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El valor de la sabiduría

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Proverbios 1:7 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová…”

Hace unos cuantos años en mi país, se introdujo un concepto “nuevo” en la Educación, debido a que las autoridades consideraron que era necesario implementar esto para evitar que la juventud tomara decisiones equivocadas que los perjudicaran a ellos mismos y a la sociedad. El concepto era: “Educación en valores”. Incluso los diarios locales, imprimieron breves suplementos en sus ediciones diarias enfocados en los valores: la honestidad, la generosidad, sinceridad, espíritu de trabajo, lealtad, cooperación, etc… Algunos profesores, asignaron como tareas a sus alumnos, coleccionar estos suplementos y buscar en los diccionarios el significado de palabras relacionadas con los valores; otros profesores dedicaban tiempo de sus clases para discutir la información de esas publicaciones con sus alumnos, hicieron murales en sus colegios sobre los valores y se hablaba sobre ellos en los actos cívicos de los Institutos.

Escribo sobre esto porque, una de nuestras lectoras preguntó algo relacionado con “la sabiduría como valor”… ¿Es la sabiduría un valor? ¿En el mundo la consideran como un valor? Y mejor aún… ¿qué entiende el mundo por “sabiduría”? Porque, la Biblia tiene el concepto de lo que ella es y lo que significa en la vida de las personas que escogen el camino que ella traza.

El Diccionario de la Real Academia Española la define como “Grado más alto del conocimiento, conducta prudente en la vida y en los negocios, conocimiento profundo en ciencias, letras o artes.” Suena muy bien, pero la sabiduría que la Biblia describe, es por mucho, muy superior a esto. No es un valor cualquiera… es el valor por excelencia.

Vea nuestro texto al inicio… para comenzar, la sabiduría inicia con temer a Dios. No es tener miedo, sino reconocerlo a él en nuestras vidas considerando que él es nuestro Creador y nos ha dado todo lo que tenemos, y que un día estaremos frente a él para rendir cuentas.

Temer a Dios implica que debemos querer saber lo que él desea que hagamos. Si estamos bien enteradas de eso, viviremos de manera sabia. ¿Cómo podemos saber lo que Dios quiere? Por medio de su Palabra, la Biblia. En ella está el libro de Proverbios, plagado de consejos sabios para vivir. Vea estos ejemplos:

Advertencia contra las malas compañías: Proverbios 1:10 y 15 “Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas. Hijo mío, no andes en camino con ellos. Aparta tu pie de sus veredas…”

 
Generosidad: Proverbios 3:27-28 “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, y mañana te daré, cuando tienes contigo qué darle.”
Ser pacíficos: Proverbios 3:30 “No tengas pleito con nadie sin razón, si no te han hecho agravio.”
Advertencia contra las fianzas: Proverbios 6:1-3 “Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en la mano de tu prójimo; Ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.”
Advertencia contra la pereza: Proverbios 6:6-9 “Ve a la hormiga, oh perezoso,
Mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?”

 Las cosas que Dios aborrece: Proverbios 6:16-19 “Seis cosas aborrece Jehová,
Y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa,
Las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.

 Justicia en los negocios Proverbios 11:1 “El peso falso es abominación a Jehová; mas la pesa cabal le agrada.”
Siendo bondadosos: Proverbios 11:17 “A su alma hace bien el hombre misericordioso; mas el cruel se atormenta a sí mismo.”
A que usted todavía no sabe la variedad de temas de los que trata este libro… como tarea para su vida, podría ponerse a hacer una lista de todo lo que encuentre: obediencia a los padres, a las autoridades, advertencias contra el adulterio, el robo, chisme, coquetería, codicia, negligencia, soberbia, amor al dinero, enojo descontrolado, ganancias ilícitas, y muchas promesas maravillosas para los que escogen el camino de la sabiduría apartándose de todo eso.
Una cosa interesante que sucede cuando los no creyentes hablan de valores es que, no les gusta reconocer que esos valores son promovidos por Dios; él los estableció. Y es más interesante aún cuando,  siendo perjudicados por otros, reclaman que se les haga justicia… la justicia que reclaman la conocen por el Dios que no quieren aceptar, pero sí quieren las bendiciones de la justicia que le pertenece a él.
El mundo mira los valores cada uno por separado, pero en la Biblia, vemos que quien tiene sabiduría, busca tener todas esas virtudes en su vida. Si es sabio, comprenderá que no puede cometer injusticias, que no puede defraudar a su prójimo, que no debe ser chismoso, que debe honrar a sus padres, y todo lo demás. Y lo más importante… la sabiduría nos revela que lo mejor para el ser humano es buscar a Dios reconociendo nuestros pecados con arrepentimiento genuino. Quien hace esto, ha hecho la cosa más sabia de su vida!!!
Proverbios 3:5-8 “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.”

