Archivo | junio 2011

Algunos conceptos erróneos sobre cómo ministrar a los jóvenes (segunda parte)

Por: Sugel Michelén
Pastor de la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo
República Dominicana. 
 
4.- “Para alcanzar a los jóvenes debemos ofrecerles actividades y programas entretenidos”

La iglesia de hoy parece ser adicta a las actividades y programas, como si allí se encontrara la solución para todos sus problemas.
Y no es que estemos en contra de las actividades, ni mucho menos en contra de los programas, pero erramos al pensar que allí está la solución, y erramos todavía más cuando sobrecargamos la iglesia con un montón de programas y actividades en los que usualmente están involucrados las mismas personas.
Si algo debemos mantener claro en nuestras mentes es que ninguna iglesia puede ser fortalecida a menos que esté centrada en Cristo y en Su Palabra, no en programas y actividades (comp. Col. 2:1-10).

5.- “Para alcanzar a los jóvenes debemos tratar primariamente aquellos temas que inquietan a los jóvenes en general”

Y una vez más debo decir que ciertamente nosotros debemos suplir las necesidades de aquellos a quienes ministramos. Pero no olvidemos que no siempre las personas colocan sus necesidades en el orden correcto de importancia. Más aún, la mayoría de las veces las personas colocan en la categoría de necesidad lo que desean o les resulta atractivo, no lo que realmente necesitan. Escuchen lo que Pablo dice al joven pastor Timoteo:
“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” (2Tim. 4:1-4).
Muchos de nuestros jóvenes no pondrían la sana doctrina en una lista de necesidades primarias, pero Dios nos ha revelado en Su Palabra que esa es una parte esencial de nuestra madurez y nuestro crecimiento en gracia (Ef. 4:11ss).

Algunos conceptos erróneos sobre cómo ministrar a los jóvenes (primera parte)

Por: Sugel Michelén
Pastor de la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo
República Dominicana
 
La perspectiva que la sociedad occidental tiene actualmente de los jóvenes, y especialmente de los adolescentes, ha tenido un impacto profundo en la forma cómo muchas iglesias pretenden alcanzar a los jóvenes y ministrarles. He aquí algunos de estos conceptos erróneos.
 
1.- “Mientras más fragmentado o ‘departamentalizado’ mejor”
En vez de ver la iglesia como un cuerpo, compuesto por personas que provienen de diferentes trasfondos y que se encuentran en distintas etapas de la vida, ahora se intenta dividirla en departamentos para poder suplir las necesidades e intereses de cada uno.
Y aclaro que no tengo ningún problema en que la iglesia trate de llenar las necesidades específicas de ciertos grupos, como suele hacerse en la Escuela Dominical, por ejemplo. Pero el énfasis de la iglesia debe estar en la integración de todos los que componen esa comunidad, no en la segregación.
Dios diseñó la iglesia para que funcione como una familia, y las familias no funcionan segregadas en grupos de interés. Nuestros jóvenes necesitan aprender las Escrituras, e interactuar con los más maduros, porque sólo de ese modo podrán beneficiarse de la experiencia que dan los años y ser de ayuda a su vez a los que vienen detrás.
Como bien ha dicho alguien: “Los jóvenes pertenecen a la familia más extensa que es la iglesia. Como tales, ellos forman parte de una compleja red de relaciones a la cual ellos contribuyen y de la cual son beneficiados. Por supuesto, es natural que los jóvenes tiendan a pasar tiempo con otros jóvenes, pero la iglesia no es una agencia ‘natural’. La iglesia es un fenómeno que solo puede ser explicado por la gracia operativa del Espíritu Santo obrando a través del evangelio de Cristo. Parte del discipulado de personas jóvenes es alentarlos y equiparlos para ser participantes dispuestos en una congregación diversa”.
Y más adelante añade: “Los jóvenes importan, no porque ellos son ‘la iglesia del mañana’, sino porque ellos son parte integral de la iglesia hoy”.
Y lo mismo podemos decir de otros grupos de interés dentro de la iglesia. Los solteros no pueden formar una iglesia dentro de la iglesia, ni los casados tampoco. Nosotros todos somos la iglesia, y todos nos necesitamos unos a otros.
 
