Archivo | julio 2011

Diez centímetros de agua

Por: Equipo de Obrero Fiel

Un niño estaba sentado en un banco del parque con una mano apoyada sobre una Biblia abierta. Fue exclamando en voz alta su alabanza a Dios. ¡Aleluya! ¡Aleluya! Dios es grande! -gritó sin preocuparse si alguien lo oía o no.

Poco después, llegó un hombre que acababa de terminar algunos estudios en una universidad local. Sintiéndose muy iluminado en los caminos de la verdad y muchas ganas de mostrar el resultado de esta iluminación, le preguntó al niño acerca de la fuente de su alegría.

Hey, preguntó el niño a cambio con una sonrisa brillante, ¿No tienes idea de lo que Dios es capaz de hacer? Acabo de leer que Dios abrió las olas del Mar Rojo y condujo a toda la nación de Israel a través del centro. El hombre se rió suavemente, se sentó al lado del chico y comenzó a tratar de abrir los ojos a la realidad de los milagros de la Biblia. Que todos pueden ser muy fáciles de explicar. La erudición moderna ha demostrado que el Mar Rojo en esa zona sólo tenía 10 centímetros de profundidad en ese momento. No era un problema para que los israelitas pasaran.

El muchacho se quedó perplejo. Sus ojos vagaron por el hombre de vuelta a la Biblia que mantenía abierta en su regazo. El hombre estaba contento de haber iluminado a una pobre persona tan joven e ingenua en los puntos más finos de la visión científica, así que se volvió para irse.

Apenas había dado dos pasos cuando el niño comenzó a alegrarse y alabar más fuerte que antes. El hombre se volvió para preguntar la razón de porque este júbilo se reanudaba.

-Wow! -Exclamó el niño feliz. ¡Dios es más grande de lo que pensaba! No sólo lleva a toda la nación de Israel a través del Mar Rojo, ¡sino que ahogó a todo el ejército egipcio en 10 centímetros de agua!

Fuente desconocida

Preguntas de reflexión: ¿Estas confiando plenamente en la Palabra de Dios? ¿Crees que la Biblia es verdad incluyendo los milagros? ¿Por qué piensas que la erudición moderna trata de encontrar una explicación “razonable” a los milagros de la Biblia?

Tomado de Obrero Fiel, con nuestra gratitud. Disponible en
http://obrerofiel.com/ilustracion-10-centimetros-de-agua/

Las mujeres en Tito 2:3

Elsa Amezcua de Balderas

En esta ocasión quiero presentarte a un grupo de mujeres de las cuales quizás ya exista en tu iglesia y/o congregación. Son las mujeres de Tito. ¿Las conoces? Son mujeres de edad y con un papel sumamente definido en el cuerpo de Cristo. Son mujeres a las cuales se les anima que su conducta refleje que pertenecen a Dios y que viven para él, no importa a qué se dediquen. Son mujeres a las que se les exhorta a no ser “diablas”, (¡qué fuerte!)** es decir, que no anden esparciendo sus acusaciones y críticas en toda la iglesia sobre los defectos que encuentran en los demás, ya sea de sus comportamientos o actitudes.  Las mujeres de Tito no se emborrachan, y enseñan lo que es bueno a otras mujeres que algún día llegarán a ser parte de ese club.

¿Ya sabes quiénes son? ¡Por supuesto! Las mujeres de Tito 2:3.

 Este es un grupo de mujeres sumamente importante en la iglesia local. Muchas veces es ignorado, ya sea porque ellas mismas no se sienten parte vital del cuerpo o por el enfoque está en la juventud y mediana edad en el ministerio. También influye poderosamente el hecho de que en muchas de nuestras iglesias, éstas mujeres conocieron de Cristo ya mayores y no se sienten lo suficientemente capaces para enseñar a otras porque “no están preparadas”.  Sin embargo, el mandato es muy claro ¡y muy necesario!: “Las ancianas enseñen a las mujeres jóvenes a”… y le sigue una lista de áreas muy específicas.

Mujer líder, sin importar la edad que tengas, yo te invito a animar a “las mujeres de Tito”,  las ancianas  de tu iglesia local, a llevar a cabo el papel tan importante y tan necesario en nuestros tiempos que el Señor les ha mandado: El de ser mujeres de Dios que enseñen a las jóvenes lo que es bueno.

Hoy, como nunca, necesitamos aprender de ellas. Dios te bendiga y a ese precioso grupo de mujeres.

Tomado de Obrero Fiel, con nuestra gratitud. Disponible en http://obrerofiel.com/las-mujeres-en-tito-23/
 
** En el texto en Tito 2:3 se manda las estas mujeres que no sean “calumniadoras”. La palabra en griego para referirse a una persona calumniadora es diábolos, que significa literalmente: calumniador, y se refiere específicamente a Satanás. Nunca nos comportamos tan parecidas al diablo, como cuando somos chismosas y calumniadoras. Tomemos esto en cuenta. 