Preparar el corazón para inquirir las Escrituras

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares
Esdras 7:10 “Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.”
Una de nuestras lectoras preguntó: ¿Qué implica preparar el corazón para inquirir en las Escrituras? Pues, bien… comenzaremos buscando las palabras “preparado” e “inquirir” en su idioma original:
Preparado: 
Del hebreo kun; entre otras cosas significa: estar erguido, afirmar, alistar, apercibir, armar, arreglar, asegurar, confirmar, consolidar, convenir,  disponer, encaminar, enderezar, establecer, firme, formar, fundar, ordenar, permanecer, preparar, preparativo, proveer, quedar, recto,  robustecer, seguro, sinceridad.
Inquirir:
Del hebreo darásh; por lo general seguir (en persecución o búsqueda); buscar o preguntar; andar, en busca de, buscar, caso, consultar, cuenta, cuidar, demandar, deseado, escudriñar, hacer averiguar, indagar, inquirir, mendigar, pedir, perseguir, preguntar, procurar (2)
Preparar el corazón para inquirir las Escrituras, implica entonces, disponerse, apercibirse, afirmarse en el propósito de, consolidar la intención de, permanecer en la decisión de, hacer preparativos para llevar a cabo la acción de inquirir en la Palabra del Señor con toda sinceridad. Entre los significados de inquirir hallamos el de “mendigar”… la figura implica que con la misma vehemencia de un mendigo afligido y necesitado, supliquemos al Señor nos revele lo que debemos aprender de su Palabra para poder obedecerla (no para satisfacer la curiosidad).
Significa pues, escudriñarla en detalle, desear comprender lo que dice, indagarlo hasta ser convencidos por ella, perseguir su enseñanza, buscarla incesantemente, cotidianamente.
¿Está su corazón preparado de este modo cuando lee y estudia la Biblia? ¿Hay pasajes que ha leído varias veces por varios meses o años y nunca comprendió su significado? No pase por encima de ellos una y otra vez… decídase a comprenderlos… decídase a inquirir sobre ellos, y sobre todo, la otra parte del pasaje en Esdras 7:10, que es aún más importante: decídase a cumplir, a obedecer lo que aprende. Así será realmente de bendición para su vida.
 (1) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (58). Nashville, TN: Caribe.
 
(2) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (31). Nashville, TN: Caribe.

La soltería no es una maldición

Algunos pensamientos son tomados del libro: “La mujer sujeta al Espíritu”, de Beverly LaHaye. 
Por: Rebeca Argüelles de Manzanares
 

Dios no hace diferencia por edad, sexo, condición o ninguna otra cosa. El es más que suficiente para llenar las aspiraciones de cualquier mujer, casada o soltera, de una joven o de una mayor. Pero sea cual sea nuestra situación, a todas las mujeres creyentes se nos da la misma recomendación: Si vivimos por el Espíritu, que andemos también por el Espíritu (Gálatas 5:25).

Puede ser que en algún momento de la vida de una mujer soltera, ella considere que es posible que la voluntad del Señor para ella, no sea el matrimonio. Pero, ¿es posible que Dios conceda una vida plena y llena de sentido para una mujer, fuera del matrimonio? ¿El hecho de que una mujer no sea casada, limita a Dios en cuanto a su obra en la vida de esa mujer? Obviamente, que no.

Si Dios la ha llamado a usted a una vida de soltería, también implica que su relación con él será especialmente hermosa, porque podrá concentrarse en servirle y dedicarse a él únicamente. I Corintios 7:34 “Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido.” A continuación, una lista de actividades que podemos hacer junto con las hermanas solteras. ¿En cual de ellas quiere participar usted, o asociarse con una hermana soltera para realizarla?

