Pagó su desobediencia con la muerte…fue una enorme lección para mí y mis compañeras; el haber dicho NO en un momento, nos dejó como anticuadas… pero ese NO, nos permitió estar seguras y contar siempre con la confianza de nuestros padres.

Teniendo a Dios en contra

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Números 22.32-34 “Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has azotado tu asna estas tres veces? He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí.El asna me ha visto, y se ha apartado luego de delante de mí estas tres veces; y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría a ti, y a ella dejaría viva.Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino…”

Para muchas de nosotras es conocida la historia de Balaam y su asna… él iba camino a hacer algo que desagradaba a Dios. El ángel de Jehová apareció frente a su asna en el sendero; ella lo vio y se desvió, entonces Balaam la azotó… así fue por tres veces. El asna vio algo que Balaam no veía.

En el texto que seleccionamos, están las palabras de Dios para él… Dios mismo había salido para resistirlo en su camino perverso. Literalmente se le puso en frente para que no siguiera avanzando. Es peligroso andar por allí ignorando lo que Dios dice y hace, y haciendo lo que a nosotras se nos ocurre. Es peligroso creer que podemos manejar nuestras vidas sacando a Dios del medio.

¿Qué de usted? ¿Qué está haciendo ahora en su vida? ¿No estará Dios frente a usted oponiéndose a lo que planea? Talvez usted piense que no es así porque todo está saliendo bien en sus asuntos… pero no se fíe de eso… ¿cree que Dios se olvidará para siempre que usted anda en rebeldía contra él? Yo no contaría con eso. (Sal 50.21). “Estas cosas hiciste, y yo he callado; pensabas que de cierto sería yo como tú; pero te reprenderé, y las pondré delante de tus ojos. ” No piense que Dios guardará silencio para siempre.

Mire ahora las palabras de Balaam… él reconoce que había pecado, y que no había notado que Dios estaba en su contra por su mal proceder. Si usted ha estado así hasta ahora, sería bueno que dijera estas palabras también de todo su corazón; sería bueno que reconociera que está equivocada, que ha planeado sus cosas ignorando la voluntad de Dios, y que reconozca que puede enfrentar consecuencias serias por su altivez.

Mire a Balaam… hasta su asna, un animalito sin entendimiento, supo que no debía seguir por el mal camino por donde iba… ¿No somos nosotras más inteligentes?

Salmo 100:3 “Reconoced que Jehová es Dios; El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos…”

Proverbios 3:5-7 “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal…”

Prioridades

Por: Sinaí Ríos

En cada etapa de nuestra vida, todas las personas tenemos prioridades. Pero en la vida del cristiano ¿cuál debe ser la prioridad? ¿Nos hemos planteado esta pregunta seriamente? Si ya tenemos un orden para nuestras prioridades, ¿Estamos seguras que es el orden correcto?, amadas hermanas, especialmente hermanas jóvenes, creo firmemente que deberíamos meditar en esto.

A veces noto que algunos de los jóvenes se ausentan de los cultos, y cuando preguntamos a sus padres sobre ellos, dan como excusa de la ausencia de sus hijos, cosas como: “es que tenía que hacer tareas”, “es que está en exámenes”, “es que está de cumpleaños la tía y lo invitaron”…  hermanas esto no debería estar sucediendo en nuestras iglesias ¿acaso no se nos ha predicado una y otra vez sobre la prioridad de una familia cristiana?  Yo creo que sí. Jóvenes y  madres no es correcto que faltemos a la iglesia por estar haciendo tareas, por exámenes y mucho menos por cumpleaños, no porque lo digo yo, sino porque Dios el Creador de todo, el Rey de reyes, Él mismo nos lo manda en su palabra, Mat. 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Creo que este versículo es muy claro al recordarnos que Dios debe tener el primer lugar en nuestras vidas y en nuestros corazones. También recordemos lo que Dios nos dice en Mat. 6: 25-27. No deberíamos afanarnos ni aún por las cosas que son necesidades primordiales para nosotros, porque Dios conoce que tenemos estas necesidades y se complace en proveer para eso… Mat. 6:32 “Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas”. Hermanas estoy segura que en nuestras iglesias se nos ha enseñado que nuestra prioridad debe ser Dios porque, el estudio, familia, amigos etc. todo esto es pasajero. La Biblia misma nos lo dice en Mat. 6:19-21 “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”. Basta que observemos a nuestro alrededor: por ejemplo muchos empresarios tienen su tesoro en una empresa y ahí está su corazón. Es posible que ellos descuiden sus familias por estar trabajando en sus empresas, ¿Por qué?, porque su corazón no está en su familia sino en sus empresas; así como este, podemos encontrar muchos ejemplos pero… atención: no estoy diciendo que el estudio, la familia o el trabajo no sean cosas importantes. Pero todas estas cosas las recibimos de Dios, entonces él debe ser más importante que todo eso.

