Archivo | enero 2015

Preguntas y más preguntas…

Por: Rebeca Natalia Argüelles

Génesis 42:28 “Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?”

2015 comenzó para mí y mi familia con un suceso realmente triste… un miembro de mi familia, una mujer muy querida para nosotros, fue diagnosticada con una enfermedad incurable. No puedo describirles la tristeza que tenemos todos ahora, pero eso me hizo pensar en el pasaje que cité al comienzo.

El contexto, que ya muchas lo saben, es que José, de los hijos menores de Jacob, era odiado por sus hermanos mayores. Ellos lo envidiaban porque su padre tenía preferencia hacia él. Cuando tuvieron la oportunidad pensaron en deshacerse de él vendiéndolo a una compañía de mercaderes que iban para Egipto. Al menos eso pensaron ellos… que se habían deshecho de él, pero no fue así. José en Egipto pasó por duras pruebas, pero logró, por la gracia de Dios, convertirse en la segunda persona más importante del imperio. El administraba las cosas del imperio y tenía todo el respaldo de Faraón.

Pasaron los años y una terrible hambruna vino sobre la tierra, y en casa de sus hermanos, muy lejos de donde José estaba, también hubo gran necesidad de alimentos. Gracias a la previsión de José, en Egipto tenían abundancia. Jacob envió a sus hijos para allá a comprar comida. Llegados ellos a Egipto, se hallaron con su hermano José y no lo reconocieron… pero él a ellos sí. Allí da comienzo una serie de pruebas de que José les puso a sus hermanos, para ver si había en ellos algún cambio de corazón desde aquel día en que sin piedad lo apartaron de su padre (y eso que no mencioné que lo primero que se les ocurrió fue matarlo, pero luego cambiaron de parecer y decidieron venderlo).

Una de esas pruebas fue, que cuando ellos compraron alimentos, José hizo que el dinero con que habían pagado, les fuera puesto de nuevo en sus costales. Pensando que dejaron las cuentas claras en Egipto, ellos se fueron. Estando en una posada, uno de ellos revisó su costal y se halló con la sorpresa de que su dinero estaba allí. Fue entonces muy sobresaltado y se lo dijo a sus hermanos. La cosa se veía muy mal pues, parecía que habían robado la comida que llevaban. Pero la frase a la que deseo llamar su atención es la última del pasaje: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?Bien hicieron ellos en reconocer que era Dios quien había permitido que eso les pasara. Este diagnóstico médico que hemos recibido, también fue Dios quien lo permitió, y justamente esa es la buena noticia.

¿Cómo puede ser esa una buena noticia si su amada pariente morirá? -dirá usted- Pero sí… esa es la buena noticia. Es Dios quien está detrás de todas las situaciones de nuestras vidas, no es la casualidad o la fatalidad, el destino, algún augurio o designio misterioso o cósmico… es Dios en persona, y ya que es él, podemos tener la seguridad de que hay un buen fin para el asunto, aunque a simple vista no lo parezca.

El gozo que tenemos en medio de todo esto es, que nuestra pariente es creyente, así que la situación más importante de su vida está resuelta y nosotros, solo estaremos separados de ella un breve tiempo, pero, creo que la pregunta que se hicieron los hermanos de José, deben hacérsela también mis parientes inconversos y los suyos, apreciada(o) amiga(o) que nos lee… ¿qué es esto que nos ha hecho Dios? y yo añadiría… ¿y para qué lo hizo?

Los creyentes sabemos siempre que Dios actúa en todo lo que pasa… no nos sobresaltamos ni nos espantamos, como los hermanos de José, pero los que aún no creen en el Señor sí se aterrorizan y sufren mucho. Sienten que no saben lo que los golpeó y aunque comienzan a mencionar el nombre del Señor en momentos críticos, aún no lo conocen ni tienen la seguridad de que él está en control de la situación. Algunos de mis parientes están en ese estado desde que supimos la noticia, y dicen que hay que pedir a Dios que sane a nuestro ser amado, y algunos hasta dicen que en efecto Dios la sanará (porque en casos así, afirman estas cosas con gran seguridad, como si conocieran al Señor y creyeran en él, pero no es así)… yo no me preocuparía demasiado por eso. Desde luego que deseo con todo mi corazón la sanidad de mi pariente, pero un milagro mayor que sanar un cuerpo enfermo es la conversión del corazón humano… ese milagro Dios lo hizo en esta amada mujer miembro de mi familia.

¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?… ¿qué quiere Dios enseñarme con esto? ¿hacia dónde quiere llevarme? ¿qué quiere que haga? Esas son la preguntas que deben hacerse quienes no han creído en Cristo como su Salvador personal, cuando el sufrimiento viene a sus vidas… ¿no será que ya es hora de ponerse a cuentas con Dios? ¿no será que es hora ya de creer el mensaje de que es necesario más que nunca arrepentirse de sus pecados y creer en Jesús para ser salvo? ¿no será que es hora de dejar de seguir absurdas religiones y supersticiones, dejar excusas, dejar de refugiarse en buenas pero muy esporádicas acciones, dejar de compararse con otros a quienes consideran “más malos”, etc.?

¿Qué es esto que le ha hecho Dios… y en qué resultará para usted? Mi deseo es que resulte en la salvación de su alma… si no es así, habrá sido un sufrimiento en balde… una terrible experiencia que sacudió su vida, pero que no le dejó nada. Deseo que tanto mis parientes como los mis hermanos alrededor del mundo, ya no sigan siendo iguales… deseo que al encarar un dolor como este que estamos pasando ahora nosotros, puedan volverse a su Salvador en arrepentimiento y fe.

De paso, gracias de antemano por sus oraciones por mi familia. Muchas gracias…

Los números de 2014

El personal de WordPress.com, como siempre, preparó un informe detallado del año 2014 sobre nuestro blog… por eso digo que no podemos dar suficientes gracias al Señor por saber que estamos llegando a tantas personas en diferentes lugares, y que podemos ser de utilidad y bendición para sus vidas. Gracias!!!!!

Que este año 2015, podamos servir aún más. Gracias a nuestros blogs amigos, que aportan también para nuestra edificación. Cuánta creatividad y entusiasmo nos transmiten…. que el Señor les bendiga mucho más este año.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 19.000 veces en 2014. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 7 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

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