Lo que ellas pueden hacer

Lo que podemos hacer y promover las mujeres mayores o casadas

Acompañar en los grupos de evangelismo de manera más activa, es decir, siendo ellas quienes presentan el evangelio a las mujeres que salgan a la puerta de las casas que visiten. Podemos ayudarlas a hacer esto capacitándolas con talleres de evangelismo, o simplemente, tomándolas a nuestro cargo en el grupo de evangelismo en el que estamos.
Involucrarse en discipulados de niños y niñas. Para esto, ellas deben haber recibido el curso de discipulado. Si algunas de ellas no lo han recibido, podemos impartírselo nosotras.
Prepararse para dar clases en la Escuela Dominical a los niños pequeños y a las mujeres. El trabajo en la clase de niños puede pensarse para un futuro cercano; no así el de la clase de mujeres, que requiere que tengan mayor edad y madurez, pero no significa que no pueden prepararse desde ahora para hacerlo en un futuro más a mediano plazo. Podemos ayudarlas proporcionándoles materiales o reuniéndonos con ellas y enseñarles a hacer planes de clase. La maestra de niños también puede ayudar en la preparación de estas jóvenes hermanas si lo desean.
Matricularse en Seminarios o Institutos Bíblicos Si ellas tienen la idea de matricularse, debemos motivarlas a que hablen con sus Pastores, a que trabajen para reunir los requisitos de ingreso, que ahorren para el pago de las mensualidades, o podemos ayudarles nosotras en estos pagos con la totalidad o una parte.
Participar activamente en conferencias de jóvenes por medio de cantos especiales y establecimiento de amistades. Debemos motivarlas para que no falten a estas conferencias. Que se preparen para cantar himnos especiales, que se propongan hacer amistad con hermanas de otras congregaciones fuera de la ciudad. Darles la idea de llevar algún pequeño obsequio para regalarlo a alguna hermana con quien hagan amistad. Deben vernos a nosotras hacer lo mismo cuando asistamos a las conferencias de mujeres. No debemos fomentar malicia en sus corazones insinuándoles que esa reunión de jóvenes puede servirles para observar muchachos guapos.
Ocuparse en la lectura y estudio bíblico, tal como Pablo le mandó a Timoteo. Regalar o prestar un libro puede ser un buen inicio, pero luego, debemos motivarlas para que ahorren y compren los suyos propios. Llegará el tiempo en que será necesario que lean libros relacionados con el noviazgo y futuro matrimonio si Dios así lo quiere, y si ellas muestran interés en el tema.
Involucrarse en el servicio a los hermanos de mayor edad en la iglesia. Motivarlas para agudizar su observación de las necesidades de los hermanos mayores. Obsequiar un portamonedas, una bolsita para los lentes, una botella decorativa para llevar agua, pañuelos, peinetas adornadas, mantas de cocina, billeteras, etc… puede ser un inicio. Un proyecto más grande, es ahorrar entre varias para comprar una Biblia de letra grande, si han notado que alguno de los ancianos ya necesita Biblia nueva. En los cultos o convites que la iglesia organice, cada hermana joven puede tomar a su cargo a uno de los hermanos mayores y atenderlo exclusivamente.

La vida de soltera depende de lo que se haga con ella. Puede ser una vida rica, plena y llena de satisfacciones, o una vida plagada de autoconmiseración. ¿Cuál prefiere usted? Si usted es soltera y pasa de los 25 años, puede ser que ya hace un tiempo comenzó a sentir la presión de la sociedad porque no tiene novio o no está en planes de boda. Escoja lo que pensará… no deje que esos comentarios la afecten y mucho menos que la conduzcan a tomar decisiones apresuradas y no reflexionadas. Recuerde lo que Pablo decía… haga suyas estas palabras con todo su corazón: Filipenses 4:11 “… he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.”

Dones espirituales (quinta parte)

Vamos ahora a concluir la lista de nuestro breve estudio sobre los dones espirituales, con algunos de los dones que menos se quieren por una gran cantidad de creyentes. Digo que no son los preferidos porque, las actividades que involucran, pasan desapercibidas por casi todos, excepto por la persona que recibe directamente la bendición de que usted haya ejercido ese don, y también porque con frecuencia, hay que incomodarnos mucho para llevarlos a cabo. A veces incluye que demos de nuestro dinero y tiempo para el bien de otro hermano, y eso, ya no resulta atractivo para muchos creyentes modernos. En nuestro tiempo, tantos creyentes desean figurar en sus congregaciones a través de los dones espirituales… olvidan que los dones son para el bien del Cuerpo de Cristo, no para que quien lo ejerce, se sienta bien consigo mismo. Comenzamos pues, con esta parte de la lista de dones:

Servicio: del griego diakonía, que significa entre otras cosas: servicio (como sirviente); ayuda, quehacer, servicio, servir, socorro, ministerio, ministración(1). Son tan necesarias en las Iglesias personas que tengan este don… personas que ven las necesidades que hay, sean de la naturaleza que sean, y se apresuran a buscar el modo de resolverlas y no descansan hasta que lo han hecho. Dedican de su tiempo, esfuerzo y recursos para ello, sin el más mínimo pesar. La persona que tiene este don, sirve a otros más allá de lo ordinario… más allá de lo que la Biblia manda para cualquier otro de los creyentes, pero en general, todos los creyentes tenemos este don. Gálatas 5:13 “… servíos por amor los unos a los otros.” Esta es una orden para todos… no dice que sirvan a otros solamente los que tienen el don para hacerlo.

Enseñanza: del griego didaskalía;  instrucción (la función o la información); enseñanza, enseñar, doctrina(2). Esto implica que la persona que ejerce la actividad de enseñar a otros, debe ser él mismo un estudioso apasionado de la Biblia… no puede enseñar lo que no sabe. Esto requiere mucha oración, esfuerzo y dedicación. En la actualidad, por la falta de creyentes apasionados por el estudio bíblico, abundan buenos habladores, que creen que enseñan la Biblia, pero en realidad casi ni la hojean siquiera. Y lo peor, es que encuentran fieles oyentes en muchas personas que al igual que ellos, no dedican tiempo para estudiar la Biblia y evaluar con ella lo que oyen. Se tragan entero el discurso rimbombante pero vacío de estos oradores hábiles. Escuché una vez a un reconocido “pastor” en mi país, al que una señora le comentó que en su ciudad habían estado ocurriendo apariciones de niños fallecidos… ¿saben qué contestó este “pastor”?… él dijo: “Claramente que en ese lugar se ha abierto una puerta espiritual”… Es como para desmayarse… imagínense. Las almas de los inquietos niños se le estaban escapando a Dios por una puertecita… el Dios Creador del cielo y la tierra, no puede tener controladas las almas de los niños, así que cuando él se descuida, ellos se le salen del cielo y vienen a jugar a la tierra. No creo que merezca más comentarios este punto.