Soy joven también, y muchas veces me he visto en situaciones donde debo hacer a un lado mis propias cosas por poner en primer lugar las cosas del Señor. También comprendo que no es fácil hacerlo. A veces hasta necesitamos la ayuda de nuestros padres para lograrlo. He conocido muchos jóvenes que estuvieron en la Iglesia y ya no lo están más… ¿por qué? ¿Dónde estuvo la falla? Pues, comenzó justamente así, ausentándose de la congregación por cosas menos importantes, y poco a poco se fueron debilitando espiritualmente y finalmente fueron absorbidos por la corriente de este mundo, con la cual es más difícil luchar cada día. Hay un ejemplo en la naturaleza, que me hace reflexionar en cómo debe ser nuestra conducta en el mundo, y es, la vida del salmón. Este pez, viaja kilómetros tras kilómetros en los ríos, contra la corriente sin importar cuán difícil sea esto, y lo hace, a pesar de que al llegar a su destino morirá debido al cansancio de su largo y difícil viaje… tal vez se pregunten, como yo me pregunté en su momento, ¿Por qué hizo todo ese viaje a pesar de  que iba a morir?  Bueno, es que el salmón está buscando un lugar seguro para sus huevos. El salmón hace todo este sacrificio porque tiene una prioridad y es la vida de sus crías. Hermanas, dejemos que Dios sea el centro de nuestra vida y nuestra prioridad como decía el pasaje anterior (Mat. 6:19-21) hagamos tesoros en el cielo y no en la tierra porque como decíamos antes, TODO absolutamente TODO en la tierra es pasajero, pero nuestra vida con Dios será eterna.

Usando el Antiguo Testamento para el Evangelismo (conclusión)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Para finalizar con esta serie de reflexiones sobre los pasajes del Antiguo Testamento que podemos usar para el evangelismo, tenemos una lista de algunos más, ubicados en los Profetas, mayores y menores:

Isaías 1:18 “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.”

Isaías 3:11 “¡Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado.”

Isaías 55:6-7 “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.”

Isaías 59:2 “…pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.”


Isaías 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.”

Jeremías 2:19 “Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.”

Jerem. 2: 22 “Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mí, dijo Jehová el Señor.”

Jerem. 5:25 “Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien.”

Jerem. 13:23 “¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?”


Jerem. 18:11 “…conviértase ahora cada uno de su mal camino, y mejore sus caminos y sus obras.”

Jerem. 31:30 “sino que cada cual morirá por su propia maldad…”

Lamentaciones 1:18 “Jehová es justo; yo contra su palabra me rebelé.”

Lament. 3:39 “¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado.”

Ezequiel 18:32 “Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.”

Ezeq. 33:11 “ …Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva.”

Daniel 9:9 “De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado…”

Oseas 7:2 Y no consideran en su corazón que tengo en memoria toda su maldad; ahora les rodearán sus obras; delante de mí están.”

Zacarías 1:3 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos a mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos.”

Considere todos estos y otros pasajes similares… anótelos aparte en una tarjetita que puede llevar dentro de su Biblia para tenerlos a la mano cuando los necesite.
Hemos visto que a lo largo de todo el Antiguo Testamento, hay continuamente, llamados del Señor para que los pecadores se arrepientan, hay referencias a las consecuencias del pecado, hay palabras de hombres arrepentidos que confiesan que ellos son los que se rebelaron contra Dios… la Biblia entera es una invitación a estar en paz con Dios…  Isaías 27:5 “Haga conmigo paz; sí, haga paz conmigo.” Dios llama para que no sigamos en condición de enemigos suyos a causa de nuestros pecados… pero si alguien no quiere acercarse para ser perdonado, solo quedan unas palabras que decir… son duras pero definitivas: Isaías 57:21 “No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos.”
Ya no permanezca alejado(a) de Dios ni un momento más. 