2.- “Para ministrar eficazmente a los jóvenes debemos entretenerlos”
Esta es una idea que ha calado profundamente en muchas iglesias en las últimas décadas. Por cuanto se asume que la juventud lo que quiere es diversión y no responsabilidad, también se asume que debemos hacer todo lo posible por mantenerlos entretenidos.
Y no es que yo piense que haya algo de malo en que un joven se comporte como un joven (comp. Ecl. 11:9-10). Pero lo que Dios usará para salvar a nuestros jóvenes es lo mismo que Él ha prometido usar para salvar a los adultos: el poder del evangelio (comp. Rom. 1:16; 1Cor. 1:17-24).
Y de igual manera, lo que mantendrá a los jóvenes perseverando en la iglesia y poniendo sus dones en operación no son las actividades entretenidas, sino la pasión por nuestro Señor Jesucristo y el evangelio (2Cor. 5:14-15).
 
 3.- “No debemos tener altas expectativas con respecto a la vida espiritual de los jóvenes”
Esa es otra de esas cosas que no se expresan abiertamente, pero que me temo está presente en el trasfondo de muchas de las actividades y programas que se preparan para los jóvenes: “Siempre que se mantengan viniendo a la iglesia, participando del programa de jóvenes, y alejados de los vicios, es suficiente”.
Pero cuando entendemos que desde la adolescencia los jóvenes deben ser tratados como adultos jóvenes, veremos que nuestras expectativas deben ser más altas. Escuchen lo que dicen dos adolescentes al respecto:
“¿Por qué los hombres y las mujeres jóvenes del pasado eran capaces de hacer cosas… a la edad de 15 ó 16 que muchos de 25 a 30 años no son capaces de hacer?”
“La respuesta es que la gente hoy mira a los “teenagers” (adolescentes) a través del lente moderno de la adolescencia – una categoría social de edad y comportamiento que habría sido completamente extraña… no hace mucho tiempo”.
Y no es que estos jóvenes tengan algún problema con el término “adolescente” o “teenager” en sí mismo. Ni aún con el hecho de acepar que los adolescentes se encuentran en una etapa de crecimiento y maduración.
“El problema que tenemos – dicen ellos – es con el entendimiento moderno de la adolescencia que permite, alienta, y aún entrena a la gente joven a permanecer aniñados por más tiempo del necesario”. Y no olviden que eso lo dicen los adolescentes.
Y cuando vamos a las Escrituras, el mensaje de estos dos muchachos parecen coincidir más con la mente de Dios que el de muchos expertos de la conducta humana en el día de hoy (el libro de Proverbios está escrito para jóvenes que aún están en casa con sus padres, pero a los que se les trata como adultos jóvenes; comp. también Tito 2:6-8). 

Cisternas Rotas

Letra: Rebeca Argüelles de Manzanares 
Música del himno: De su trono a un pesebre
Himnario Celebremos su Gloria No. 168
 
1.- Cuando no te conocía, tan perdida estaba yo,
Condenada por mi rebelión;
En mi mente yo creía que podía estar sin Dios,
Y un vacío había en mi corazón.
 
Coro: Yo estaba lejos, lejos de mi Cristo,
Cisternas rotas para mí cavé.
La paz y el gozo que yo anhelaba,
Busqué en el mundo, y nunca los hallé.
 
2.- Afanada y turbada, llena de preocupación,
Y sin comprender mi condición;
Ignorando tus promesas, rechazándote, Señor,
Y me guiaba mi engañoso corazón.
 
3.- Nunca el mundo me daría lo que solo en Dios está,
Por su gracia al fin lo comprendí.
Ya he sido perdonada, y saber que me salvó,
Es lo que me ha hecho en verdad feliz.
 
Ultimo coro: No vuelvo a cavar cisternas rotas,
La fuente de agua viva encontré.
La paz y el gozo que yo anhelaba,
Me los dio Cristo, y siempre lo amaré.
 
Este fue el himno que cantamos en nuestra Conferencia de Damas, en Siguatepeque, del 23 al 25 de Junio. 

La vida espiritual de la maestra

Por: Karina López de Aranda

Esdras 7:10 “Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.” 

Esdras dispuso su corazón, es decir, estaba convencido internamente. Su determinación lo condujo a hacer tres cosas:
1. Inquirir
2. Cumplir
3. Enseñar

Dicho orden es el que como maestras debemos de seguir, pues nos da la pauta para llevar una vida espiritual que lleve fruto en la vida de los niños.