Estoy de acuerdo con quien piense que enseñar a grupos es una actividad para personas que tengan habilidad especial para hacerlo, pero, también es cierto, que cada uno de los creyentes puede ser maestro en un ámbito determinado. Los padres son maestros de sus hijos, las mujeres mayores lo son de las más jóvenes (Tito 2), quien esté impartiendo un curso de discipulado a un nuevo creyente, también es su maestro… es decir, que no debemos pensar que no estamos ejerciendo ese don porque no enseñamos a un grupo de nuestra Iglesia. Dios ha puesto a alguien bajo nuestra responsabilidad para instruirle, y talvez lo estamos instruyendo desde hace mucho tiempo y no nos hemos dado cuenta. ¿No ha pensado en el hecho de que unas cuantas mujeres de la Iglesia podrían estar observando e imitando su comportamiento? Usted es su maestra… ¿qué les está enseñando?

Exhortación: del griego parakaléo que es llamar cerca, invitar, invocar (por imploración, exhortación o consolación), orar, presentar, rogar, alentar, amonestar, animar, confortar, consolación, consolar, exhortación, exhortar, exigencia(3). El que exhorta, también debe ser un agudo conocedor de la Biblia, pues los creyentes no exhortamos basados en nuestras opiniones, sino en lo que la Biblia dice. Se suele creer que exhortar es solamente llamar la atención, reprender e incluso regañar a los hermanos en sus faltas o pecados, pero entre los significados que engloba la palabra griega, no hallamos esto. Quienes piensan así, por eso rehuyen a exhortar a otros aunque saben que pueden y deben hacerlo, porque creen que deben ir a regañar a la persona. La idea de esta palabra es, llamar aparte a la persona que necesita ser exhortada, exponerle bíblicamente lo que Dios dice acerca de su conducta equivocada, imprudente o pecaminosa, alentarlo a mejorar, orar por él. Sin duda, que si la persona es creyente verdadero, se sentirá triste por su falta, entonces también la exhortación incluye que consolemos a este hermano y le animemos a mejorar. Nuestros pastores exhortan desde el púlpito, pero en realidad todos debemos ser capaces de ejercer este don unos a otros. Hebreos 3:13 “… exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.”

Repartición: del griego metadídomi, entregar, compartir, entregar, dar, repartir(4). La idea de este don, no es repartir hábilmente algo que otra persona nos dio para distribuirlo… se trata de repartir de lo nuestro. ¿Lo ve? Por eso decía al comienzo, que estos dones no son de la preferencia de la mayoría. Encima de todo, la Biblia dice que quien reparta, lo haga con liberalidad, es decir, generosamente, sin pesares, sin preferencias ni acepción de personas, y que no comparta de lo que le sobra, o cosas sobre las que piense: “Bueno, en vez de botarla se la voy a dar a fulano… talvez él le halle utilidad”.

Presidir: del griego proístemiestar delante, gobernar, ocuparse, presidir(5). Aunque esto se aplica mayormente a los Pastores, hay otros espacios donde se ejerce este don de diversas formas. Quien dirige el culto, lo preside hasta que el Pastor pase a predicar… si el director de culto dice que nos pongamos de pie para orar, lo hacemos. Si dice que cantemos el himno 328, lo cantamos, etc. Si se le pide a alguien que dirija una oración en la congregación o en la clase dominical, o que dirija un culto en alguno de los hogares de los hermanos… la Biblia dice que debe presidir con solicitud, del griego spoudé que significa con velocidad, rapidez, fervor, anhelo, prisa, prontamente, con solicitud, con diligencia(6). No dice en ningún momento que solo presidan los que lo hagan más bonito y dinámico… solo dice: “el que preside”… puede ser cualquiera, pero, dirigir un culto significa que tiene que llegar más temprano que los demás para prepararse. Dirigir una oración significa que debe haber llegado al culto con buena disposición y no de mala gana. Dirigir cualquier otra reunión que le pidan, significa que tiene que ir a esa reunión (¿y qué tal si planeaba ausentarse?). Por eso decimos, que no todos desean o procuran estos dones. Aunque sepan en su interior que podrían desempeñarlos bien, no quieren incomodarse.

Hacer misericordia: la persona que hace misericordia, lo hace tanto en palabra como en obra, y la Biblia le manda hacerlo con alegría. Se deleita de manera extraordinaria en ello, no porque se siente bien consigo misma de hacer algo bueno por alguien más, sino porque sabe que ha obedecido al Señor y ha beneficiado el Cuerpo de Cristo. Todos podemos hacer misericordia en mayor o menor medida según nuestras posibilidades, pero a vedes, no todos queremos hacerlo, a pesar de que sabemos que la Biblia nos lo manda: Lucas 6:36 “Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.”

