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Algunas actividades que deseo compartirles

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Queridas hermanas y amigas, recientemente les compartí como sugerencia de lectura el libro “Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios” de Nancy DeMoss.

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Pues bien… motivada justamente por lo que he estado encontrando en este libro, y otros materiales que les comparto al final de este post, he comenzado a trabajar en algo.

Estoy trabajando con una de mis sobrinas, de 18 años. Ya habíamos comenzado un curso de discipulado con ella, pero me comentó que tiene mucho interés en trabajar en la Escuela Dominical para niños. Empezamos entonces a estudiar unos materiales con instrucciones para hacer planes de clases bíblicas. Llevamos tan solo una reunión para estudiar eso, pero me siento tan entusiasmada con lo que se nos está ocurriendo que, quise comentarlo aquí.

Decidí que voy a documentar nuestras reuniones de estudio, lo que aprendamos, las tareas, los resultados y progresos, etc. Tengo ya una libreta donde lo haré. Esta idea nació por el comentario de mi sobrina de su deseo de aprender a elaborar estudios para Escuela Dominical, pero también a causa de la inspiración que me trajo la lectura del libro que les recomendé y de estos materiales que encontré en este sitio:

https://evangelio.wordpress.com/category/autores/martha-peace/

Los copié en Word, y los imprimí para mí. Les invito a hacer lo mismo.

Por otro lado, también estoy trabajando con una amiga que es nueva creyente. Con ella estoy usando este material para su primer estudio de discipulado (no lo encontré disponible para descargarlo):

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El cual me parece muy apropiado para nuevas creyentes… ese fue el que usaron conmigo, de hecho, cuando comencé a estudiar la Biblia porque ya el Señor me había convertido a él. Pero, igual, les comparto el otro material que usamos para discipulado de adultos:

https://ibiayestas.files.wordpress.com/2012/09/curso-discipulado-robert-sargent.pdf

Realmente, es de mucha bendición para mí estar involucrada en estas actividades con estas dos hermanas… estamos aprendiendo juntas y seguiremos haciéndolo. ¿Con quién pueden ustedes asociarse para hacer un trabajo parecido? Les invito a que prueben, y se conviertan en madres espirituales de muchas otras mujeres. Estaré compartiendo nuestras experiencias próximamente.

Conferencia “Mujer Verdadera 2014” (videos)

Queridas hermanas y amigas, desde este sitio pueden ver los videos de la Conferencia Mujer Verdadera 2014… espero que sean de bendición para ustedes. Que la Palabra del Señor expuesta aquí, pueda traer cambios importantes en nuestras vidas. Bendiciones!!! http://new.livestream.com/accounts/10263384/events/3472933/videos/64470608

Materiales conferencia para mujeres 2

Como les comenté, aquí les va la disertación de la hermana Deisi Ramos de Ríos, “Una mujer para la gloria de Cristo”… Se los estoy enviando el formato de Word para que puedan usar ese mismo material para elaborar guías de trabajo si lo desean.  ¿Qué les están pareciendo?

Conferencia Una mujer para la gloria de Cristo

 

 

 

Materiales de conferencia para mujeres 1

Por: Rebeca Argüelles de Manzanares

Hola de nuevo!!!!! Que el Señor les bendiga. Queridas hermanas y amigas, la semana pasada, estuve con otras dos esposas de Pastores en una conferencia de mujeres a la que fuimos invitadas para exponer la Palabra del Señor. Fue en la localidad de Balfate, Departamento de Colón, en la costa norte de mi país, como a 10 horas de donde vivo. Ni que decirles que me encantó estar allí… mi esposo y mi pequeño hijo fueron conmigo. Mi hijo vio el mar por primera vez y ni corto ni perezoso se metió a disfrutarlo.

Pero el motivo de este Post no es contarles eso… les dejo el material y la guía de trabajo que elaboré para mi disertación, en el tema que me asignaron. Pronto les dejaré por aquí las otras dos disertaciones de las hermanas que también participaron. Muchas bendiciones!!!!!