I. Preparar su corazón
Como maestras, contamos con recursos que nos hablan de cómo enseñar, cómo tener éxito en la enseñanza, cómo preparar una clase, etc., pero poco se nos habla de la preparación previa que debe existir en el corazón de cada maestra.
A. Una vida de oración (1 Tesalonicenses 5:17)
B. Permaneciendo en Él (Juan 15:5)

¿Cómo preparas tu corazón para enseñar?
¿Cuánto tiempo al día inviertes en la oración?
¿Por qué es importante permanecer en Dios para preparar tu corazón?

II. Inquirir la Palabra de Dios (“Examinar cuidadosamente una cosa, Estudiar.”)1
No podemos pretender ser maestras y enseñar algo que no conocemos, no podemos comunicar desde un vacío. Hay cuatro formas de examinar la Palabra de Dios:
A. Leyéndola (1 Timoteo 4:13)
B. Estudiándola (2 Timoteo 3:16-17)
C. Meditándola (Salmo 2:1-3, Josué 1:8)
D. Memorizándola (Salmo 119:11)

¿Cada cuándo tienes un tiempo devocional?
Tu clase de Escuela Dominical ¿la ESTUDIAS o sólo la lees?
Durante el día ¿meditas en lo que leíste en la Biblia?
¿Cuál es el último versículo que memorizaste y hace cuánto?

III. Cumplir la Palabra de Dios
La obediencia es el fruto de lo que hay en el corazón. Es el termómetro de nuestra vida espiritual.
A. Somos hacedores (Santiago 1:22)
B. Llevamos fruto (Juan 15:4-5)

¿Cómo estás aplicando a tu vida tus clases de ED?
¿Qué aspectos de tu vida ha cambiado Dios en el último mes?
¿Qué fruto(s) te han mencionado que se estén dando en tu vida?

IV. Enseñar la Palabra de Dios
Aunque actualmente contamos con materiales que nos ayudan a preparar nuestras lecciones para Escuela Dominical, debemos estar conscientes que lo que debemos enseñar es la Palabra de Dios. Hay dos formas de enseñar:
A. Con el ejemplo (1 Corintios 11:1)
B. Con palabras (1 Corintios 12:29)

Si te viera uno de tus alumnos de ED en tu trabajo o escuela, ¿pensaría que vives lo que enseñas?

Esdras demostró cómo un maestro de la Biblia puede hacer que el pueblo de Dios avance. Su ministerio con el pueblo de Israel fue eficiente debido a que, como estudiante, examinaba las leyes de Dios y las obedecía; y como maestro, exponía claramente lo que Dios pedía de su pueblo. Enseñó tanto con su predicación como con su ejemplo.

1 www.elmundo.es/diccionarios 
 
Tomado de Obrero Fiel, con nuestra gratitud. 
http://obrerofiel.com/vida-espiritual-de-la-maestra/

Orando por tu bebé

Tomado del Libro “Meditaciones para la mujer en espera”
Compilado por: Marisa J. Lapish

 Mi oración es…

1.- Que mi hijo(a) pueda aceptar a Cristo a una temprana edad.

2 Timoteo 3:15 “Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salud por la fe que es en Cristo Jesús.”

2.- Que mi hijo(a) pueda amar a Dios con todo su corazón, mente, alma y fuerza.

Lucas 10:27 “Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y a tu prójimo como a ti mismo.”

3.- Que mi hijo(a) pueda amar la palabra de Dios y desarrollar un tiempo devocional diario con Cristo.

Salmos 119:97 “¡Cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.”

4.- Que mi hijo(a) pueda buscar la sabiduría de Dios cuando hace decisiones en vez de decidir según las normas mundanas.

Romanos 12:2 “Y no os conforméis a este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

5.- Que mi hijo(a) pueda rechazar el pecado y ser librado de la tentación.
Proverbios 4:14-15 “No entres por la vereda de los impíos, Ni vayas por el camino de los malos. Déjala, no pases por ella; Apártate de ella, pasa.”

6.- Que mi hijo(a) pueda ser descubierto cuando peque y que no tape su pecado, sino que tenga un corazón arrepentido.

Proverbios 28:13 “El que encubre sus pecados, no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.”

7.- Que mi hijo(a) pueda respetar todas las autoridades que Dios ha puesto en su vida.