Cómo ganar el corazón de sus hijos (tercera parte)

 

Un sermón de Alejandro Córdova, Pastor de la Iglesia Bautista Fundamental de Celaya, Guanajuato, México (Disertación en una conferencia para varones)

Compilado por: Rebeca Argüelles de Manzanares.

IX.- PREDIQUE CON EL EJEMPLO.

Si algo les molesta a los hijos, es que papá diga algo y luego no lo haga. Muchas veces he hablado con adolescentes que se quejan de que sus padres les ponen reglas que ellos como padres no las cumplen. Cuántos padres a veces mandan a sus hijos a la iglesia y les dicen: “Allá te alcanzo”, y los dejan esperando. ¿Cree usted que al hacer eso ellos no se molestan? Sus hechos hablan más fuerte que sus palabras.

X.- TRATELOS CON RESPETO.

Si queremos ganar el corazón de ellos para que cuando lleguen los años difíciles de la adolescencia, tengamos el derecho de hablarles y contar con toda su confianza y atención, tenemos que respetarlos. Cosa triste es que papá diga, que mamá diga y que nadie les haga caso. Luego usted se siente frustrado y no sabe qué hacer con su hijo rebelde, pero, ¿sabe cuál fue su error? Que no invirtió de su tiempo y esfuerzo mientras sus hijos eran niños, para ganar el derecho de hablarles con autoridad al llegar a adolescentes. Ahora ellos no respetan su palabra, y la culpa es suya.

Los padres no deben abusar de su autoridad. Hemos sabido de casos de padres que agarran a sus hijos a patadas, que los agarran del cuello, de los cabellos, que les pegan con el cinto hasta cansarse, que les dan de cachetadas y esto en frente de quien sea. Lo que gana con eso es el resentimiento y el odio de su hijo. Y espere que ese muchacho esté más grande y fuerte que usted, a ver cómo le va, porque también he sabido de casos en que son los hijos los que golpean a sus padres, y algunos de ellos hasta han llegado a matarlos. Claro que no estoy de acuerdo con eso porque es grave pecado alzar la mano contra los padres, pero resulta que muchos padres se lo han ganado, por todo el odio y resentimiento que sembraron en el corazón de sus hijos. Nunca los respetaron, los trataron mal, los insultaron, les pusieron hasta apodos, los pasaron comparando con sus hermanos, los criticaron desmedidamente, los castigaron frente a otras personas… yo creo que es bíblica la disciplina corporal, pero debe ser en el Señor, sin ira y en privado.

Si a alguno de ustedes sus padres le faltaron al respeto de alguna de esas formas, fue porque eran ignorantes, quizá no sabían ni escucharon nunca cosas como las que estamos hablando ahora; entonces su hijo no tiene por qué pasar las mismas cosas que le hicieron a usted. La historia no debe repetirse. Si su hijo se le acerca extendiendo sus brazos para que usted lo abrace, no se haga el disimulado, no piense que a usted no lo trataron así. No les haga lo mismo a ellos.

XI.- SIEMPRE QUE LES FALLE, OFREZCALES UNA DISCULPA.

Reconozca si les ha fallado, pídales perdón por ello. Algunos padres creen que es humillante hacer esto, pero al contrario; con una actitud así se gana autoridad. Su hijo sabrá que usted es real, honesto, lo suficientemente humilde para reconocer sus errores. Así les da ejemplo para que cuando sean ellos los que se cometan errores o le fallen a usted, puedan también pedir su perdón. Qué momento tan bonito cuando un hijo acude a su padre reconociendo humildemente que ha hecho mal, porque sabe que en su padre hallará comprensión y perdón. ¿Cómo aprenderá eso su hijo? De verlo a usted y solo a usted.

XII.- ORE POR SUS HIJOS Y CON SUS HIJOS DIARIAMENTE.

Pase tiempo con sus hijos en oración. Este es otro puente de comunicación que puede establecer con su hijo, si es que usted espera que él confíe en usted desde pequeño. Pregúntele por qué cosas desea orar, qué necesidades tiene. Se llevará sorpresas si lo hace; se dará cuenta de cosas que para ellos son muy importantes, de pruebas y tentaciones que sufren en sus escuelas o colegios. Es muy seguro que también de esta forma, no harán cosas a escondidas de usted.

XIII.- INFUNDA EN SU CORAZÓN LA PALABRA DE DIOS DIARIAMENTE.

Estudie la Biblia con ellos; muéstrele ejemplos de niños y jóvenes, según sea el caso, que pasaron las mismas cosas que él, y que a pesar de todo obedecieron a Dios y a sus padres. Usted debe sellar la Palabra de Dios en los corazones de ellos como una marca indeleble para sus vidas.