CONFERENCIA ESPOSAS DE LIDERES

GUIA DE TRABAJO CONFERENCIA ESPOSAS DE LIDERES

Sugerencias para quienes dirigen estudios bíblicos de mujeres

Por: Elizabeth George

Fragmento tomado de su libro: “Cultiva un espíritu afable y apacible”

¡Qué privilegio es dirigir un estudio bíblico! Y qué gozo y emoción te esperan cuando escudriñas la Palabra de Dios y ayudas a otros a descubrir sus verdades transformadoras. Si Dios te ha llamado a dirigir un grupo de estudio bíblico, sé que pasarás mucho tiempo en oración, planificando y meditando para ser una líder eficaz. Sé, también, que si dedicas tiempo a leer las sugerencias que te doy podrás enfrentar mejor los desafíos que implica dirigir un grupo de estudio bíblico, y disfrutar del esfuerzo y de la oportunidad.

En el transcurso de una sesión descubrirás que tu papel como líder de un grupo de estudio bíblico va cambiando entre las funciones de experta, animadora, amiga, y árbitro. Puesto que eres la líder, los miembros del grupo verán en ti la experta que las guía en el estudio del material, y por eso debes estar bien preparada. De hecho, prepárate más de lo que se espera, con el fin de que conozcas el material mejor que todos los miembros del grupo. Empieza tu estudio a comienzos de la semana y deja que su mensaje penetre durante toda la semana. (Incluso podrías trabajar varias lecciones por anticipado, para tener en mente el cuadro completo y el enfoque general del estudio). Prepárate para comunicar otras verdades preciosas que las participantes de tu grupo quizás no hayan descubierto por sí mismas. Una meditación adicional que surge de tu estudio personal, un comentario de un sabio maestro o erudito bíblico, un dicho inteligente, una observación aguda de otro creyente, e incluso una broma apropiada, añadirán diversión y evitarán que el estudio bíblico se vuelva rutinario, monótono y árido.

En segundo lugar, debes estar preparada para ser la animadora del grupo. Tu energía y entusiasmo hacia la tarea propuesta pueden servir de inspiración. También pueden animar a otras a consagrarse más a su estudio personal y participar en el grupo de estudio.

Tercero, debes ser la amiga, aquella que demuestra un interés sincero por los miembros del grupo. Tú eres la persona que creará el ambiente del grupo. Si tú ríes y te diviertes, las participantes también reirán y se divertirán. Si abrazas, ellas abrazarán. Si te interesas, ellas se interesarán. Si compartes, ellas compartirán. Si amas, ellas amarán. Por consiguiente, ora cada día para amar a las mujeres que Dios ha puesto en tu grupo. Pídele que te muestre cómo amarlas con su amor.

Por último, como líder, tendrás que ser árbitro en algunas ocasiones. Eso significa que debes cerciorarte de que todas tengan la misma oportunidad de hablar. Es más fácil hacerlo cuando funcionas bajo la suposición de que cada participante tiene un aporte valioso. Confía entonces en lo que el Señor ha enseñado a cada persona durante la semana, y actúa conforme a ese supuesto. Experta, animadora, amiga, y árbitro son las cuatro funciones de la líder que podrían hacer ver la tarea como algo abrumador. Pero eso no está mal, si es lo que te mantiene de rodillas orando por tu grupo.

Un buen comienzo
Empezar a tiempo, saludar con entusiasmo a cada persona, y empezar con una oración constituyen un buen principio para el estudio bíblico. Ten presente lo que quieres que ocurra durante la reunión y cerciórate de que se cumplan los objetivos. Ese tipo de orden hace que las participantes se sientan cómodas.

Establece un formato y comunícalo a los miembros del grupo. A las personas les agrada participar en un estudio bíblico que se centra en la Palabra. Procura entonces que la discusión se centre en el tema y anima al grupo a continuar con las preguntas del estudio. Con frecuencia, es difícil evitar desviarse del tema, y aún más difícil controlar la discusión. Por consiguiente, asegúrate de centrarte en las respuestas a las preguntas acerca del pasaje específico. Después de todo, el propósito del grupo es el estudio de la Biblia.