Romanos 13:1 “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de Dios; y las que están, por Dios han sido establecidas”

Efesios 6:1-3 “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres; porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa, para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.”

8.- Que mi hijo(a) sea protegido de Satanás, espiritualmente, emocionalmente, y físicamente.
Juan 17:15 “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.”

9.- Que mi hijo(a) pueda tener la actitud de Cristo y pueda ser responsable en sus relaciones con otros.

1 Timoteo 4:12 “Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza.”

10.- Que mi hijo(a) pueda tener compañeros sabios y ser protegido de aquellos que lo llevarían lejos de Cristo.

Proverbios 13:20 “El que anda con los sabios, sabio será; mas el que se allega a los necios, será quebrantado.

11.- Que  mi   hijo(a) pueda   buscar  al Señor cuando escoge a un esposo (a).

2 Corintios 6:14 “No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas?”

12.- Que mi hijo(a) pueda ser puro antes, durante y después del matrimonio.

1 Corintios 6:18, 20 “Huid la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre hiciere, fuera del cuerpo es; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. Porque comprados sois por precio: glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”

13.- Que el esposo / esposa de mi hijo(a) y mis nietos futuros se mantengan sinceros ante el Señor.

Salmos 103:17-18 “Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos; sobre los que guardan su pacto, y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.”

14.- Que mi hijo(a) se acerque a Dios, se someta a él, y resista a Satanás.

Santiago 4:7 “Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá.”

15.- Que mi hijo(a) pueda ser firme en espíritu, y desee servir al Señor todos los días de su vida.

1 Corintios 15:58 “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano.”

Disponible en http://obrerofiel.com/meditaciones-para-la-mujer-en-espera/, con nuestra gratitud. 

Orando con los salmos

Por: Diana de Whittle

Los salmos nos enseñan a expresar a Dios todo lo que somos y sentimos. Nos enseñan a hablar de los tiempos áridos en nuestras vidas y la soledad de la vida. Hablan de todas las facetas de nuestras vidas desde la más profunda duda y desesperación hasta las alturas del gozo y la maravilla de su grandeza. Dios en su bondad y su misericordia nos permite acercarnos tal como somos y decirle los que pensamos y sentimos como individuos y como su comunidad, el pueblo de Dios. “Alabad a Jehová porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia” (Salmo 118:29).

¿Qué son las expresiones que encontramos en los Salmos? El lenguaje de los Salmos es un lenguaje que invoca nuestros sentimientos y pinta nuevas imágenes que expresan nuestras experiencias. Son afirmaciones de nuestras experiencias humanas. Los Salmos nos ayudan a aceptar nuestra propia experiencia. 17 Los Salmos son la provisión de Dios para las personas que se encuentran desconcertadas en su comunicación con él. Miles de cristianos han encontrado que los Salmos proveen las palabras y la fluidez que carecen en sus oraciones.

Los Salmos no hacen las oraciones por nosotros – no son para repetir mecánicamente pero nos ayudan a empezar a orar cuando no queremos hacerlo, y nos enseñan con oraciones que son honestas y rectas. Los Salmos expresan la experiencia de hombres y mujeres quienes han orado en toda circunstancia humana a través de treinta siglos. “Son pan, milagrosamente provisto por Cristo, para dar de comer a los que le seguido al desierto,” Thomas Merton, Bread in the Wilderness.

Los Salmos dan entrada a un ambiente en el cual Dios es el mero centro de la vida, y en el cual las otras personas, los eventos, y las circunstancias tienen papeles inferiores.

Tomado del Libro “Un legado espiritual… de mujer a mujer”, por Diana de Whittle y otras autoras.
http://obrerofiel.com/ministerio-de-mujer-a-mujer/

Sirviendo

Letra y Música: Cuarteto Decisión

1.- Si servir a Cristo es tu vivir,
Tus principios debes fiel mantener,
Y cada día, mostrar a Cristo,
Solo así podrás bien servir.
 
Sirviendo, es así como Jesús vivió aquí;
La forma en que tu fe, puedes compartir, 
Sirviendo, sirviendo.
Sirviendo, tú puedes la tristeza alejar,
Y un poco más del cielo cerca estar,
Todo esto y mucho más, sirviendo.
 
2.- Muchos necesitan hoy de tí;
Habla del Señor con fe y con amor,
Sé pues valiente, él te acompaña, 
Solo así servir bien podrás.