XIV.- RECUERDE QUE LO MAS IMPORTANTE PARA SUS HIJOS NO ES SU DINERO SINO USTED.

Comete un grave error al pensar que con cosas materiales o con dinero puede sustituir el tiempo que sus hijos necesitan pasar con usted; que podrá llenarles sus corazones con billetes o regalos en vez de sentarse con ellos a escucharles. Ellos no necesitan primordialmente su dinero. No lo olvide.

XV.- ENSEÑELES A AMAR, ADMIRAR Y RESPETAR LA OBRA DE DIOS.

Enséñeles a apreciar los milagros sencillos de la vida, como la salida del sol a diario, la lluvia, la vida de los animales y las personas y sus propias vidas. Enséñele que no debe ensuciar las calles, maltratar a otras personas e incluso a los animalitos. Y sobre todo, enséñele a apreciar el amor de Cristo por él, que vino para salvarlo del infierno también a él, aunque sea solo un niño.

Hay muchas otras cosas que pudiéramos decir, pero por causa del tiempo debemos llegar hasta aquí. Espero que esto haya sido de bendición para ustedes, pero más importante aún, que sea bendición para sus hijos.

Cómo ganar el corazón de sus hijos (segunda parte)

Un sermón de Alejandro Córdova, Pastor de la Iglesia Bautista Fundamental de Celaya, Guanajuato, México (Disertación en una conferencia para varones)

Compilado por: Rebeca Argüelles de Manzanares.

V.- NUNCA LES DIGA MENTIRAS.

Ellos confían plenamente en usted; nunca les mienta. Pero qué triste que hay un montón de padres irresponsables que dicen: “Hijo, si te portas bien te daré tal premio”. Y el niño tiene eso en su mente, se esfuerza por portarse bien, saca buenas calificaciones en la Escuela recordando que su padre le hizo una promesa. Y al final a papá se le olvidó… pero al niño no. Cuide lo que le promete a su hijo.

He oído a otros decir: “Hijo, si te portas bien, los santos reyes te traerán esa bicicleta que tanto quieres”… ¿los santos reyes? Que mentira más grande. Por eso andamos como andamos. No les mienta; ellos quieren escuchar la verdad, confían en usted, le creen a usted; no hay necesidad de mentirles.

VI.- LLEVE UNA CORRECTA RELACION CON SU ESPOSA.

Qué tragedia que algunos hijos lo único que ven en sus hogares “cristianos”, son pleitos, gritos y humillaciones. ¿No se da cuenta, hermano, que su hijo los ama a los dos? Sería menos cruel que usted tomara un cuchillo y se lo clavara en el corazón a su hijo, en lugar de que constantemente estén usted y su esposa peleando frente a él. Y la mayoría de esos pleitos son por tonterías.

Recién estaba yo empezando mi pastorado a los 17 años, cuando tuve que atender el llamado de una hermana que me dijo que ella y su esposo necesitaban ayuda, porque estaba teniendo problemas en su matrimonio. ¿Qué sabía yo de matrimonios en esos días? Nada… pero tuve que atenderlos. Fui a la casa de ellos, que ya me esperaban. La esposa estaba llorando: “Mire pastor, ya no aguanto este hombre, yo me quiero ir y llevarme a mis hijos de una vez”. Yo la tranquilicé y le dije que nos sentáramos a hablar los tres. Comencé a hacer preguntas al esposo. El con tono de fastidio dijo: “Ah, es que esta mujer, quién sabe qué le pasa…” (ya sabe usted cómo son los hombres, espero que los conozca). Como él no me dijo nada, le pregunté a ella qué era lo que pasaba. Ella dijo: “Pastor, es que mi esposo compró un perro (de esos que son enormes). Allí lo tiene en el patio de la casa; cada vez que lavo y tiendo la ropa, ese perro me la ensucia y la arrastra, y otra vez tengo que lavar. Yo no puedo amarrar ese perro, porque no puedo con él; solo me rompe todo y destruye cosas. Y ese no es el mayor problema… mi esposo gasta todo el dinero que gana en alimentar a ese triste perro. Come sin parar, y nosotros no tenemos para comer”. El esposo entonces dijo: “Pero pastor, con ese perro hemos ganado premios en competencias caninas”. La esposa dijo: “¿Premios? Una tan sola vez ganó un premio, y no sirvió para restituir todo lo que se come y lo que destruye”… imagínese. Por un triste perro era el pleito. Yo apenas pude contener una carcajada cuando escuché eso.

Le pregunté al esposo: “Hermano, ¿tú amas más a ese perro que a tu esposa?” El dijo que no, que la amaba más a ella. La solución que le di era la obvia: que se deshiciera del tal perro. Cuántos problemas estaba causando un perro. Pero, así somos. Hay pleitos en los matrimonios por el orgullo. Ninguno quiere ceder; los dos creen que tienen la razón. Bueno, hombre, no se preocupe, tendrá la razón cuando su esposa se fastidie realmente de usted y lo deje. Ya no tendrá quién lo contradiga.