Para terminar, como alguien comentó con acierto: “El crecimiento personal es uno de los resultados de todo grupo pequeño que funciona bien. Este crecimiento se logra cuando
las personas reciben el reconocimiento y la aceptación de los demás. Cuanto más respeto, simpatía, confianza mutua y calidez se expresen, más probable será que cada miembro se esfuerce por lograr las metas del grupo. El líder eficaz procurará reforzar los rasgos deseables” (fuente desconocida).

Doce ideas útiles
Esta es una lista de sugerencias útiles para dirigir un grupo de estudio bíblico:

1. Llega temprano, lista para centrarte por completo en los demás y dar de ti misma. Si tienes que hacer algún preparativo, revisión, reagrupamiento, o una oración de último minuto, hazlo en el auto. No entres de prisa, sin aliento, apurada, tarde, ajustando aún tus planes.

2. Revisa con anticipación el lugar de la reunión. ¿Tienes todo lo necesario… mesas, suficientes sillas, un tablero, himnarios si piensas cantar, café, etcétera?

3. Saluda calurosamente a cada persona por su nombre a medida que llega. Después de todo, has orado durante toda la semana por estas mujeres, y cada persona especial debe saber que te alegras de su llegada.

4. Al menos durante las dos o tres primeras reuniones, usa etiquetas con los nombres de las participantes.

5. Empieza a tiempo sin importar lo que pase, ¡incluso si solo ha llegado una persona!

6. Piensa en una declaración de inicio agradable, pero firme. Podrías decir: “¡Esta lección fue grandiosa! Empecemos de una vez para que podamos disfrutar todo su contenido!” o “Vamos a orar antes de comenzar nuestra lección”.

7. Lee las preguntas, pero no dudes en reformularlas cuando sea necesario. Por ejemplo, en vez de leer un párrafo completo de instrucciones, podrías decir: “La pregunta 1 nos pide mencionar algunas formas en las que Cristo demostró humildad. Margarita, por favor cita una de ellas”.

8. Resume o parafrasea las respuestas dadas. Hacerlo mantendrá la discusión centrada en el tema, eliminará las desviaciones del tema, ayudará a evitar o aclarar cualquier malentendido del texto, y a mantener a cada participante atenta a lo que dicen las demás.

9. No te detengas y no añadas tus propias preguntas al tiempo de estudio. Es importante completar las preguntas de la guía del estudio. Si se requiere una respuesta concreta, entonces no tendrás que hacer otro comentario aparte de decir “gracias”. Sin embargo, cuando la pregunta pide una opinión o una aplicación (por ejemplo, ¿cómo puede esta verdad ayudar a nuestro matrimonio? O ¿cómo sacas tiempo para tu tiempo devocional?), permite que participen cuantas lo deseen.

10. Anima a cada persona que participa, en especial si el aporte es de carácter personal, difícil de decir, o si viene de una persona muy callada. Haz que todas las que participan se sientan como heroínas, con comentarios como: “Gracias por contarnos de tu experiencia personal”, o “Apreciamos mucho lo que Dios te ha enseñado. Gracias por hacernos partícipes de ello”.

11. Está atenta a tu reloj, coloca un reloj frente a ti, o considera el uso de un temporizador. Organiza la discusión de tal forma que cumplas con el tiempo que has establecido, en especial si quieres dedicar un tiempo para orar. Detente a la hora señalada incluso si no has terminado la lección. Recuerda que todas han estudiado ya la lección, y que se trata de un repaso.

12. Termina a tiempo. Solo puedes hacer amigas en tu grupo de estudio si terminas a tiempo, e incluso antes. Además, las participantes de tu grupo también tienen actividades programadas en su agenda y que deben atender: recoger a los niños de la guardería, de la escuela o de la niñera; volver a casa para atender asuntos allí; hacer diligencias; acostarse; o pasar tiempo con sus esposos. ¡Déjalas ir a tiempo!