Aún podríamos decir muchas cosas sobre los dones espirituales, pero por ahora, concluiremos aquí. En estudios futuros, podemos retomar este tema para ampliar un poco más algunos detalles que se nos pudieron pasar por alto ahora. Y tal como les prometimos, les compartimos dos guías de evaluación sobre sus dones espirituales, con unas advertencias:

1.- Las conclusiones que obtenga de esas guías, no son Palabra de Dios… esa guía es solo un instrumento que podría orientarla a descubrir su don.

2.- Las guías describen algunas actividades propias de cada don. Si usted se identifica con algunas de ellas porque le encanta hacerlas en su trabajo o en su lugar de estudio, pero no las realiza en la Iglesia… ubíquese!!! puede que usted tenga ese don, pero lo está desperdiciando al usarlo fuera del ámbito en el que debe ser usado. También piense: Dios le dio ese don… él le pedirá cuenta de lo que hizo con él, si lo usó para bendición del Cuerpo de Cristo, si lo desperdició o si lo usó solo para beneficiarse usted.

3.- Si no se identifica con ninguna de las descripciones, no es motivo para desalentarse… como dijimos antes, esas pequeñas guías no son la Palabra de Dios… lo que puede hacer, es comenzar a involucrarse en las actividades que describe las guías. Solo así descubrirá con cuál de ellas se siente más hábil, cuál le resulta más motivante para hacer y sobre todo, con cuál de ellas reciben más bendición los miembros de la Iglesia cuando las hace usted. Ore al Señor y póngase a trabajar ya mismo!!!! Nos gustaría mucho que nos contara cómo le fue. Que el Señor le bendiga!!!

ANALISIS DE DONES ESPIRITUALES

(1) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (21). Nashville, TN: Caribe.

(2) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (22). Nashville, TN: Caribe.

(3) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (63). Nashville, TN: Caribe.

(4) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (54). Nashville, TN: Caribe.

(5) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (71). Nashville, TN: Caribe.

(6) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (78). Nashville, TN: Caribe.

Dones del Espíritu (cuarta parte)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Siguiendo con la explicación ofrecida por el Pastor Samuel Pérez Millos, estudiaremos un poco hoy sobre los dones manifestantes y ministrantes. Vea I Corintios 12:8-10 “Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu.A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.” I Corintios 12:28 “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.Romanos 12:6-8 “De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada,b si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.”

Palabra de sabiduría: no debe entenderse de este don más de lo que significa. La persona que lo tiene, se distingue porque habitualmente aconseja, expresa opiniones y juicios sabios y acertados. La palabra usada para “sabiduría” es sofía y significa simplemente sabiduría(1). La mayoría de los creyentes debería hacer esto, pero la persona que tiene este don, lo hace más allá y mejor que los demás hermanos (aunque ellos lo hacen bien)

Palabra de ciencia: En griego “gnósis” que es, conocer (el acto de),  conocimiento, sabiamente, ciencia, conocimiento(2). Tampoco debe ser sobredimensionado. La persona que tiene conocimientos exactos de alguna cosa, añade a ello su discernimiento de la Escritura para aconsejar u opinar con propiedad sobre un tema en el que se hace indispensable su participación, justamente porque conoce exactamente del asunto. Para nuestros días, no podemos pensar que a esta persona se le revelan cosas que nadie más sabe, porque entonces, como ya dijimos, habría que incluir esas revelaciones en la Biblia, lo cual no se puede hacer.

Fe:  La palabra griega es “pístis” y entre otras cosas designa  persuasióncredibilidad; convicción de una verdad o de la veracidad de Dios. No se trata de fe para salvación en este caso, sino en la capacidad de creer que determinada cosa va a pasar. El mejor ejemplo que tenemos de ello son los Misioneros, que parten a servir a lugares lejanos. Ellos ejercen su fe cuando dejan todo para buscar las almas perdidas en sitios lejanos. Todos los creyentes verdaderos tenemos fe, pero hay algunos entre nosotros que tienen fe en las verdades bíblicas o en la veracidad del Señor, más allá de la que tienen los demás. A ellos se refiere este don. Su actitud de confianza plena en el Señor alienta a otros y los anima a imitarles.

Dones de sanidades: Simplemente curación. Al final de la era apostólica, este don dejó de ser operativo, pues tenemos evidencia como mencionábamos anteriormente, que hubo algunas enfermedades que los Apóstoles no sanaron, I Timoteo 5:23 (Pablo le sugiere un remedio a Timoteo, debido a la mala calidad del agua en esos tiempos, que lo enfermaba de su estómago), II Timoteo 4:20 (Pablo tuvo que irse y este hermano quedó enfermo. Pablo no lo sanó) y Filipenses 2:27 (estando con Pablo, este hermano Epafrodito, casi muere… Pablo no hizo nada para sanarlo). Desde luego, aún ocurren sanidades milagrosas, pero no con la intervención portentosa de los seres humanos como antes.