Usando el Antiguo Testamento para el Evagelismo (séptima parte)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Tenemos ahora, una lista de pasajes salidos de Eclesiastés… son maravillosos para hacernos reflexionar en la brevedad de la vida, en que no debemos aferrarnos a las cosas materiales tan pasajeras e inútiles para la vida venidera, en la gravedad de nuestro problema de pecado y nuestra responsabilidad en ello. Veamos y consideremos estas palabras, pensando en alguna persona que estimamos y buscando la oportunidad para comentarlas con esa persona:

Eclesiástes 5:15-16 “Como salió del vientre de su madre, desnudo, así vuelve, yéndose tal como vino; y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano.Este también es un gran mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y de qué le aprovechó trabajar en vano?

Ecles. 7:3 “Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón.”

Ecles. 6:10 “… y se sabe que es hombre y que no puede contender con Aquel que es más poderoso que él.

Ecles. 7:20 “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.”

Ecles. 7:29 “He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.”

Ecles. 8:8 “No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra…”

Ecles. 8:12-13 “Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia;y que no le irá bien al impío, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no teme delante de la presencia de Dios.”

Ecles. 11:9 “Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.”

Ecles. 12:1 “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento…”

Ecles. 12:14 “Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.”

¿Qué le parecen? ¿Con quién podría conversar sobre estas cosas? ¿Conoce alguna persona afanada en exceso en las cosas materiales? ¿Conoce a alguien que vive como si pensara que nunca va a morir? ¿Conoce algún joven que no le interesa pensar en nada más que en sí mismo? ¿Conoce a alguien que erróneamente piensa que Dios tiene la culpa del pecado?… estos pasajes pueden dar inicio a la conversación sobre el plan de salvación. Probablemente le provean las palabras que estaba buscando para comenzar la charla más importante que se puede tener con alguien.

Usando el Antiguo Testamento para el evangelismo (sexta parte)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Notemos este otro pasaje salido del libro de Proverbios, y unas sugerencias para usarlo al conversar con alguien:

Proverbios 20:9 “¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?” 

¿Usted podría decir algo así? ¿Se considera limpia de sus pecados por medidas que usted misma ha tomado? Si no se considera así, ¿De todas maneras cree muy en su interior que puede hacer algo para llegar a decir estas palabras?

“Oh, no”… dirá usted… “Nadie puede decir que no tiene pecados”… espero, que se haya fijado que dentro de ese “nadie” está usted. Es decir, usted tampoco puede decir que no tiene pecados… “Claro que tengo… yo no soy perfecta” podría responder. Pues bien… tiene razón. Claro que tiene pecados y claro que no es perfecta.

De todo corazón espero que cuando dice que no es perfecta y que tiene pecado en su ser, lo diga sinceramente, porque, ¿Sabe cuál es el gran problema que nos ocasiona nuestro pecado, que no podemos limpiar? Romanos 3:23 dice “… por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios…” Ese es el problema… los pecadores no estarán en presencia de Dios gozando de su gloria. Al llegar nuestro turno de presentarnos ante el Juez divino, el veredicto será terrible si nuestros pecados no han sido limpiados, borrados. La Biblia claramente dice que es la condenación eterna lo que espera, para quienes no hayan limpiado sus pecados. Jesús dijo en Lucas 12:5 “…temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno”, y Hebreos 10:31 dice: “¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!”…  ¿Tiene alguna duda de que existe una condenación eterna? Espero que no.

El pasaje de Proverbios hace la pregunta retórica… ¿quién podrá decir…? Obviamente, nadie puede quitar sus pecados por sí sola. Pero entonces, si yo no puedo hacerlo por mí misma, ¿hay alguien que puede hacerlo por mí? ¡Buenas noticias! Sí hay alguien que puede y quiere hacerlo: Jesús, que para eso vino justamente, y lo dijo muchas veces.

Usted no puede borrar sus pecados, pero Jesús quiere borrárselos  hoy mismo. ¿Quiere usted que él lo haga? Puede tomar su decisión ya mismo.