Cinco problemas comunes

En cualquier grupo puedes esperar algunos problemas. A continuación encontrarás algunos de los más comunes que pueden surgir, y también algunas soluciones prácticas:

1. La lección incompleta. Desde el comienzo establece la norma de que si alguien no ha estudiado la lección, es preferible que no conteste las preguntas en el grupo. Sin embargo, intenta incluir sus respuestas a preguntas sobre opiniones o experiencias. Todas pueden aportar ideas como respuesta a puntos como: “Reflexiona en tus conocimientos acerca del entrenamiento deportivo y espiritual, y luego comenta lo que consideras que son los elementos esenciales para entrenarse en piedad”.

2. El chisme. La Biblia dice con claridad que el chisme es malo, así que no desearás permitir esto en tu grupo. Establece una norma elevada y estricta diciendo: “No me siento cómoda con esta conversación” o “Señoras, estamos [no estás] chismeando. Sigamos con la lección”.

3. La participante habladora. Estos son tres escenarios y algunas posibles soluciones para cada uno:
a. La participante que causa el problema tal vez hable porque ha hecho su tarea y está emocionada por algo que desea comunicar. Quizá también sepa más acerca del
tema que las demás y, si le prohíbes hablar, el grupo se perjudicaría.

SOLUCIÓN: Responde diciendo algo como:”Sara, haces aportes muy valiosos al grupo. Veamos si podemos escuchar lo que las demás piensan al respecto”, o “Sé que Sara puede responder esto, porque ha hecho su tarea a conciencia. ¿Qué tal si otras nos cuentan acerca de su estudio?”

b. La participante podría mostrarse habladora porque no ha hecho su tarea y quiere aportar a la discusión, pero carece de límites.

SOLUCIÓN: Desde la primera reunión, fija la norma de que quienes no han realizado su lección no podrán hacer comentarios, excepto en preguntas de opinión o aplicación. Tal vez sea preciso recordar esta norma al principio de cada sesión.

c. La participante habladora quizá desee ser oída a pesar de no tener siempre algo que valga la pena aportar.

SOLUCIÓN: Después de varios recordatorios sutiles, habla de manera más directa: “Betty, sé que te gustaría comentar tus ideas, pero demos a otras la oportunidad de hacerlo. Me gustaría oírte más adelante”.

4. La participante callada. Estos son dos escenarios y sus posibles soluciones:

a. La participante callada quiere aportar, pero de alguna forma no logra encontrar la ocasión para hablar.

SOLUCIÓN: Ayuda a la participante callada prestando atención a las señales que manifiesta cada vez que desea hablar (moverse al borde de su silla, expresar algo con su mirada, empezar a decir algo, etc.), y luego podrías decir: “Un momento. Creo que Mariana quiere decir algo”. ¡Y no olvides hacerla sentir después como una heroína!

b. La participante callada simplemente no quiere participar.

SOLUCIÓN: “Mariana, ¿qué respuesta tienes para la pregunta 2?” o “¿Qué piensas acerca de…?” Por lo general, cuando una persona tímida ha hablado unas pocas veces, se sentirá más confiada y dispuesta a seguir haciéndolo. Tu función es proveer la oportunidad sin riesgos de respuestas equivocadas. Sin embargo, en algunas ocasiones habrá una participante que te diga que en realidad prefiere no intervenir. Respeta su posición, pero de vez en cuando pregúntale en privado si se siente lista para aportar a las discusiones del grupo. De hecho, brinda total libertad a las participantes de aportar o no. En la primera reunión, explica que si alguna prefiere no exponer su respuesta, puede decir “paso” en cualquier momento. Sería útil repetir esta norma al principio
de cada sesión grupal.

5. La respuesta equivocada. Nunca digas a una participante que su respuesta es errónea, pero tampoco permitas que una respuesta equivocada se pase por alto.

SOLUCIÓN: Pregunta si alguien más tiene una respuesta diferente, o formula preguntas adicionales que hagan surgir la respuesta correcta. A medida que las participantes se acercan a ella, puedes decir: “Nos estamos acercando. Sigamos pensando, casi hemos encontrado la respuesta”. Aprender de la experiencia tan pronto como finaliza cada sesión de estudio bíblico, evalúa el tiempo de discusión grupal con esta lista de control. Tal vez también quieras que un miembro del grupo (o un asistente, un aprendiz, o un observador externo) te evalúe de manera periódica.

