Archivo | abril 2013

“Solo Dios” Seminario de Primavera 2013 Parte # 1

Queridas hermanas, les dejo este mensaje que fue enseñado por nuestra querida hermana Ester Pidal en el evento del Ministerio Hispano Grace Community Church Sun Valley CA.

Ezequiel 14:14 “Háblales, por tanto, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo Jehová responderé al que viniere conforme a la multitud de sus ídolos.”

Solo está el audio, pero sin duda que será de gran provecho para todas.

Volviendo al primer amor

Por: hermanas Odessa y Lesly Velásquez

“Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.” Apocalipsis 2: 2-5

Un domingo en el culto matutino de la iglesia  que asistimos en los Estados Unidos, el hermano Pastor en su predicación  hizo dos preguntas que captaron nuestra atención y nos hizo meditar. El pregunto “¿Está tu corazón con el mismo deseo como el primer día que conociste al Señor? ¿Sigue siendo tu corazón igual?”. Esto, a mi madre y a mí  nos hizo pensar en las situaciones que solemos pasar muchos cristianos. Lastimosamente, con el paso de los años, aunque no debería ser así, la rutina, las situaciones de la vida y el ajetreo que acarrea con ella nos hacen bajar la motivación y perdemos el sabor de hacer las cosas con las mismas ganas o con el mismo anhelo de antes. A lo mejor ahora ya no sientes el mismo anhelo y deseo de servir como en tus primeros días de creyente, a lo mejor las cosas que valorabas al principio han perdido o disminuido su valor. Hermana, hoy Dios nos pregunta ¿Dónde  está tu primer amor?

Al decir “primer amor”, nos referimos a la devoción a Cristo y a su Palabra; esa que teníamos cuando recién llegamos a él en arrepentimiento y fe. En el libro de Apocalipsis  2: 2-5  Dios alaba a la iglesia de Efeso por su paciencia y su arduo trabajo para él; pero al mismo tiempo hace una advertencia  diciendo: “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras.”(Vs 4-5).  Dios hoy nos llama a volver a ese amor y anhelo que tuvimos al principio por él. Si hemos perdido parte de ese amor y anhelo, Dios nos dice “Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete”. ¿Acaso hemos olvidado lo que nos dijo el Señor en su palabra? Recordemos hermanas que nos dice“…Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” Mateo 22:37.  Ese amor exige una actitud de amor pleno hacia Dios  y obediencia a su palabra, vivir para su honra. Hermanas a nosotras también nos fue dado el privilegio tan grande de ser llamados hijas de Dios Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.”El Señor nos dio el maravilloso privilegio de revelarnos su palabra  como está escrito Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu…” 2 Corintios 2:9-10  hemos visto su gloria y majestad en nuestra vidas hermanas y nos dio ese regalo inmerecido que es salvación por gracia. Así que hermanas no mengüemos ese amor y obediencia a él.

Volvamos a él. Si hemos fallado, debemos arrepentirnos y pedir perdón a Dios. Pidámosle que nos ayude, permitamos que  sea él nuestra guía por el resto del tiempo que nos dé para vivir en esta Tierra; para que por medio de esa fuerza que él nos da diariamente para respirar, sea usada para darle honor y honra a él no solo en nuestros hogares, sino también en colegio, en el trabajo, en el vecindario y en la universidad, que el mundo vea a  el amor de nuestro Señor Jesucristo reflejado en nuestras vidas.