Y por causa de esos pleitos, sus hijos irán perdiendo la confianza en ustedes, no tendrán credibilidad ya ante ellos. Después no llore. David lloraba tanto por su hijo Absalón porque, en el fondo sabía que él como padre tenía culpa de lo que había pasado con su hijo. Pero ya Absalón estaba muerto. No se podía hacer nada. Evite, pues, tener pleitos con su esposa; lleve una correcta relación con ella. Si tienen problemas que no pueden resolver solos, busque ayuda de su pastor, pídale consejo. Me ha tocado ver hombres llorar por haber perdido sus esposas e hijos… pero llorando como niños desconsolados. Jamás pensé que vería eso, pero lo he visto.

VII.- TENGA REGLAS CLARAS Y PRECISAS PARA SUS HIJOS DE ACUERDO A SU EDAD.

Las reglas son como las paredes de la casa. Dentro de ellas, hay protección y seguridad. Pero fuera de la puerta, hay peligro; afuera está la calle, donde pueden morir atropellados por carros, pueden caer en manos de ladrones, etc… Así son las reglas; son como muros de protección que usted debe levantar alrededor de sus hijos, para que ellos estén seguros.

Pero algunos padres son tan inconcientes y descuidados que dicen: “Mi hijo puede hacer lo que quiera; cuando crezca yo me encargo de enderezarlo”. ¿En serio cree que podrá hacerlo? No hermano, esto es jugar con fuego. Pero yo le diré por qué es que no nos gusta tener reglas para los hijos: porque nosotros tenemos que ser los primeros en obedecerlas y respetarlas. Por eso es más fácil vivir sin reglas. “Ah, yo soy el papá, yo soy el jefe; puedo hacer lo que se me da la gana”. Creo que usted ha malentendido lo que es ser líder en un hogar. Usted debe empezar por dar el ejemplo. Si usted no se sujeta a las reglas, no les pida a sus hijos que se sujeten a ellas. ¿Cómo sería que yo, siendo el pastor, los sábados en la noche me vaya de parranda, y el domingo en la mañana me pare tras el púlpito? El domingo soy el pastor, pero los demás días hago lo que quiera. ¿Usted creería las cosas que yo predico si supiera que yo me comporto así?

La iglesia católica está sufriendo por la deserción de sus seguidores porque, esa es la mentalidad de los curas. Dentro de la iglesia son sacerdotes y fuera de ella son “hombres comunes y corrientes”, por eso acaban en adulterios, fornicaciones, borracheras y hasta homosexuales son algunos. ¿Quién les cree así? Pero así también son algunos padres de familia. Por eso no les gusta tener reglas. Quieren llegar a la casa y aventar un zapato por allá y el otro más allá, la camisa, el pantalón. Algunos hasta andan medio vestidos en la casa. Pero, eso no es correcto a la luz de lo que la Palabra de Dios dice; andar enseñando la triste panza, y los tres tristes pelos que tienen en el pecho. Cuando sus hijos anden igual, no llore; cuando su hija no tenga principios éticos y morales para vestir, no llore, porque usted fue quien le enseñó que se podía comportar así.

A algunos les parece que es mucho trabajo, pero es que nadie ha dicho que ser padres es sencillo. Al contrario; ser padres es la mayor tarea que tenemos en el mundo; la más grande responsabilidad, entiéndalo, no es un juego. Hay algunos padres que son peor que animales, porque engendran hijos por todos lados y no se encargan de ellos. Dios le pedirá cuentas por cada hijo.

Cuando Dios llamó a cuentas a Adán y a Eva, aunque fue ella la que cayó en el engaño de la serpiente, a quien llamó primero fue a Adán. Yo creo que la gran cantidad de problemas que tenemos en nuestra sociedad actual, se debe a que tenemos un montón de varones endebles, cobardes, que no quieren asumir sus responsabilidades. Pero todos daremos cuentas a Dios. No es responsabilidad de su esposa, es de usted. Si los hijos salen bien es por usted y si salen mal, también es por usted. No le eche la culpa a su esposa. Adán se quejó con Dios de la esposa que le dio, pero Dios no le dijo: “Está bien Adán, tú quedas justificado, deja que hable con Eva”… no, no.

¿Hay reglas en tu casa, hermano? ¿A qué horas deben levantarse, acostarse, hacer sus tareas, etc.? En la mayoría de los hogares no hay reglas; por eso terminamos siendo padres mediocres. Y luego dicen: “Ay, pastor, es que me salió mal mi hijito”… algunos hablan de los hijos como si fueran tomates, peras, naranjas, que unas salen malas y otras buenas. Pero ellos son personas que usted como padre está formando, o deformando. Haga de cuenta que Dios puso en sus manos arcilla para que moldee. Usted puede moldear delincuentes u homosexuales si quiere. ¿Lo ve? Asuma de una vez su responsabilidad.

