Archivo | enero 2012

Una oración especial

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Jueces 13:8 y 12 “Entonces oró Manoa a Jehová, y dijo: Ah, Señor mío, yo te ruego que aquel varón de Dios que enviaste, vuelva ahora a venir a nosotros, y nos enseñe lo que hayamos de hacer con el niño que ha de nacer… Cuando tus palabras se cumplan, ¿cómo debe ser la manera de vivir del niño, y qué debemos hacer con él?”

Dios avisó de modo muy especial el nacimiento de Sansón a sus padres. Ella, aunque su nombre no se menciona, no había tenido hijos nunca, y fue a ella precisamente a quien el Angel de Jehová apareció para darle la noticia de que sería madre de un niño extraordinario.

Su padre, Manoa, al enterarse de la noticia, pide al Señor una confirmación de ella, y hace esta oración que encabeza nuestra reflexión… lo primero que piensa es que tanto él como su esposa necesitan saber lo que Dios desea que hagan con el niño que vendrá. Reconoce que no sabría qué hacer con ese niñito, a menos que Dios le instruya al respecto. Dios respondió la súplica de este futuro padre y les instruyó a los dos sobre cómo debía cuidarse la madre mientras progresaba su embarazo y cómo debían cuidar del niño cuando naciera y mientras crecía.

Sin importar si esperamos un hijo o si los que tenemos están crecidos, ¿alguna vez habíamos hecho una oración parecida a esta? ¿alguna vez hemos reconocido con toda franqueza que no tenemos idea de cómo criar los hijos a menos que el Señor nos enseñe por medio de su Palabra cómo hacerlo?

Cuando las bendiciones del Señor fluyen ante nuestros ojos con rapidez, solemos dejar de ver lo extraordinarias que son y la seriedad y gratitud con que debemos tomarlas. Cuando los hijos llegan pronto y seguidos, sin problemas, muchos padres y madres tienden a ver los embarazos y partos como cosas comunes y normales, y por consiguiente, también consideran así a los niños que llegan, y los crían un tanto despreocupadamente.

Pero vea a Manoa y su esposa… para ellos, la situación de la que el Angel les habló, era totalmente fuera de lo común, desconocida. Humildemente reconocen que no saben qué deben hacer y con toda seriedad, oran para recibir del Señor la instrucción que necesitan. ¿Puede percibir la emoción en las palabras de este padre? “…y nos enseñe lo que hayamos de hacer con el niño que ha de nacer.” Muchas de nosotras, talvez hemos orado de forma especial por el primer hijo que tuvimos, pero como todo salió bien, nació bien y creció sano, cuando esperamos el segundo, ya no nos parece necesario orar de modo especial por él como lo hicimos por el primero. Es tan natural y común para muchos padres y madres tener hijos, que su crianza también la ven como algo natural y común… olvidan que la crianza bíblica NO ES NATURAL NI COMUN… va contra la naturaleza de su hijo ser obediente, prudente, servicial, reverente, amable, etc… cuando él va creciendo, nota que lo común entre otros niños de su edad es ser justamente todo lo contrario de estas cosas… ¿no le parece que debe tener la actitud de Manoa y hacer suyas las palabras de la oración de él, cuanto antes?

La forma de vivir de sus hijos y lo que usted debe hacer con ellos, no es cosa de preferencias suyas como padres o de lo que les guste a sus hijos… se trata de lo que Dios quiere que se haga con esos niños. No crea que sabe cómo hacerlo y que es experto porque ya tuvo tres hijos, o que mientras tuvo una larga espera por un hijo, pudo aprender suficiente sobre los aciertos y desaciertos de otros padres que observó y por eso usted sí sabe cómo hacer las cosas… hagamos como Manoa… reconozcamos lo ignorantes que somos y oremos con su misma actitud.

Familias destructivas

Por: Bernard López Davis

Queridas hermanas:

Consideren este material que compartieron con nosotras desde el sitio de Obrero Fiel. ¿Cuántas familias con estas características conocemos, y a cuántas podemos ayudar?

Familias-Destructivas

 

 

Tomado de Obrerofiel.com, con nuestra gratitud. 

Disponible en: http://obrerofiel.com/%C2%BFcomo-son-las-familias-destructivas/

Los números de 2011

El personal de estadísticas de WordPress.com prepararó un informe sobre el año 2011 de este blog.

Queremos agradecer profundamente al Señor por esta información que de modo tan especial nos han hecho llegar desde WordPress. Pero también agradecemos una vez más a todas nuestras(os) hermanas(os), amigas(os) y lectoras(es) en general, por su contribución… si escriben para nosotras, si oran por nosotras, si tienen tiempo destinado para leer nuestro blog o si solo han entrado un par de veces… todo esto ha sido de bendición para nosotras, y no queremos dejar de agradecerles por ello. Que el Señor siga bendiciéndonos este año dándonos más crecimiento y madurez en el conocimiento de su Palabra, para que podamos servirle de mejor manera.