Que Dios te fortalezca y aliente en tu servicio a otros para que descubran las abundantes y maravillosas verdades que Él ofrece.

30 Razones por las que es gran cosa ser un Pastor

Vean queridas hermanas y amigas… que esto nos sirva para amar, considerar y orar más por nuestros queridos Pastores, porque ellos “…velan por nuestras almas…”

Por:  John Piper

  • Dios es la mayor Realidad del universo.
    Y los pastores nadan en esa realidad con un gozo que siempre se repone.

    Yo soy el SEÑOR, y no hay ningún otro; fuera de mí no hay Dios. (Isaías 45:5)

    ¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos! Pues, “¿Quién ha conocido la mente del Señor?, ¿O quién llegó a ser su consejero?,” “¿O quién le ha dado a Él primero para que se le tenga que recompensar?” Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Amén. (Romanos 11:33–36)

  • Jesús es el mayor Salvador, Maestro, y amigo que hubo nunca o habrá jamás.
    Y los pastores lo contemplan y se encomiendan a Él cada día.

    Nadie tiene un amor mayor que éste: que uno dé su vida por sus amigos. (Juan 15:13)

    Al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:10-11)

    Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre. (Juan 15:15)

    Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David, conforme a mi evangelio. (2 Timoteo 2:8)

  •  El Espíritu Santo es el Ayudador más grande del mundo. Y los pastores son guiados a tener su plenitud constantemente.

    Y yo rogaré al Padre, y Él os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre…os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré. (Juan14:16; 16:7)

    Aquel, pues, que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley o por el oír con fe? (Gálatas 3:5)

    Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu. (Efesios 5:18)

  •  La Biblia es el libro más grande que existe. Y los pastores se deleitan y meditan en ella día y noche. 

Las palabras del SEÑOR son palabras puras, plata probada en un crisol en la tierra, siete veces refinada. (Salmos 12:6)

¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se                         sienta en la silla de los escarnecedores, sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, y en su ley medita de día y de noche! (Salmos                     1:1-2)

  •  El Evangelio son las mayores noticias que nunca se hayan enviado. Y los pastores se deleitan en creerlo y contarlo cada día.

    Y si todavía nuestro evangelio está velado, para los que se pierden está velado, en los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios. (2 Corintios 4:3-4)

    Tengo obligación tanto para con los griegos como para con los bárbaros, para con los sabios como para con los ignorantes. Así que, por mi parte, ansioso estoy de anunciar el evangelio también a vosotros que estáis en Roma. (Romanos 1:14-15)

  • El culto en congregación es el mayor desbordamiento de la vida juntos atesorando a Cristo.
    Y los pastores se elevan con el sagrado privilegio de avivar esa llama.

    Que la palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en vuestros corazones. (Colosenses 3:16)

    A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, se me concedió esta gracia: anunciar a los gentiles las inescrutables riquezas de Cristo. (Efesios 3:8)

  • La fe es la gran unión con Cristo y la aceptación de todo lo que Dios es en Él.
    Y los pastores tienen este objetivo con cada palabra, porque la fe viene por el oír.

    Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. (Gálatas 2:20)

    Y convencido de esto, sé que permaneceré y continuaré con todos vosotros para vuestro progreso y gozo en la fe. (Filipenses 1:25)

  • La esperanza en la gracia venidera es la gran caldera de obediencia al evangelio.
    Y los pastores la alimentan cada día con las promesas de Dios.

    Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes, sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión. (Hebreos 10:34)

    Sea vuestro carácter sin avaricia, contentos con lo que tenéis, porque El mismo ha dicho: “Nunca te dejaré ni te desampararé.” De manera que decimos confiadamente: “El Señor es el que me ayuda; no temeré; ¿Qué podrá hacerme el hombre?” (Hebreos 13:5-6)

  • El gozo es el gran impulso en medio del dolor y el placer que hace que su origen en Dios se vea grande.
    Y los pastores renuncian a todo abuso y viven para el gozo santo de su rebaño.

    Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocijaos! (Filipenses 4:4)

    Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. (Filipenses 3:8)

    No es que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que somos colaboradores con vosotros para vuestro gozo. (2 Corintios 1:24)

  • El amor es el mayor acto.
    Y los pastores lo convierten en el gran objetivo de todos sus actos.

    Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. (1 Corintios 13:13)

    El propósito de nuestra instrucción es el amor. (1 Timoteo 1:5)

  • La santidad es la gran semejanza al triuno y santo Dios.
    Y los pastores matan diariamente sus pecados en beneficio de la santidad de otros.

    Así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir, porque escrito está: “Sed santos porque Yo soy santo.” (1 Pedro 1:15–16)

    Porque si vivís conforme a la carne, habréis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. (Romanos 8:13)

    Sed imitadores de mí, como también yo lo soy de Cristo. (1 Corintios 11:1)

  • El sufrimiento es un gran seminario.
    Y los pastores deben asistir a él por el bien de su pueblo.

    Antes que fuera afligido, yo me descarrié, mas ahora guardo tu palabra. . . Bueno es para mí ser afligido, para que aprenda tus estatutos. (Salmos119:67, 71)

    Pero si somos atribulados, es para vuestro consuelo y salvación; o si somos consolados, es para vuestro consuelo, que obra al soportar las mismas aflicciones que nosotros también sufrimos. (2 Corinitios 1:6)

  • Explicar grandes verdades es un camino para llegar a un gran entendimiento.
    Y los pastores tienen el encargo de explicar las cosas más grandes sin parar.

    Más bienaventurado es dar que recibir. (Hechos 20:35)

    Y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo. (Efesios 4:11-12)

  • Ser heraldo de las mayores realidades es un gran privilegio.
    Y los pastores son los heraldos del Dios viviente.

    Te encargo solemnemente, en la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por su manifestación y por su reino: Predica la palabra. (2 Timoteo 4:1–2)

    Por tanto, somos embajadores de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; en nombre de Cristo os rogamos: ¡Reconciliaos con Dios! (2 Corintios 5:20)

  • Los objetivos imposibles en lo humano nos hacen dirigirnos a un gran Ayudador.
    Y los objetivos espirituales de un pastor son imposibles.

    Los que oyeron esto, dijeron: “¿Y quién podrá salvarse?” Y Él respondió: “Lo imposible para los hombres, es posible para Dios.” (Lucas 18:26–27)

    Y el siervo del Señor no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido, corrigiendo tiernamente a los que se oponen, por si acaso Dios les da el arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la verdad, y volviendo en sí, escapen del lazo del diablo, habiendo estado cautivos de él para hacer su voluntad. (2 Timoteo 2:24–26)

  • El Cielo es un gran destino.
    Y los pastores intentan todo para ayudar a la gente a llegar allí.

    Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande. (Mateo 5:12)

    Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo. (Filipenses 3:20–21)

    Por tanto, todo lo soporto por amor a los escogidos, para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo Jesús, y con ella gloria eterna. (2 Timoteo 2:10)

  • El Infierno es un gran peligro.
    Y los pastores intentan todo para ayudar a que la gente escape de él.

    Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno. (Mateo 10:28)

    A todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos. (1 Corintios 9:22)

  • La oración es un camino a la gran presencia y poder de Dios.
    Y los pastores oran sin cesar.

    Tomad también el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios. Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu. (Efesios 6:17–18)

    Invócame en el día de la angustia; yo te libraré, y tú me honrarás. (Salmos 50:15)

  • El nuevo nacimiento es un gran milagro.
    Y los pastores son las parteras siempre maravilladas de Dios.

    El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. (Juan 3:8)

    Yo planté, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. Así que ni el que planta ni el que riega es algo, sino Dios que da el crecimiento. (1 Corintios 3:6–7)

    Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece…y esta es la palabra que os fue predicada. (1 Pedro 1:23–25)

  • La comunión es la cena más grande.
    Y los pastores sostienen los símbolos sagrados en sus propias manos.

    Intensamente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer. (Lucas 22:15)

    La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la participación en la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la participación en el cuerpo de Cristo? (1 Corintios 10:16)

  • El bautismo es el mayor símbolo de la muerte y la vida.
    Y los pastores llevan a cabo esta representación en nombre de Cristo.