 VIII.- SI TIENE VARIOS HIJOS, TRATE A TODOS IGUAL.

No hay cosa más triste que ver a padres que tiene preferencias con sus hijos. La Biblia dice que los hijos consentidos avergüenzan a sus madres, porque generalmente son ellas las más consentidoras. Pero qué tristeza que detrás de esa madre consentidora y alcahueta, hay un padre mandilón, que se excusa diciendo que no quiere tener problemas con la esposa. Si tan solo entendiéramos la responsabilidad que tenemos como padres, podríamos empeño en hacer que nuestras esposas entendieran que les hacen daño si los consienten, en el caso que ellas sean las que lo hagan. Mire cuántos problemas tuvo José con sus hermanos, porque su padre lo tenía como el consentido; luego terminó siendo víctima de los celos de sus hermanos. José no era culpable de nada, pero era su padre quien lo consentía. Sin duda que José era un buen hijo pero, por la actitud consentidora de su padre hacia él, sus hermanos lo envidiaban y hasta quisieron matarlo. Solo la gracia de Dios lo preservó con vida. Qué error tan grande cometemos como padres cuando consentimos a los hijos; no lo haga usted.

Cómo ganar el corazón de sus hijos (primera parte)

Un sermón de Alejandro Córdova, Pastor de la Iglesia Bautista Fundamental de Celaya, Guanajuato, México (Disertación en una conferencia para varones)

Compilado por: Rebeca Argüelles de Manzanares.

I Samuel 2:12, 17, 22-25; II Samuel 18:33. Qué tristes historias… y pudiéramos ver muchas mas a través de las páginas de la Biblia. Son historias que nos recuerdan el fracaso de estos hombres como padres. Sí, su fracaso… pero eran siervos de Dios, no hay duda de eso; pero como padres fracasaron. Imagínese, Elí el sumo sacerdote nada más y nada menos, pero sus hijos eran unos perversos, malvados, impíos, que cometían fornicación allí mismo, en el templo. Y Absalón, uno de los hijos del gran rey David, dándole golpe de Estado a su padre, y él tuvo que huir para salvar su vida porque su propio hijo procuraba matarlo. Para mí… fracasaron.

Pero hoy hablaremos del tema que se me ha pedido que les traiga, que es, COMO GANAR EL CORAZÓN DE SUS HIJOS. Aunque aquí haya jóvenes que aún son solteros, imagino que ellos quisieran ser padres algún día también, así que ellos deben aprender de esto para que luego no queden llorando como David.Más vale hermanos, que nosotros ganemos el corazón de nuestros hijos. Si usted gana el corazón de sus hijos, gana la confianza, la credibilidad, la autoridad sobre la vida de ellos. Si sus hijos creen en sus palabras, si de veras aprecian lo que usted hace, si confían en su autoridad, ya usted puede tirarse a descansar el resto de su vida… pero para lograr eso hay que trabajar. Voy a mencionarles varias cosas que van a ayudarle a ganar el corazón de sus hijos. Escuche por favor.

I.- EMPIECE ANTES DE TENERLOS.

Especialmente esto es para los jóvenes. Si eres joven y aspiras a casarte un día y ser padre, empieza ya. No empieces hasta que estés casado. ¿Cómo puedes empezar? Empieza por madurar espiritualmente. ¿Qué clase de hijos quieres tener? ¿Hijos que amen al Señor, hijos sabios, prudentes, maduros espiritualmente? Bueno, pues comienza tú por ser esa clase de persona. Si esperas hasta que ellos lleguen para ser esa clase de persona, será demasiado tarde. La mayoría de padres que conocieron a Cristo ya teniendo sus hijos, se lamentar de no haber creído en él antes de tener sus hijos. Seguramente por eso, muchos de ellos no pudieron ganar los corazones de sus hijos. Pero, que tragedia que, jóvenes que han crecido en la Iglesia y han escuchado la Palabra de Dios, cometan los mismos errores que los que no conocieron a Cristo en la juventud.Y, si vas a comenzar ahora antes de tener a tus hijos, escoge bien con quién te vas a casar. Porque, entiende esto joven: la influencia más grande que tus hijos van a recibir no va a ser de ti sino de su madre. Ella convive más tiempo con ellos. Escoge pues, muy bien, a la señorita con la que te vas a casar. Algunos muchachos nada más se dejan llevar por la buena figura que tiene la muchacha… “Pastor, es que ella es atractiva”; eso se le va a quitar… “Pastor, es que ella me trata muy bien”; espérate a que te dé tus cachetadas a ver cómo se le quitó todo lo bueno que tenía, ¿ves? Por supuesto que si eres cristiano, ella debería ser una muchacha cristiana también. Si quieres tener hijos que confíen en ti, que crean en ti, la que escojas debe ser una mujer cristiana.Y te diré algo más: antes de entrar en una relación con una señorita, averigua todo acerca de ella. No solo porque la veas en la Iglesia quiere decir que ella sea un buen prospecto para ti. No creas eso; averigua con personas honestas, porque hay muchos alcahuetes por allí que le tiran flores a la muchacha que en realidad es tremenda. Y luego cometes el error de casarte con ella y descubres que no llevaste una beldad sino… bueno, allí lo dejo. Investiga bien, pregúntale a tu pastor y sigue su consejo, porque él sabe lo que te está diciendo.