Hacer milagros: Realizar hechos poderosos y maravillosos. Era la capacidad sobrenatural dada a los creyentes de la Iglesia primitiva para producir prodigios que evidenciaban la resurrección de Jesús, pues en el nombre de Jesús los hacían, siendo que él estaba vivo. Comentamos en una entrada anterior, el propósito de estas señales especiales, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Tampoco en nuestros días este don está operativo, pues el propósito original por el que eran necesarios, ya ha sido resuelto por Dios de otra forma: la Biblia está terminada ya.

Profecía: En griego “profeteía” “profétes” derivada de un compuesto más pequeño que esfemi”, que significa mostrar o dar a conocer los pensamientos de uno, hablar o decir, afirmar.(4) En este sentido, continua operativo, pues quienes nos enseñan y predican en nuestros púlpitos, hacen justamente eso, muestran y afirman las palabras que Dios dice en la Biblia para nuestra edificación. Ya hablamos en una entrada anterior acerca de las implicaciones de este don de profecía y las razones de por qué no está operativo en lo relacionado con el anuncio de hechos futuros.

Discernimiento de espíritus: en griego “diakríno”, separar completamente, retirarse,  oponersediscriminar (por impl. decidir), diferencia, distinción, distinguir, examinar, hacer (diferencia), juzgar(5). Era necesario en la era apostólica pues, todavía habían varios lugares a los cuales no llegaban aún los escritos de los Apóstoles. I Juan 4:1-3 “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.” Esta es la forma en que se probaban los espíritus, es decir, la disposición del corazón y las motivaciones de las personas que andaban predicando cosas en aquellos días, para saber si quien hablaba por ellos era el Señor o el anticristo. No implica cosas sobrenaturales ni extraordinarias, pues en este pasaje hallamos la forma de probar los espíritus sencillamente explicada.

Géneros de lenguas: Es la capacidad dada por Dios a un creyente para que se exprese en una lengua o idioma que nunca antes conoció. La frase “lengua extraña” simplemente se refiere a una lengua diferente a la local, no implica nada misterioso. El don de lenguas era necesario por razones obvias en días en que el mensaje del Evangelio solo era conocido por los judíos, y era la voluntad del Señor darlo a conocer a otras naciones en sus idiomas. Fue necesario darles ese don casi como de golpe a los Apóstoles para que comenzaran a hacer ese trabajo. Pero, también, por razones obvias, ya no está operativo pues, el mensaje del Evangelio se predica, se escucha y se lee en casi todos los idiomas del mundo.

Interpretación de lenguas: El caso clásico de la necesidad de este don lo tenemos en I Corintios 14. Todo el capítulo es una muestra de la prioridad que Pablo le daba a la enseñanza en el idioma local (para los corintios, el griego). Los creyentes de Corinto no necesitaban ver un espectáculo de alguien hablando en latín, hebreo o árabe. Lo que necesitaban era escuchar en el Evangelio en griego… pero, ¿qué sucedía si algún ciudadano romano o árabe entraba de visita a la Iglesia de Corinto? No entendería nada de lo que oía… era pues necesario el don de lenguas y el de interpretación. El capítulo 14 dice cómo se llevaban a cabo estos dones. Quien tenía un mensaje del Señor en lengua diferente, pedía la palabra y le era dada en orden. Decía su mensaje y quien tenía el don de interpretación, traducía… de ese modo, las personas extranjeras que visitaban las Iglesias del Señor, podían también escuchar la predicación en sus idiomas. En ningún momento se sugiere que hablaban todos al mismo tiempo, o cada quien lo que quisiera y como quisiera… es más, también dice este pasaje, que si no había traductor, era mejor que nadie hablara lengua diferente, porque entonces, los oyentes no aprovecharían lo que escuchaban.

Tenga paciencia… para discernir acerca de su don espiritual, primero necesita saber en qué consisten bíblicamente. Pronto compartiremos con usted una interesante evaluación que puede ayudarle a descubrir su don.

(1) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (78). Nashville, TN: Caribe.

(2) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (19). Nashville, TN: Caribe.

(3) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (67). Nashville, TN: Caribe.

(4) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (90). Nashville, TN: Caribe.

(5) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (21). Nashville, TN: Caribe.

Dones del Espíritu (tercera parte)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Seguimos considerando este tema de los dones que nuestras amigas nos comentaron. Otro aspecto sobre lo del don de profecía, es que ciertamente, algunas mujeres en la Biblia ejercieron este don… algunas de las más notables son María hermana de Moisés, Débora, Hulda y Ana, la anciana que esperaba la venida del Mesías en el templo. Note que todas ellas, son judías.