    O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Por tanto, hemos sido sepultados con Él por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. (Romans 6:3–4)

    Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. (Mateo 28:19)

  • Los funerales ofrecen una gran visión de la eternidad.
    Y los pastores están allí llenos de esperanza junto a gente con ojos expectantes.

    Por tanto, animados siempre y sabiendo que mientras habitamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor, porque por fe andamos, no por vista. Pero cobramos ánimo y preferimos más bien estar ausentes del cuerpo y habitar con el Señor. (2 Corintios 5:6–8)

    Devorada ha sido la muerte en victoria. ¿donde está oh muerte, tu victoria? ¿donde, oh sepulcro, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley. Pero a Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. (1 Corintios 15:54–57)

  • Las bodas son la gran unión de un hombre y una mujer por Dios para toda la vida.
    Y los pastores muestran esta representación para que todos la entiendan.

    Por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe. (Mateo19:6)

    Las mujeres estén sometidas a sus propios maridos como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo Él mismo el Salvador del cuerpo. Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella. (Efesios 5:22–25)

  • Las visitas a hospitales son el reparto sagrado de una gran esperanza.
    Y los pastores son los mediadores de esta transmisión santa con sus voces y sus manos.

    ¿Está alguno entre vosotros enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor; y la oración de fe restaurará al enfermo, y el Señor lo levantará, y si ha cometido pecados le serán perdonados. (Santiago 5:14–15)

    Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Romanos 15:13)

    Y sucedió que el padre de Publio yacía en cama, enfermo con fiebre y disentería; y Pablo entró a ver lo, y después de orar puso las manos sobre él, y lo sanó. (Hechos 28:8)

  • El diablo es un gran enemigo.
    Y los pastores hacen guerra santa todos los días.

    Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resistidle firmes en la fe. (1 Pedro 5:8–9)

    Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros. (Santiago 4:7)

  • El consejo sabio y bíblico es mejor que el oro muy refinado.
    Y los pastores hacen ricos a muchos.

    Como manzanas de oro en engastes de plata es la palabra dicha a su tiempo. (Proverbios 25:11)

    Adquirir sabiduría, cuánto mejor que el oro, y adquirir inteligencia es preferible a la plata. (Proverbios 16:16)

    A Él nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo. (Colosenses 1:28)

  • Las misiones mundiales son la mayor ocupación del mundo.
    Y los pastores predican, oran y agitan hasta que todos van o envían.

    Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin. (Mateo 24:14)

    La mies es mucha, pero los obreros pocos. Por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. (Mateo 9:37–38)

  • Amar el dinero es la gran raíz de incontables males.
    Y los pastores la cortan en sus hogares y buscan que muera alegremente en todo su rebaño.

    Los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchos deseos necios y dañosos que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición. Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero. (1 Timoteo 6:9–10)

    Pero la piedad, en efecto, es un medio de gran ganancia cuando va acompañada de contentamiento. Porque nada hemos traído al mundo, así que nada podemos sacar de él. Y si tenemos qué comer y con qué cubrirnos, con eso estaremos contentos. (1 Timoteo 6:6–8)

    Que cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre. (2 Corintios 9:7)

  • El liderazgo hacia caminos santos es la gran necesidad de todas las ovejas.
    Y los pastores llevan el manto con humildad y sometidos al Gran Pastor.

    Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta. Permitidles que lo hagan con alegría y no quejándose, porque eso no sería provechoso para vosotros. (Hebreos 13:17)

    Y el Dios de paz, que resucitó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor, el gran Pastor de las ovejas mediante la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, obrando Él en nosotros lo que es agradable delante de Él mediante Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (Hebreos 13:20–21)

  • El servicio humilde es alta grandeza.
    Y los pastores se regocijan al decir: Él debe crecer, y yo disminuir.