II.- RECUERDE QUE EL MEJOR TIEMPO PARA GANAR EL CORAZÓN DE SUS HIJOS ES CUANDO SON PEQUEÑOS.

Entre más pequeño es el hijo, más tiempo y atención debe dedicar a él, y qué tragedia que es cuando menos atención les damos. Estamos afanados trabajando, tratando de estabilizarnos económicamente, de conseguir una casa, muebles, carro… ¿y los hijos? Pues, abandonados. Un día vamos a llorar.Cuántos padres de familia he tenido frente a mí llorando, preguntando: “¿Dónde fallé pastor? ¿Qué fue lo que hice mal? Ayúdeme por favor”. Pero es un poco tarde ya para ayudarles. Hermano, empiece ya, ahora que son pequeños. Si tiene que renunciar a esas horas extra en el trabajo, pues renuncie. Su familia, sus hijos son más importantes, o, ¿qué quiere? ¿Verlos un día borrachos, drogadictos, teniendo usted que ir a sacarlos de la cárcel? ¿Así quiere ver a sus hijos? ¿No? Pues, empiece ya. Si son pequeños allí es cuando necesitan más tiempo, atención, cuidado; es cuando quieren estar con sus padres, cuando papá y mamá son sus héroes, los más grandes, los más fuertes, los más inteligentes… allí es cuando tiene que ganar el corazón de sus hijos. La Biblia dice que si usted sirve de tropiezo a uno de estos pequeñitos, mejor le fuera amarrarse una piedra de molino en el cuello y tirarse al mar. Es importante ganar la confianza y el corazón de nuestros hijos. Ni cuenta nos damos cuando crecen, y luego les hablamos y no quieren hacer caso… hasta allí vemos que hemos cometido un error y ya es tarde. Empiece cuando son pequeños.

III.- NO PERMITA QUE NADIE OCUPE SU LUGAR EN EL CORAZÓN DE SUS HIJOS.

Usted debe tener un lugar especial, que solo usted puede llenar en el corazón de sus hijos. Y ellos tienen esa necesidad; creen en sus padres, los admiran, los respetan. A veces andan poniéndose los zapatos de papá o mamá, las corbatas de papá, el maquillaje de mamá… ¿por qué? Porque son sus héroes. Pues, usted debe serlo realmente; pero, ¿qué hacemos la mayoría de los padres? No tenemos tiempo para ellos. El niño quiere hablar con nosotros y no lo escuchamos; el niño quiere que lo carguemos y nos extiende sus bracitos, y nosotros lo rechazamos; quiere que lo llevemos a jugar y no lo hacemos. Un día todo eso nos va a pesar; un día estaremos llorando como David por Absalón, pero ya será muy tarde y ni todas las lágrimas del mundo  podrán hacer que su hijo crea en usted. Si usted no llena el hueco que hay en el corazón de su hijo, alguien más lo llenará. ¿Quiénes? Amigos, otros familiares… y con cuánta facilidad muchos padres dejan a sus hijos con parientes. ¿Sabía usted que la mayoría de los abusos que ocurren en niños pequeños ocurren a manos de un familiar? Hablo de abusos sexuales, violaciones. ¿Sabía eso? Muchas otras personas han estado frente a mí llorando por esto, y dicen: “Pastor, si yo hubiera sabido jamás lo hubiera dejado en sus manos”… pero el “hubiera”, ya no existe, ya es muy tarde. Cuántas personas que crecieron siendo víctimas de abuso por parte de familiares, ahora que son adultos tienen resentimiento, amargura y odio en su corazón hacia sus padres y hacia aquella persona que abusó de ellos. Tienen traumas, y no pueden desarrollarse en todas las áreas correctamente precisamente por esos problemas que tuvieron; y nosotros como padres contribuimos a que esos niños quedaran marcados por el resto de sus vidas, porque no teníamos tiempo, porque teníamos otras cosas más importantes que hacer, y decidimos que hasta que los hijos crecieran, entonces les pondríamos más atención… qué equivocados estamos. Y un día lo descubrimos pero es demasiado tarde. El mejor tiempo para ganar la confianza de ellos es cuando son pequeños; no permita que nadie ocupe su lugar en el corazón de sus hijos.Y si no son familiares, amigos o conocidos, ¿Sabe qué es lo que ocupa el corazón de su hijo? La televisión. ¡Cómo la televisión logra credibilidad en la mente y corazón de nuestros hijos! Ellos quieren hacer y decir todo lo que ven en la “tele”, ¿Por qué? Porque usted lo está permitiendo.Pero algunos hermanos se enojan cuando el Pastor habla sobre la televisión desde el púlpito; les parece que es exagerado. Pero algún día se va a acordar de este mensaje; solo espero que no sea demasiado tarde y que ya su hijo no le crea nada.