La necesidad de este don, en su aspecto de predecir el futuro, es comprensible en esos días, pues no había Escritura como la tenemos nosotras ahora. Era necesario que Dios hablara a determinadas personas para decirles lo que iba a hacer. Amós 3:7 “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.” Sobre esto, hablamos también en la entrada anterior, que ahora, todo lo que necesitamos saber del futuro, ya podemos estudiarlo cuando queramos, pues podemos abrir la Biblia también cuando queramos. Creo que es necesario enfatizar un poco más sobre esto, para hacer ver la razón por la que este don ya no está operativo ni en varones ni en mujeres.

En cuanto al don del Apostolado, hay algunos errores al respecto que se han difundido actualmente, pero trataremos de examinar algunos de los que son más importantes. Para comenzar, lo referente a su nombramiento. ¿Quién nombra a los apóstoles de hoy? ¿Con qué autoridad toman este nombre? Comenzamos a notar la diferencia entre los Apóstoles originales y los modernos. Los Apóstoles que trabajaron con Jesús, los nombró él mismo. Otra diferencia importante es de nuevo, el asunto de la nacionalidad. Recuerde las dos cosas que vimos con relación a los judíos: a ellos les fue confiada la Palabra de Dios y de ellos viene la salvación, porque era un mensaje que solo ellos conocían en ese momento. La palabra griega para “apóstol” es apóstolos, que significa: delegado; embajador del evangelio; oficialmente comisionado de Cristo, con poderes milagrosos, enviado, mensajero.(1) De estas palabras se desprenden otras diferencias significativas.

Los Apóstoles de Cristo, fueron comisionados personalmente por él. Aún Pablo, que no fue del grupo de los doce, también fue instruido y comisionado por Cristo personalmente (Gálatas 1:1, 11-12). Pudieron escuchar instrucciones de su propia voz. Esto no puede ser posible ahora, porque las instrucciones que Dios quiere que sepamos ya están dadas en la Escritura. Si hablara de nuevo de forma audible a alguien, lo que dijera tendría que ser añadido a la Biblia, y tampoco se puede hacer eso ahora, como ya vimos.

Cuando los Apóstoles estaban reunidos resolviendo lo del sucesor de Judas, vemos también los requisitos que ellos buscaron en la persona que podía ser candidata a ocupar el puesto. Esos mismos requisitos los cumplían ellos. Hechos 1:21-22 “Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.” Vea las condiciones: los candidatos debían haber pasado por el bautismo de Juan, debían haber estado presentes y siguiendo a Jesús también en su ministerio terrenal, como los Apóstoles y debían haberlo visto resucitado además de eso. ¿Alguno de los apóstoles modernos cumple con estas condiciones?

Por otro lado, están las señales y prodigios que los Apóstoles hacían. Esas señales, eran para autenticarlos como mensajeros y dar veracidad a su mensaje. Marcos 16:20 “Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían.” Para el mismo propósito le sirvieron a Jesús los milagros, para que las profecías que decían que el Mesías vendría con señales, fueran cumplidas y que creyeran en sus palabras al observar sus señales. Con el paso del tiempo, las señales se fueron acabando porque el Evangelio estaba llegando ya a casi todo el mundo no judío que se conocía en ese tiempo, el Nuevo Testamento comenzaba a ser escrito, así que ya no era necesario autenticar el mensaje. Todos los creyentes con vidas transformadas, eran las mejores señales de su veracidad y poder. Los apóstoles modernos, dan demostraciones de hacer señales, especialmente de sanidades, echar fuera demonios, hablar en lenguas y de predicciones. Pero ¿no se pregunta usted por qué no hacen señales de las otras clases que la Biblia enumera? Los Apóstoles de Cristo hacían toda clase de señales, en cualquier ocasión; no esperaban organizar una cruzada evangelística ante un gran auditorio. Pero de las señales hablaremos después con más detalle.

Hay otra consideración. En tiempos de Pablo, no era raro encontrar gente que se hacía llamar “apóstol”. Aunque para muchos no era fácil distinguirlos, terminaban siendo identificados como impostores por los verdaderos Apóstoles. II Corintios 11:13 “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.” La palabra para ellos en el griego es pseudapóstolos que significa: apóstol espurio; predicador pretendido; falso apóstol. Quienes se proclaman ahora apóstoles, deberían tener más cuidado. Para nombrar a los suyos, Cristo vino personalmente, trabajó con ellos y pulió el carácter de cada uno, para que su Palabra por medio de ellos fuera poderosa. Si había un grupo de hombres por los que el mundo no daba un chícharo, eran estos… pero el Señor mismo, los convirtió en hombres extraordinarios. Se requirió para ello su presencia misma constantemente. Muchos de los apóstoles de hoy dicen ser doctores en teología, en divinidades, en quién sabe qué cosas más; creen que su supuesta erudición les hace merecedores del nombre. Aquellos once, no tenían más que sus propios seres para ofrecer al Señor. Así llegaron a ser grandes ante él, no ante la gente. II Corintios 4:7 “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros…” II Corintios 3:5-6″… no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto…” I Corintios 4:9 “Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres.”          I Corintios4:11-13 “Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija.Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos.Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos.”