    Sino que cualquiera de vosotros que desee llegar a ser grande será vuestro servidor, (Marcos 10:43)

    Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya. (Juan 3:30)

 

Disponible en: 
http://www.desiringgod.org/blog/posts/30-reasons-why-it-is-a-great-thing-to-be-a-pastor?lang=es
 
 
 
 

Mostrando amor por los inconversos discapacitados

Por: Suyapa Bonilla de Manzanares

En nuestros estudios en el Seminario Bautista, en la asignatura de Ministerio para la mujer I, tratamos el tema de nuestro ministerio hacia los discapacitados. Quiero compartir con ustedes algunas de mis conclusiones al respecto:

¿Qué cosas podemos implementar en nuestros hogares con los esposos e hijos para mostrar misericordia, sin confundir con lástima, y tratar dignamente a las personas discapacitadas?

Podemos comenzar con enseñar a nuestra familia, hasta que se convierta en un hábito natural en ellos, el prestar ayuda a los discapacitados, en la medida en que ellos la necesiten, y que nosotros podamos dárselas. Cruzar una calle, ceder un asiento, acercarles alguna cosa que necesiten, etc. Podemos enseñarles también, especialmente a nuestros niños y jovencitos, que esas personas, son iguales a nosotros, y que su problema de discapacidad no le quita virtudes ni cualidades, ni valor personal. Cuando podamos conversar con alguna persona discapacitada, podemos reafirmar su concepto de sí misma, admirándola por lo que puede hacer y lo que ha superado con valentía. Creo que no es prudente que le preguntemos cómo sobrevino su discapacidad, a menos que la persona misma introduzca la conversación. Finalmente, lo relacionado con la forma en que nos referimos a ellos… no debemos hacerlo con tono de lástima ni palabras que revelen sentimientos lastimeros… una persona no vidente, es eso… no es “un cieguito”. Una persona muda, es eso… no es “un mudito”, o “un enfermito” o “un sordito”… nuestro lenguaje debe ser de sincero respeto hacia ellos, por el simple hecho de que son personas como nosotros.

¿Qué cosas podemos hacer personalmente y en nuestra Iglesia para mostrar misericordia y recibir a personas discapacitadas?

Si nuestra Iglesia no está acondicionada para recibir personas que usan silla de ruedas, tenemos que buscar de inmediato a varones que se apresten a cargar a la persona en su silla si es necesario. Pueden hacerlo por turnos, y nuestros esposos e hijos deben ser los primeros en ofrecerse para ello. Si una mujer nos visita en nuestra Iglesia, y viene con uno de sus hijos que tiene una discapacidad, las mujeres de la congregación debemos estar prestas para ofrecer ayuda a esta mujer con el cuidado de su hijo durante el culto. Podemos informarnos sobre las necesidades especiales de su hijo, y cómo podríamos ayudarla para que pueda estar atenta a la predicación. Como miembros de la Iglesia, algunos de nosotros podemos buscar ser capacitados en lo referente a discapacidades, y compartir la información con el resto de la membresía. Es un reto especial para los maestros de Escuela Dominical también, el hecho de que se presente en su clase un niñito o jovencito que tiene alguna discapacidad. Por eso es que es importante que estén informados de lo que necesitan para atenderlos bien. Como proyecto para mediano-largo plazo, podemos proponer al liderazgo de la Iglesia, invertir en acondicionar nuestro edificio, las entradas y otros accesos, los baños y cualquier otra área que sea necesaria para recibir bien a personas discapacitadas.

Ellos son importantes para el Señor también. En la Biblia tenemos ejemplos de personas que mostraron misericordia a discapacitados: David, por ejemplo, no olvidó la promesa que le hizo a su amigo Jonatán, y buscó a su pariente, que estaba discapacitado, para cuidar de él. Jesús mismo fue tan compasivo con los discapacitados, y especialmente, en el caso de aquel ciego que sus discípulos juzgaron mal porque, creían que su discapacidad era resultado de sus pecados o de los de sus padres, Jesús no permitió que pensaran eso de él, y los corrigió diciendo que esta circunstancia, era para que Dios fuera glorificado. Eso deben entender las personas discapacitadas… sus circunstancias solo pueden tener sentido cuando son para la gloria de Dios. Por eso también es necesario alcanzarlos con el Evangelio.