IV.- DEDIQUE EL TIEMPO SUFICIENTE PARA ATENDER SUS NECESIDADES BASICAS.

El niño tiene necesidades emocionales, espirituales y materiales, y usted tiene que satisfacer esas necesidades. La primera y más importante debe ser la necesidad espiritual; y cada padre debería preocuparse por pasar un tiempo con sus hijos cada día, orar con ellos, leer la Biblia con ellos, tener un devocional. ¿Cómo va a establecer puentes de comunicación con sus hijos si no es a través de estas cosas? ¿Cómo va a hacer usted que ellos le digan los problemas que enfrentan? Cuando lleguen a la adolescencia aparecerán amiguitos por allí que les dirán, que les insinuarán cosas… ¿Cómo se enterará usted de esos problemas, si no se ganó el corazón de sus hijos cuando eran pequeños?Ellos tienen necesidades emocionales, necesidad de atención, de amor, de que alguien los bese, los abrace y los acaricie. Y usted dice: “¡Ay, Pastor! Es que yo no soy así”… es que ninguno de nosotros es así, pero hay que cambiar. Para eso tenemos aquí la Biblia como regla de nuestra fe y norma de nuestra conducta. Necesitamos tomar a nuestros hijos, abrazarlos, besarlos… estoy hablando de cómo ganar el corazón de sus hijos. Muchos padres creen que se ganarán sus corazones dándoles todo lo material que quieren. Eso es lo que nos enseña el mundo. No estoy diciendo que sea malo que usted trate de proveer para las necesidades materiales de sus hijos, pero eso no es lo más importante. Usted puede darles todo lo que quieran y aún así perderlos. Si se pudieran ganar dándoles todo lo que quieren, los hijos de los ricos serían los más felices… y vea que no es así. Cuántas veces he tenido que hablar con personas que viven en mansiones, y sus hijos andan por la calle de la amargura, drogadictos, homosexuales, etc. ¿Entonces?, dediquemos tiempo suficiente para atender sus necesidades básicas.

Conferencia sobre Misiones

Del 18 al 20 de Diciembre de 2006, nuestra iglesia organizó una Conferencia sobre el trabajo misionero de la Iglesia, y damos gracias a Dios por habernos permitido tener al Pastor Leví Ríos en nuestra congregación, para que disertara sobre este tema tan importante, como son las misiones. De las iglesias en esta ciudad, es él quien mejor podía aconsejarnos y darnos ánimo para emprender este trabajo.

Consideramos que no era justo que estas predicaciones se quedaran solo en el recuerdo de los que estuvimos en la conferencia; por eso, mi esposo y yo, pusimos manos a la obra para recopilar cada predicación de cada día. Era necesario grabar las predicaciones y luego copiarlas casi textualmente para no perder detalle. Y hoy, nos complace compartir este trabajo con las demás iglesias. No basta solo con contarles lo bien que todo salió; queremos que todos aprovechen los principios que el Pastor Leví Ríos compartió con nosotros, y que al fin, esto sirva para el engrandecimiento del Reino de Dios.

Gracias Pastor, por haber aceptado nuestra invitación. Que Dios le bendiga a usted, a su esposa e hijos, y que cada esfuerzo de su iglesia en la predicación del Evangelio, sea grandemente prosperado. Ponemos a disposición de nuestras lectoras la recopilación que hicimos de las disertaciones en formato PDF

EL TRABAJO MISIONERO DE LA IGLESIA PDF

El trabajo de las mujeres en la Iglesia sin Pastor (segunda parte)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares
Expuesto en Conferencia de mujeres en la Iglesia Bautista Col. La Pradera, Tegucigalpa, MDC, 3 de Octubre 2009 

II.- EL TRABAJO DE LA MUJER CREYENTE EN LA IGLESIA SIN PASTOR

I Cor. 15:58. Nuestro Pacto Bautista, dice en uno de sus fragmentos: “ser celosos en nuestros esfuerzos por el engrandecimiento del reino de nuestro Salvador”, y en otro de ellos dice con referencia a la iglesia, que nos comprometemos a “promover su espiritualidad… sostener su culto, ordenanzas, disciplina y doctrinas”. Estas cosas son tarea de las mujeres también. Para detallar la clase de trabajo que debemos realizar cuando nuestra iglesia no tiene pastor, debemos tener en cuenta lo siguiente:

1.- Debemos comenzar por convencernos que nuestro trabajo no consiste en dirigir a los varones en sus tareas.