Note cuánta humildad. Este era el concepto que ellos tenían de sí mismos y cuánto estaban dispuestos a sufrir por su ministerio… ¿nota algún parecido con algún apóstol que usted conozca?

Y  finalmente, Jesús dijo que sus Apóstoles, al fin de los tiempos, se sentarían sobre doce tronos para juzgar a Israel junto con él. Mateo 19:28 “…vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.” Si el Señor tuviera más Apóstoles ahora… ¿dónde se sentarán ellos?  Parece hasta gracioso imaginarlo.

Pero no hemos terminado… siga acompañándonos, porque en esto de los dones, hay todavía mucho qué estudiar.

(1) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (11). Nashville, TN: Caribe.

(2) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (94). Nashville, TN: Caribe.

Dones del Espíritu (segunda parte)

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Como ya hemos definido algunos términos relacionados con los dones espirituales, su clasificación y otras cosas. Pero lo más maravilloso que podemos notar es cómo podemos usar nuestros dones y capacidades para la obra del Señor. Espero que haya trabajado en la clasificación de los dones en sus cuatro categorías.

Un dato curioso que, los dones que pertenecen a las categorías de Fundantes y los Manifestantes, son los más apetecidos por muchos creyentes actualmente. Pero, ya hemos dicho que estos y los demás dones no se buscan… usted no puede obtenerlos por esforzarse en encontrarlos y dominarlos. Es Dios quien los dio como él quiso. Cabe aclarar también que los Apóstoles y Profetas eran solamente de nacionalidad judía, al igual que los escritores de la Biblia, pues Romanos 3:2 dice que a ellos (a los judíos) les fue confiada la Palabra de Dios, y Jesús mismo dijo en Juan 4:22 que la salvación viene de los judíos. Esto quiere decir que ellos fueron la primera nación en conocer estas cosas y fue la voluntad de Dios que las transmitieran al resto del mundo. Por ello las conocemos nosotras ahora. ¿No es sorprendente? Entonces, una persona de otra nacionalidad diferente a la judía, no puede ser considerado profeta… al menos, no un verdadero profeta.

Ya hemos dicho entonces que lo primero que se requiere es que sean de una nacionalidad determinada, pero aún otra cosa era necesaria para que una persona se tuviera como profeta de Dios: que la palabra o la visión que anunciaba de parte de Dios, se cumpliera. Note estas palabras en Deuteronomio 18:20 “El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá.Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?;si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él.” El mundo ha sido testigo de muchos que se hacen llamar profetas, que han dicho y dicen cualquier cosa, dan fechas y detallan acontecimientos que jamás se cumplen. Todos ellos han hablado con presunción, como dice este pasaje. Este hecho irrefutable, les anula también como profetas de Dios.

Aún hay algo más que sucede con estas personas y sus “profecías”. La Biblia contiene ya todas las profecías relacionadas con el futuro que nosotras debemos saber… no falta ninguna. Lo que Dios quería que supiéramos sobre el futuro, está dicho ya. Si las profecías de estas personas fueran de parte de Dios, necesariamente tendrían que ser añadidas a la Biblia, pues serían, según ellos dicen, Palabra de Dios… pero él nos advierte dos cosas al respecto de su Palabra: Una está Salmo 30:5-6 “Toda palabra de Dios es limpia; él es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, y seas hallado mentiroso.” (Y no olvide que Apocalipsis 21:8 dice que los mentirosos serán condenados). La otra advertencia está muy ligada a esta: Apocalipsis 22:18-19 “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.” Palabras nuevas, profecías nuevas, no pueden ser añadidas en la Biblia. Dios lo prohíbe y advierte seriamente al respecto. En vista de lo anterior, la conclusión a la que llegamos es que no pueden haber ya más profetas que anuncien acontecimientos futuros.

Debemos mencionar también que la palabra “profeta”, viene del griego “profeteúo”, que se refiere a dos cosas: una es que un profeta podía predecir eventos, y la otra es que un profeta podía hablar bajo inspiración, o ser un orador inspirado, que habla no de eventos futuros sino que comunica enseñanzas de la Palabra de Dios (1). Son dos actividades diferentes. En este sentido, nuestros Pastores y Predicadores, ejercen la actividad profética, pues nos instruyen y nos enseñan basados en la Palabra de Dios.

I Cor. 14:1 “Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.” En esta carta dirigida a gente no judía, Pablo les dice que de preferencia procuren profetizar… ¿cómo Pablo siendo tan conocedor de la Palabra de Dios, podría decirles esto a gente no judía, sabiendo que Dios no levantaría profetas extranjeros (Deuteronomio 18:18)? Obviamente, Pablo no se refería a la profecía del futuro, sino a la de instrucción.

Manténgase con nosotras, porque le prometimos ayudarle a identificar su don espiritual, y eso haremos próximamente.
(1) Strong, J. (2002). Nueva concordancia Strong exhaustiva: Diccionario (73). Nashville, TN: Caribe.