Aquí hay un extracto:

Un tren subterráneo de la ciudad de Nueva York transporta 1.200 personas. Este blog fue visto alrededor de 4.200 veces en 2011. Si fuera un tren de NY, le tomaría cerca de 4 viajes transportar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

Tu plan más importante en 2012

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” 

Salmo 37:5 “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.”

Queridas hermanas, amigas y lectoras de nuestro blog, hemos iniciado ya el año 2012, y estoy segura que desde ya tenemos muchos planes y  propósitos que deseamos poner en marcha…. cosas que interesan a nuestro matrimonio, a los hijos, a las finanzas de la familia, a nuestra situación laboral o académica… tantas cosas!!!

Pero no debemos olvidar cuáles deben ser los planes más importantes que debemos formular para este año. Si olvidamos esos planes, todo lo demás que soñemos hacer, se vendrá abajo con grandes pérdidas para nosotras. El plan más importante que debemos tener ya establecido es, cuál será nuestra situación con el Señor este año. Los pasajes que encabezan esta breve reflexión, nos lo dicen claramente. Si en nuestros asuntos el Reino de Dios y su justicia no están primero, la promesa de que todo lo demás será añadido no es para nosotras. No clamemos al Señor por su provisión material y espiritual cuando, en nuestras conciencias sabemos bien que no hemos buscado primero las cosas de su Reino… sería todo un descaro de nuestra parte.

Si usted es creyente y ha equivocado sus prioridades, ya es hora de que cambie de proceder, y que lo haga ya mismo… ¿es creyente pero no estudia mucho la Biblia, ni siquiera la ha leído completa una sola vez? ¿es creyente pero está postergando su bautismo porque aún está muy apegada a cosas de la carne? ¿es creyente bautizada y miembro de su Iglesia pero no se congrega puntualmente? ¿es creyente bautizada y miembro de su Iglesia pero no participa en el servicio que su congregación realiza? ¿es creyente bautizada y no puede aún presentar el plan de salvación ni siquiera a sus familiares? ¿ya tiene cierto tiempo de ser miembro de su congregación pero todavía se resiste a obedecer algunas doctrinas bíblicas porque no le gustan?… ya basta de esas cosas!!  Resuélvase de una vez en este año, dejar esas actitudes y excusas que ha venido poniendo y de todo su corazón comience a hacer lo que el Señor le ha mandado. No deje que pase otro día de este año sin tomar esa decisión.

¿Cómo va a hacerlo? ¿ En qué y cómo puede servir al Señor? Sencillo… usted se congrega, ¿no es cierto? abra sus ojos y vea a su alrededor… ¿qué necesidades percibe? ¿cuáles puede suplir usted ahora mismo? ¿cuáles no puede suplir ahora mismo porque necesita estar un poco más preparada espiritual o materialmente? ¿qué capacitación espiritual le falta todavía? ¿Cómo y cuándo se capacitará? Hable con su maestra de Escuela Dominical, con su Pastor, con otras hermanas de su confianza… se sorprenderá de todo lo que puede hacer para la gloria de Dios.

Si usted no es creyente… su plan más importante para este año debe ser arrepentirse de sus pecados y confiar en Cristo como su Salvador. ¿Cómo puede hacerlo? comience a congregarse… la predicación de la Palabra de Dios no está lejos de usted querida amiga; no tiene que ir a otro país para congregarse. Sin duda que en su propio vecindario o ciudad, puede encontrar una Iglesia donde se predique el mensaje de salvación. Consiga una Biblia; léala… llévela a la Iglesia, compruebe si realmente lo que oye, se ajusta a lo que está leyendo en la Palabra de Dios. Arrepiéntase de sus pecados ya mismo, porque si no lo hace, aunque en cada uno de sus planes usted diga: “Primero Dios voy a hacer esto y aquello… Si Dios quiere conseguiré esto y esto”, ninguno de ellos cuenta con la bendición del Señor, ni con su promesa de prosperarlos.

Lo mejor que podemos desear para usted, si aún no es creyente, es que se convierta a Cristo… busque de él, compruebe por su propia experiencia cómo es, cómo se deleita en hacer bien a los que son sus hijos, cómo vela por ellos y tiene propósitos maravillosos aún a través de las circunstancias difíciles y dolorosas. Ya no pase otro día de este año en incredulidad.

Nuestra vida acabará, cual las hojas caerá
Cual el haz se ligará, busca a Dios. 
Vuela cada día veloz, y volando da su voz:
“Ven a dar tu cuenta a Dios, busca a Dios”.
 
Pierde el hombre su vigor, se marchita cual la flor,
Se disipa cual vapor, busca a Dios. 
Como el río a prisa va, hasta entrar al vasto mar,
Vas así a la eternidad, busca a Dios. 
 
Clama a Dios de corazón, con sincera contrición,
Por Jesús Dios da perdón, busca a Dios. 
Si no escuchas al Señor, si desprecias su perdón, 
Te acarreas perdición, busca a Dios. 
 
Busca a Dios… busca a Dios!!!
Entre tanto tengas tiempo, busca a Dios. 
Si te atreves a esperar, Dios la puerta cerrará
Y dirá: “Es tarde ya”… busca a Dios.