2.- Debemos saber que hay algunas tareas que como mujeres, podemos hacer sin depender de los varones y al mismo tiempo, sin pasar por sobre el liderazgo que Dios puso sobre ellos.

Nos enfocaremos en la segunda consideración, pues es la que más nos interesa. ¿Qué tareas podemos hacer sin depender de los varones? No quiero sonar “revolucionaria” al decir esto; a lo que me refiero es que hay asuntos de mujeres en los que los hombres no necesitan estar involucrados, aunque sí enterados. Sin más, algunos ejemplos, que son meramente sugerencias para ustedes:

a)      Reuniones de oración: en el templo, en las casas o acordar una hora específica para orar todas al mismo tiempo cada una en su casa.

b)      Agenda de llamadas telefónicas a hermanas que lo necesitan para consuelo o simplemente, para conversar un rato (cuidado con no hablar más de lo necesario ni incurrir en conversaciones inapropiadas)

c)       Clases de Escuela Dominical con temas alusivos a la situación: fortaleza en las pruebas, permanecer en la doctrina, sujeción de la mujer, cualidades del siervo excelente, cualidades de la esposa del Pastor, virtudes de la mujer piadosa, deberes de la iglesia hacia su Pastor y viceversa, etc. (de estos temas puede hacer adaptaciones la maestra de niños)

d)      Discipulado de otras mujeres, jovencitas, niñas y niños.

e)      Lectura unificada de libros que todas tengan, como “El Rastro de la Sangre”, o determinado libro de la Biblia.

f)        Agenda de visitas

g)      Conferencias de mujeres (a nivel de la iglesia local)

h)      Programa de cantos especiales

i)        Talleres de evangelismo para las mujeres, que las maestras de la iglesia pueden impartir o pedir la colaboración de alguno de los varones.

j)        Inscribirse para estudiar en el Seminario Bautista

k)      Si dispone de Computadora con Internet en su casa, puede estudiar en Institutos Bíblicos confiables.

l)        Escuchar los programas de mujeres en BBN y otros útiles para consejería o enseñanza de niños: Las Perseveradoras, Esperanza para el corazón, Mujeres en la Biblia, Tesoros para niños, El Camino Feliz, Semillas al Aire, Hora de Estudio Bíblico, Desde el Púlpito, etc. (Es necesario aclarar que estos programas tienen comentarios o enseñanzas que no siempre se apegan a nuestra doctrina, pero sí podemos reconocer que tienen materiales que generalmente son de edificación.)

m)    Talleres de Escuela Dominical para colaborar en las clases de mujeres y niños.

n)      Donación de libros cristianos de consulta o estudio

o)      Ofrendas especiales quincenales o mensuales

Para estas actividades, no necesitamos que los varones nos dirijan o que ellos las promuevan; basta con que pongamos a su consideración que vamos a hacer alguna de estas cosas y les solicitemos su apoyo en lo que necesitemos.

Hay algunas otras cosas en las que las mujeres pueden aportar su ayuda, pero ya involucra la aprobación y dirección de los varones encargados:

a)      Jornadas evangelísticas en el vecindario

b)      Campañas evangelísticas con predicadores invitados si lo desean

c)      Conferencias de matrimonios con expositores invitados si lo desean

d)      Actividades para el mejoramiento del edificio

e)      Conferencias de mujeres que incluya invitar a las mujeres de las demás iglesias.

f)        Colaboración en conferencias de varones.

En una iglesia sin Pastor, no podemos pretender que no pasa nada y que “nosotros podemos sacar adelante la situación, aquí estamos bien, no está pasando nada”… dijimos al principio que una iglesia sin Pastor funciona con deficiencias serias. Pero la cosa es que tampoco puede estar paralizada. Cada uno de los miembros, primeramente los varones, y luego las mujeres, debemos tomar conciencia que es nuestra responsabilidad sostener nuestra iglesia. No tenemos que excusar nuestra inactividad con la frase gastada: “es que como aquí no hay Pastor…”

CONCLUSIÓN

Ante todo, en una iglesia sin Pastor, las mujeres no debemos descuidar la enseñanza de la doctrina verdadera que aprendimos de la Biblia. No debemos dudar en pronunciarnos enérgicamente si vemos que, por la razón que sea, se están filtrando en nuestra congregación prácticas contrarias a la Biblia (Judas 3). Día con día debemos repetir esta necesidad a nuestros esposos e hijos.

Tenemos mucho que hacer y no hay que darle lugar al desánimo; es cierto que no hay un Pastor, pero Dios nos tiene a nosotras aún en esa congregación; hay un ministerio que debemos hacer, II Cor. 12:15.